Burzaco asumirá como jefe policial en diciembre

Dirigentes de la oposición reclaman el alejamiento de Chamorro
El gobierno porteño oficializó ayer la designación como jefe de la Policía Metropolitana del hoy diputado nacional por Pro Eugenio Burzaco, pero anticipó que sólo asumirá el 11 de diciembre, cuando concluya su mandato.

Si bien el nombramiento intenta descomprimir la crisis generada por el descubrimiento del espía Ciro James, acusado de realizar escuchas ilegales, en la planta de personal del gobierno porteño, seguirá al frente de la fuerza hasta diciembre el comisario Osvaldo Chamorro, a quien la Justicia también involucró con James y tiene una situación cada vez más complicada en el expediente.

Luego, según fuentes oficiales, Chamorro permanecerá como segundo de Burzaco, decisión que ya fue cuestionada por referentes de la oposición.

Ayer a la tarde, el ministro de Justicia y Seguridad de la ciudad, Guillermo Montenegro, Burzaco y Chamorro realizaron la primera de una serie de reuniones en la que el diputado se empapará de la formación académica de los aspirantes, la coordinación con la Federal y la relación con la comunidad.

Entre otras cuestiones, dijeron fuentes del Ministerio de Justicia y Seguridad, deberá interiorizarse en la inminente salida a la calle de los primeros 700 agentes de la policía local, prevista para el 24 del mes próximo, cuando se cumple un año de la sanción de la ley de seguridad pública que creó la fuerza de seguridad porteña.

Burzaco, de 38 años, se convertirá en el tercer jefe de la Policía Metropolitana en cinco meses, cuando todavía no salió a la calle.

Como se recordará, su designación intenta poner paños fríos a la embestida de la Casa Rosada y de la oposición política porteña contra Macri por, primero, el nombramiento del comisario Jorge Palacios, ahora procesado por encubrimiento en el expediente de la AMIA. Segundo, por el escándalo de Ciro James, un ex agente de la Policía Federal acusado de haber pinchado teléfonos al familiar de una víctima de la AMIA, Sergio Burstein, y al empresario Carlos Avila. James mantuvo amplios contactos con Palacios y con Chamorro; según ellos, porque quería ingresar en la policía porteña.

La oposición, además, siempre reclamó una conducción civil para la flamante policía de la ciudad. Sin embargo, ayer cuestionó la permanencia, dentro de la órbita de Burzaco, de jefes policiales ligados a Palacios.

"Sistema obsoleto"

La presidenta de la Comisión de Seguridad de la Legislatura, Silvia La Ruffa (Identidad Porteña), sostuvo: "Creo que una policía conducida por un civil es un modelo mejor que el de conducción policial. Pero si el nuevo jefe va a sostener a la conducción que armó Palacios, el cambio es cosmético y no resuelve el paradigma de fondo de un sistema policial obsoleto".

Aníbal Ibarra (Diálogo por Buenos Aires) consideró: "Que Burzaco no provenga de ninguna fuerza de seguridad es positivo, pero lo central son las políticas de seguridad y el perfil de la policía. Y la llegada de Burzaco no cambia el perfil de espionaje e inteligencia que le quiso poner Macri. La plana mayor sigue siendo la que colocó Palacios. Montenegro reconoció en la Comisión de Presupuesto que tiene 20 agentes de inteligencia, y todavía no puso ni un agente en la calle".

El jefe de bloque de la Coalición Cívica, Sergio Abrevaya, también hizo objeciones: "El problema es todo lo que dejó Palacios en la Policía. Que aparezca Burzaco como cabeza no está mal, pero mientras siga Chamorro, no podemos estar seguros".

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