Burlando dispuesto a encabezar la cartera de Seguridad

Cansado de vivir con miedo, Fernando Burlando se metió de lleno en el tema inseguridad. Junto a un grupo de personas trabaja en un riguroso plan que, según su apreciación, pondría punto final al flagelo que hoy por hoy aqueja a la sociedad argentina.
Sin embargo, el reconocido abogado platense duda de la aplicabilidad del proyecto. "No sé si existe voluntad política para llevarlo adelante", dice ante La Tecla. Y explica: "el plan está dividido en dos, la solución se puede encontrar por dos vías. Una debe ser trabajada a largo plazo y tiene que ver con la salud, la educación y un todo integrado. La otra parte es inmediata. Hay que salir a la calle a terminar con la inseguridad".

-¿Cuál es el principal punto a corto plazo?

-Reprogramar la policía por completo. Si bien no se vuelve al viejo sistema, la idea es volver a generar una importante cadena de mandos. Necesitamos que exista un verdadero jefe, que haya una escala jerárquica bien marcada. Debe existir un reporte diario al superior, que la cadena de mandos se respete en todos los órdenes. Es necesario generar espalda, que el policía de abajo trabaje resguardado. Sin cometer locuras, por supuesto. Pero sí con el apoyo necesario para no tener miedo de salir a la calle y trabajar.

-¿Ofrecería su plan al gobierno?

-La idea es terminar el proyecto y volcarle la idea a una persona que tenga las pelotas como para llevarlo adelante. Igualmente, no voy a ser quien despierte a los que están dormidos. Los funcionarios tienen que tener proyectos y soluciones. De lo contrario, lo único que hacen es llevarse su sueldo a fin de mes. Se debe buscar el éxito y nada más que el éxito. Si yo me dedico a la seguridad, no tiene que haber inseguridad. Obviamente que puede haber casos aislados, pero no un festival. En esta gestión no hay una idea. Lo importante es que cuando Stornelli no esté más, la próxima persona que encabece el ministerio pueda continuar por el mismo camino.

-¿Esa persona puede ser Burlando?

-No tendría problema. Mostramos lo que tenemos. Si hay decisión política, vamos para adelante. De lo contrario, presento la renuncia antes de ser nombrado. No sé si hoy la política quiere tomar decisiones tan disvaliosas. Se mezclan los intereses personales con los generales.

-¿Pero usted está dispuesto?

-Si hicimos un plan es para dárselo a alguien y que lo aplique, o aplicarlo yo mismo. Igualmente, no se necesita un solo nombre para llevarlo adelante.

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