El PJ busca consenso en el Senado de Santa Fe para cambiar el fondo sojero

El PJ busca consenso en el Senado de Santa Fe para cambiar el fondo sojero
El justicialismo en el Senado santafesino busca consenso con los diputados del radicalismo para cambiar el reparto del fondo sojero en la sesión de esta semana y que el proyecto no se trabe luego en la Cámara baja, mientras se discute la constitucionalidad de la modificación de una distribución sugerida por un decreto nacional.

En tal sentido, el constitucionalista Daniel Sabsay avaló en diálogo con El Cronista que la Legislatura de Santa Fe le rebane 20% del reparto de los fondos de la soja a esa provincia para dárselos a los municipios, porque –dijo– la distribución secundaria de los impuestos es una atribución legislativa provincial.

El gobernador Hermes Binner, quien se resiste a la medida que impulsa el peronismo con apoyo de los propios radicales, aliados a nivel local con el socialismo por lo que ya se percibe una posible crisis política, había afirmado que "el decreto nacional –que creó el fondo sojero– es muy claro. Es 70% para la provincia y 30% para los municipios, y esto se está haciendo absolutamente en todas las provincias de la Argentina", señaló el mandatario.

Desde el Senado y la Cámara de Diputados santafesinos avanzan en forma paralela tres proyectos para cambiar el reparto de los fondos que envía la Nación de la recaudación de retenciones de la soja, los que coinciden en subir la proporción destinada a los municipios al 50%. La iniciativa de los senadores obtendría media sanción esta semana, porque el PJ domina esa cámara, pero la sanción definitiva deberá consensuarse con los diputados radicales.

Se calcula que los fondos de la soja que la Nación enviará este año a Santa Fe sumarán $ 400 millones, con lo cual la tajada extra que se llevarían los municipios con esta jugada es de $ 80 millones.

Y es durísima la pelea por cómo repartir ese dinero entre los propios municipios.

Hay acuerdo en que el reparto del 30% actual no se modifica, para no perjudicar a Rosario y Santa Fe, que se llevan el 40%, gracias al índice de la coparticipación que combina índices de población y de recursos tributarios propios.

Pero para el 20% nuevo, el PJ quiere que entre a tallar un índice basado en el impuesto inmobiliario rural. Por supuesto, Rosario apenas tiene zonas rurales –el inmobliario rural representa para la ciudad el 1,47 por mil–, por lo que no recibiría nada, y poco más le tocaría a Santa Fe.

En cambio, los radicales, sin quienes el PJ no obtendrá quórum en Diputados, quieren mantener los índices que ya se aplican y dejar de lado el que se basa en el inmobiliario rural.

Desde el bloque de diputados justicialistas, indicaron a este diario que no están dispuestos a volver a renunciar a 40% de la torta a favor de las ciudades grandes, otra buena parte a las ciudades de segundo orden y que no quede nada para las comunas. Sin embargo, en pos de un acuerdo, aceptarían un esquema en el que el 10% siga el actual esquema y el otro 10% sea el que "haga retornar el impuesto de la soja a los territorios productores".

La oposición al gobierno socialista de Binner critica, por otra parte, que en lugar de iniciar nuevos proyectos que movilicen la economía, esa administración comenzó a financiar con los fondos de la soja obra pública ya iniciada que antes sostenía con Rentas Generales, mientras que el gobernador asegura que esas obras se hacen y benefician a los municipios.

La unión del justicialismo con el radicalismo, hasta ahora aliado del socialismo en el gobierno provincial, crea una preocupación por sí misma, a parte de la sangría de fondos que acarreará en esta ocasión, en vista al futuro esquema de gobernabilidad que enfrentará Binner.

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