En Buenos Aires hubo caos de tránsito por los cortes; en nuestra ciudad, paro de empleados En Olavarría también se sintió la protesta nacional de Smata

El gremio protesta por despidos y suspensiones en las terminales automotrices. Pero también pide aumentos para los empleados de las concesionarias. Una delegación sindical olavarriense se sumó ayer a la protesta en Capital Federal.
La presión va en aumento y hace prever un pronto desenlace, aunque el final resulte cada vez más incierto. El Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor de la República Argentina (Smata) llevó a cabo una doble medida de fuerza ayer: la principal fue una multitudinaria movilización en Capital Federal, que provocó caos de tránsito en distintas avenidas y calles porteñas. La jornada se complementó con un paro de actividades en el interior del país, que en Olavarría se tradujo en serias complicaciones para las concesionarias de automóviles oficiales.

El motivo del reclamo también incluye dos costados: por un lado, la dirigencia nacional del gremio protesta contra suspensiones y despidos de las terminales automotrices ante la retracción del consumo. Al mismo tiempo, los delegados sindicales pretenden apurar la firma de un convenio que permita recomponer los salarios de los afiliados que trabajan en las concesionarias de venta de automóviles.

Desde nuestra ciudad viajó especialmente ayer a Buenos Aires una delegación de 25 personas, compuesta por dirigentes y afiliados olavarrienses y de la localidad de Bolívar. Pocos minutos después de finalizada la protesta que tuvo amplia difusión en todos los medios nacionales, José Sequi, el titular de Smata filial Olavarría, rescató que "se desarrolló todo con normalidad". Y agregó que "según las estimaciones de los dirigentes nacionales del gremio y por lo que pudimos apreciar de la extensión de las columnas, se hablaba de 8.000 a 9.000 mecánicos presentes. Salieron las cuatro fábricas terminales a la manifestación".

El dirigente local precisó que la caravana de manifestantes partió desde la sede central de Smata, en Belgrano 665 de la Capital Federal. "Desde ahí fuimos hasta la Cámara de Concesionarias, se cortó la avenida 9 de Julio y luego nos dirigimos a la Casa de Gobierno por Avenida de Mayo, que también estuvo cortada. De ahí hasta el Ministerio de Trabajo, por la Diagonal. También se cortó la avenida Corrientes y Paseo Colón", enumeró.

Tras haber ganado la atención de los medios televisivos y radiales más importantes del país, según la mirada de Sequi "los resultados concretos de la protesta recién se van a conocer mañana (por hoy). En este momento nos pondremos a evaluar todo lo ocurrido", dijo en diálogo telefónico con este Diario desde la capital del país. "Durante la manifestación, la intención era que todo pudiera transcurrir con normalidad, sin desbordes de ningún tipo. Para nuestros chicos fue una experiencia enriquecedora, porque fue la posibilidad de vivir la lucha por los salarios con total normalidad. Ellos no están acostumbrados a movilizaciones tan grandes", dijo respecto de la participación de los empleados olavarrienses que viajaron ayer a Buenos Aires.

El paro local

Mientras en Capital Federal se sentían los efectos más duros de la lucha gremial de los mecánicos, Olavarría también sufría los coletazos de la jornada de protesta. Como en semanas anteriores, los afiliados locales a Smata que se desempeñan en las concesionarias oficiales pararon por 24 horas. Según estimó Sequi, "el acatamiento fue total", por lo que más de 150 empleados no concurrieron a sus puestos de trabajo.

Las concesionarias oficiales de nuestro medio afectadas por las últimas medidas de fuerza han sido las de las marcas Ford, Toyota, Fiat, Chevrolet y Mercedes Benz, junto con las subsidiarias Renault y la firma de maquinarias agrícolas Palmero.

Smata le pidió a la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara) un aumento salarial del 50 por ciento, sobre la base de un sueldo básico de 1.300 pesos. La tajante negativa del sector empresarial derivó en una serie de medidas de fuerza, que en las últimas semanas han crecido en intensidad.

Ayer, Sequi comentó que "todavía se sigue peleando por lo mismo. En el Ministerio de Trabajo le pedimos a (Carlos) Tomada que tome los recaudos necesarios para poder llegar a lo que se había hablando con la presidenta Cristina Fernández, y eso no era otra cosa que el acuerdo para destrabar el conflicto".

Pese a la exigencia inicial del 50 por ciento, el dirigente admitió que "se puede arreglar con un 25 por ciento de aumento ahora, más un 10 por ciento en diciembre y otro 5 por ciento en febrero". Además, aclaró que "ya hay más de 100 concesionarias de todo el país, entre ellas una de las que opera en Olavarría, que están pagando el 25 por ciento de aumento retroactivo a septiembre. Lo único que falta es que los paritarios (Acara) tomen la decisión de firmar el acuerdo, o como mínimo que se aproximen al 25 por ciento retroactivo, para seguir discutiendo después. Pero eso es lo mínimo que se pretende desde el gremio".

¿Cuáles serán los próximos pasos sindicales en el conflicto? Sequi no quiso anticiparse a los hechos concretos y sólo informó que "si no se firma el acuerdo en los próximos días, seguramente se convocará a un nuevo plenario de secretarios generales de Smata para definir los pasos a seguir".

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