En busca de pistas sobre la muerte

En busca de pistas sobre la muerte
La fiscalía de Goya examinó el domicilio de González Moreno y secuestró una computadora, varios CD y cámaras. Los investigadores pretenden hallar pruebas de las supuestas amenazas que habría recibido el empresario. La familia duda de la hipótesis del suicidio.
La Justicia realizó ayer un allanamiento en la casa de Hernán González Moreno, el empresario correntino que apareció muerto el viernes pasado, pocas horas antes del ballottage que encumbró a Ricardo Colombi como gobernador electo de la provincia. La inspección en el domicilio del apoderado de la agencia oficial de noticias se ordenó en el marco de la investigación por el supuesto suicidio, y el principal objetivo fue buscar si existen pruebas de que el empresario hubiera recibido amenazas de muerte. De acuerdo con las fuentes judiciales consultadas, la fiscalía de Goya adelantó la inspección ocular porque allegados al empresario habían intentado entrar en la casa ubicada en las orillas del Paraná, en uno de los barrios top de la capital correntina. Durante las más de tres horas que duró el operativo, el fiscal Guillermo Barry inspeccionó el inmueble y luego secuestró una computadora, varios CD, cámaras fotográficas y de video. A la salida, advirtió: "Cuando yo llegué al lugar (de la muerte), ya había otras personas, y ésa será también materia de investigación". Entre quienes ya estaban en la escena figuran un custodio del actual gobernador, Arturo Colombi, y el director de Información Pública de la provincia, José Luis "Billy" Zampa, que más tarde conectó el "suicidio" con las presiones que "mi amigo Hernán" recibía del ricardismo.

Hasta ahora, lo que la fiscalía de Goya da por probado sobre la muerte del empresario Hernán González Moreno es la hipótesis del suicidio. Pero aún busca los móviles. Las pericias indicarían que el joven se pegó un tiro con una pistola Colt 45, en la sien derecha, y que el disparo salió por la sien izquierda. Por las características de la aureola violácea de la herida, el disparo se produjo a una distancia de 2 a 20 centímetros. Eso significaría que el arma no estaba apoyada en la frente y que él mismo podría haberla disparado.

El cuerpo de González Moreno apareció en la madrugada del viernes, dos días antes de la elección, acurrucado dentro de su auto Toyota, en una zona de palmares, en la estancia de su familia. González Moreno era un cercano colaborador del gobernador Arturo Colombi, apoderado de Agencia Corrientes S.A., la empresa que funcionaba como difusora de noticias oficiales. Cuando murió, encabezaba una denuncia contra el ex gobernador Ricardo Colombi, que se impuso en el ballottage anteayer. En ese escenario, el gobierno de Arturo Colombi salió a decir inmediatamente que el joven de 28 años se había suicidado, que había recibido amenazas, que estaban siguiendo a sus hijos y que el motivo del suicidio eran las presiones que recibía de parte del ricardismo.

Desde entonces, la fiscalía intenta saber si ése fue el verdadero móvil del hecho. Con ese propósito, secuestró los cuatro celulares del joven empresario, para averiguar si se podían rastrear las supuestas amenazas. Hasta ahora, según pudo saber Página/12 de parte de los fiscales, no hay rastros de amenazas directas en las llamadas. Lo que hay, explicó una fiscal, "son mensajes de entrada, no de salida, y llamados de él a algunos de los números desde donde le mandaron mensajes". Así, Hernán habría recibido mensajes que respondió con llamados. Los mensajes eran ambiguos, del tipo "no hagas eso, Hernán, pensá en tus hijos".

La familia de González Moreno puso en duda la hipótesis del suicidio y sostiene que todavía hay posibilidades de encontrar otras pistas. Ayer apareció en escena el abogado de la familia, Marcos Maidana. Dijo que, si se verifica que las amenazas existen, podría pensarse en un "suicidio inducido". En ese sentido, el registro de los celulares sería "el elemento de prueba más contundente que podemos tener para seguir en esa línea investigativa. Más allá de que la policía pudo haber borrado los mensajes, las empresas telefónicas tienen esos datos".

Los cuatro teléfonos hallados en la escena del crimen están en manos de la División de Asuntos Complejos de la policía provincial y también de la Gendarmería Nacional, a pedido de la familia del muerto. Una versión indicaba ayer que a uno de los teléfonos le faltaba un chip. El fiscal Barry dijo que era cierto, pero que según la policía se debía a que uno de los teléfonos era nuevo.

Fuera de eso, la causa aún conserva otros misterios. Uno de esos puntos oscuros es por qué el gobierno provincial mandó a "Billy" Zampa a rodear al cadáver que estaba en Goya, a más de 200 kilómetros de la capital provincial. Y no envió a la policía de algún destacamento de la zona.

Cuando habla del caso, el gobernador Arturo Colombi recuerda los sucesos del jueves a la noche. Esa noche, dice, él encabezó el acto del cierre de campaña, una actividad que duró hasta las diez de la noche. A las once, según dijo, Hernán González Moreno lo llamó a su teléfono. Hablaron durante media hora. El gobernador dice que González Moreno le dijo que tenía la Colt 45, que iba a matarse y, mientras tanto, trató de convencerlo de que no lo hiciera. A las once y media, habló Billy. Y luego habló un hermano. En ese momento, siempre según la versión oficial, Arturo Colombi le pidió a Billy que se dirigiera a Goya. ¿Por qué no llamó al jefe de policía? En el gobierno provincial dicen que Arturo sí intentó llamar al jefe de policía, pero no pudo comunicarse al celular. Lo mismo le pasó con el jefe de la custodia. Al otro día, después de indagar, supieron que la empresa telefónica justo esa noche cortó el servicio por falta de pago, según informaron. Así explican por qué mandaron a Zampa a recorrer toda esa distancia hasta el lugar.

Según pudo saber este diario, otros fiscales tuvieron problemas parecidos con los teléfonos durante todo el viernes pasado. Y se encontraron con el mismo mensaje de falta de pago. Así, puede ser cierto que hayan cortado el servicio. Pero, en la fiscalía, cuestionan el argumento de que Arturo Colombi no se pudo comunicar con el jefe de la policía por ese motivo: "El jefe de policía no tiene sólo un teléfono, sino varios. Tiene uno en la casa también y el gobernador los conoce", indica un fiscal.

Por otra parte, otro de los móviles que se investigan es una deuda de dinero, la posibilidad de que Hernán González Moreno se haya quedado con plata que alguien reclamaba como propia.

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