Buscan u$s 1.000 millones de organismos internacionales para contener al dólar

Buscan u$s 1.000 millones de organismos internacionales para contener al dólar
Arranca una maratón de reuniones en las que participará la Argentina. Incluye la Asamblea del BID, la Cumbre del G-20 y la Asamblea Anual del FMI y el Banco Mundial. Quieren fondos frescos
Desde la Casa Rosada siguen de cerca la evolución del dólar e intentarán evitar que la cotización de la divisa estadounidense se transforme en una variable que desvíe votos de cara a las próximas elecciones legislativas. La decisión oficial es permitir sólo suaves deslizamientos del billete verde. Pero con una demanda que se acrecienta día a día implica resignar reservas del BCRA.

En este contexto, el Gobierno intentará conseguir en las próximas semanas u$s 1.000 millones adicionales de los organismos internacionales de crédito. Desde este fin de semana y durante los próximos 30 días arranca a nivel internacional una verdadera maratón de reuniones clave. Comienza por la Asamblea Anual del BID (en Medellín), continua en la Cumbre del Grupo de los 20 (en Londres) y finaliza con la tradicional Asamblea del FMI y el Banco Mundial (en Washington).

La misión de los funcionarios argentinos que participarán de este periplo será obtener fondos frescos y en dólares. Precisamente lo que hoy escasea en el mercado doméstico. Más aun con la perspectiva de una caída del 50% en el superávit comercial del este año (la fuente por excelencia de dólares). Descenso que podría ser mayor si se agrava el conflicto con el campo que aun tiene final incierto.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner ordenó que hoy el BCRA salga a contener el dólar. Lo intentará dejar en los $ 3,70 que cerró el lunes. O inclusive bajarlo algún centavo (ver F&M).

Se trata de mantener un dólar “políticamente correcto”. Pero la tendencia de mediano plazo es claramente ascendente. Y en el Gobierno lo saben. El tipo de cambio de la Argentina se retrasó por la elevada inflación de los últimos años (no registrada por el Indec), y por la devaluación de las monedas que permitieron desde fines del año pasado varios de los principales socios comerciales del país.

La propia Cristina participará de la Cumbre del G-20 para reclamar una flexibilización del Fondo que permita al país acercarse al organismo que dirige el francés Dominique Strauss–Kahn Pero sin que se note. El lema será “volvemos, pero a un nuevo FMI”.

A Cristina la acompañarán los funcionarios del área económica: el ministro de Economía, Carlos Fernández; el titular del BCRA, Martín Redrado; y los secretarios Hernán Lorenzino (Finanzas) y Martín Abeles (Política Económica). Este equipo será el que también gestionará ante el BID y el Banco Mundial nuevas líneas de crédito.

El nuevo Fondo

El Fondo dio ayer un paso que podría acercar las posturas con la Argentina. Lanzó una nueva línea de crédito, más flexible, y destinada a los países emergentes. Reemplazará al programa de liquidez de corto plazo aprobado en octubre pasado para los países con buenos antecedentes macroeconómicos y aumentará el dinero disponible para esas economías, sin imponer condiciones. “Estas reformas representan un cambio significativo en la manera en que el Fondo puede ayudar a sus países miembros, lo cual es especialmente necesario en este momento de crisis global”, explicó Strauss–Kahn.

El Gobierno necesitan fondos para mantener su política de “dólar electoral” hasta fines de junio. Si no quiere ceder reservas habrá que buscarlos afuera, en un mundo muy convulsionado por cierto. Algunos creen que la estrategia de “maximizar votos” frenando al dólar es errónea. Sobre todo, si la población incorpora la idea de un dólar quieto como una situación transitoria (en vez de permanente). En este escenario se seguirán demandando divisas para cubrirse del “día después” a las elecciones, aunque el valor del dólar casi no varíe hasta fines de junio.

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