En busca de una nueva relación comercial

La Presidenta explicó que esperan pasar del actual intercambio bilateral de 1300 a 3000 millones de dólares en los próximos dos años. La prioridad estará puesta en la energía y los alimentos.
En 1910, los ingleses empezaron a construir el complejo que hoy se conoce como Rastrapati Bhavan. Sería el centro de la administración de las colonias imperiales para todo Oriente. Veinte años después sentaron a la autoridad real en el palacio que por su inmensidad transmite un poder infinito. En 1947, sin embargo, la India se liberó y esa magnificencia se convirtió en la sede presidencial. Ahora, parece anticipar nuevas ambiciones. Una salva de cañones y el tradicional saludo militar de soldados con turbante fue el recibimiento oficial de la presidenta Pratibha Devising Patil a su par argentina, Cristina Fernández de Kirchner. "Este es un país fascinante no sólo por su cultura sino por sus transformaciones en las últimas décadas, por el esfuerzo en constituirse en un coloso del escenario global. Nosotros desde 2003 hasta la actualidad duplicamos el intercambio comercial y en 2012 esperamos llevarlo de 1300 a más de 3000 millones de dólares", dijo la Presidenta antes de firmar los acuerdos políticos y económicos con el premier Manmohan Singh y priorizar como nichos de intercambio la energía y alimentos. La cooperación nuclear con fines pacíficos es uno de los campos a explorar en función de la compatibilidad en el modelo tecnológico (ver aparte).

Memorial

Las calles despejadas del tránsito infernal para el desplazamiento de la caravana presidencial tornaron irreconocible por un par de horas el centro de Nueva Delhi: la dimensión temporal cobró forma occidental. Fue ese artilugio el que permitió el rápido traslado al memorial de Mahatma Gandhi, el arquitecto de la independencia india asesinado en 1948. Sin excepciones, los zapatos de CFK, ministros, embajadores, funcionarios y periodistas fueron abandonados como condición para participar de la ceremonia en el parque Rajghat.

Petálos de rosas fueron deshojados por la Presidenta sobre la lápida sembrada de flores que guarda las cenizas del líder de la revolución pacífica. Como recuerdo de ese lugar histórico le regalaron un pergamino con el legado de Gandhi sintetizado en los Siete pecados sociales: "Política sin principios. Riqueza sin trabajo. Placer sin conciencia. Sabiduría sin carácter. Comercio sin moralidad. Ciencia sin humanidad. Culto sin sacrificio".

Puente al futuro

Después de casi un día de descanso en el Maurya Sheraton, la agenda no le dio tregua a la comitiva argentina. Una rápida entrevista con el canciller indio precedió el cierre del seminario bilateral "Oportunidades de Comercio, Inversiones y Negocios entre la Argentina y la India". Los más de cien empresarios argentinos y sus contrapartes indios esperaban las palabras del ministro de Defensa, Pallam Raju, y de la Presidenta. Raju recordó que hacía quince años que un mandatario argentino había visitado por última vez su país y apostó por el afianzamiento de la relación política y económica. En 1983, el dictador Reynaldo Benito Bignone había participado de la Cumbre de los No Alineados. Algunos funcionarios indios todavía guardan la foto de Bignone al lado de Indira Gandhi y Fidel Castro. En democracia, Raúl Alfonsín estuvo en Nueva Delhi en 1987 y Carlos Menem en 1994.

CFK señaló que en los "últimos quince años el mundo ha cambiado más rápidamente que en los últimos sesenta que llevan nuestras relaciones con India" y destacó que "con el ministro Singh coincidimos en que estamos ante el relanzamiento de una nueva relación comercial, económica y fundamentalmente política". Precisó que los alimentos y la energía son las dos áreas en las que ambos países son complementarios para profundizar el intercambio. Luego de reivindicar el modelo "aplicado desde 2003 que nos permitió un crecimiento a una tasa del 8,5 por ciento anual" y admitir que este año, producto de la crisis internacional, será menor "aunque vamos a crecer a pesar de la caída de las exportaciones", aseguró que por primera vez "tenemos superávit comercial y fiscal y una cuenta corriente en positivo en 2,6 puntos en el Banco Central: esta solidez macroeconómica torna segura y rentable la inversión en nuestro país". El posible incremento de las inversiones indias en la Argentina es otro de los objetivos de la visita de Estado que concluirá hoy en Mumbai, la ex Bombay que recuperó su nombre previo al dominio británico.

"Casi la góndola del supermercado se llena con productos argentinos", graficó la Presidenta para mostrar el potencial del país ante el crecimiento vegetativo colosal de India. "Del ’73 a la fecha, la población india creció un 82 por ciento", dijo. Todas las cifras del segundo país más poblado del mundo, con apenas 500 mil kilómetros más que la Argentina, son apabullantes. CFK precisó que dos terceras partes de la población india consume menos de 2700 calorías diarias" y observó que "el valor agregado por trabajador en la India es de 219 dólares, mientras que en la Argentina es de 4000".

La comitiva argentina promovió un modelo de asociación comercial con la India, lejos de la su-bordinación que impusieron en su momento los países desarrollados entre proveedores de materias primas a bajo precio y compradores de manufacturas a alto costo.

Los argentinos insistieron en afianzar un vínculo estratégico. La Presidenta prometió que en febrero viajaría una delegación encabezada por el canciller Jorge Taiana, la ministra de Industria y Turismo, Débora Giorgi, y de Defensa, Nilda Garré, y el flamante titular de la cartera de Agricultura, Julián Domínguez, y anunció la invitación a Singh para que cruce el planeta en sentido inverso. "Me encantaría que el próximo presidente en 2012 pueda decir que superamos los 3000 millones de dólares de intercambio comercial con India", dijo CFK, alimentando los cuchicheos locales que se habían aplacado a tantos miles de kilómetros de la ajetreada Buenos Aires.

Comentá la nota