Los buenos modales

Digamos la verdad: todos estuvimos esperando en qué momento de sus declaraciones Luis Juez volvería a ser el mismo de siempre y acusaría a alguien de choro.

Pero nada de eso pasó.

Juez se comportó como un señorito, como si hubiera hecho un curso acelerado de buenos modales.

¡Y lo celebramos, caramba!

Esto debería ser moneda corriente entre los políticos, como ocurre en los países civilizados. La política debe ocuparse de solucionar problemas, no de pelearse con quien se nos cruza, a veces por razones nimias, perdiendo de vista el interés general.

En diciembre cesarán varios diputados y senadores que, sobre todo los del partido de gobierno en Córdoba, que se olvidaron de su provincia y sucumbieron al influjo del poder nacional. En su lugar, entrarán otros, de varios partidos, pero con un espíritu federal poco habitual.

Más aún: en Córdoba, sobre 12 legisladores electos, apenas dos corresponden al oficialismo provincial. El resto forma parte de la oposición. Pero la inmensa mayoría de ellos, quizá con la única excepción de la kirchnerista Nebreda, pondrán en un primer plano el interés provincial.

¡Cuánta distancia con la elección de hace cuatro años! Parecen haber pasado los tiempos en que una llamada desde Buenos Aires armaba la lista de candidatos a diputados y senadores nacionales. Y Córdoba debía obedecer para no malquistarse con el gobierno nacional.

Ahora ya no ocurre esto. Ojalá el espíritu actual sobreviva para siempre. Ya no más legisladores impuestos desde Buenos Aires. Ya no más diferencias entre los legisladores cordobeses cuando el supremo interés provincial lo determine.

Cierto es que son los senadores nacionales los que representan a la provincia y que los diputados lo son "del pueblo de la Nación", es decir que deben poner en un primer plano el interés nacional por sobre todo precepto territorial. Pero el federalismo es una prioridad nacional en el tiempo que vivimos.

Es muy bueno ver a los legisladores cordobeses reunidos entre ellos y con el gobernador, postergando sus diferencias personales y debatiendo cuál es la mejor manera de colaborar con la Provincia. No hay que dejar de valorar el rol de gobierno nacional en esta unión del frente interno provincial. Kirchner lo hizo.

Lo que está ocurriendo es, quizá, una de las consecuencias directas del resultado electoral del 28 de junio. Los políticos, de todos los partidos, perciben que es preciso dar un gesto de concordia que sea visto como una voluntad de ponerse a trabajar para solucionar los problemas que tenemos.

¿Durará esto mucho tiempo más?

No lo sabemos.

¿Tardará mucho Juez en decirle "choro" a algún político de cualquier partido?

Tampoco lo sabemos.

Pero no importa mucho. Muchos políticos se han dado cuenta de que lo mejor que pueden hacer por la Provincia y para juntar votos es arremangarse, postergar diferencias y ponerse a trabajar.

Si dejan de hacerlo, quizá reciban una sanción donde más le duele: los votos. Y Juez lo sufrió en carne propia el último 28.

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