En Buenos Aires Arturo Colombi solo encontró puertas cerradas y un consejo: "bajate"

Ya se percató que esta absolutamente librado a su suerte. En la Nación ya nadie le abre las puertas, y el que lo haces para darle un último consejo: "bajate". En la provincia sólo aparece rodeado de dirigentes con las mismas características que él: falta de lealtad política y un largo historial de abandonos.

Desanimado por no poder cerrar algún acuerdo político que lo acerque a un triunfo en la segunda vuelta y que le garantice una cuota de impunidad a futuro, Arturo Colombi no tuvo otra que ir al pie como se dice habitualmente y fue a golpear las puertas de Casa de Gobierno para ofrecer un acuerdo a Cristina Kirchner.

Al encontrar las puertas cerradas, decidió ir en busca de un nuevo guiño del vicepresidente Julio Cobos, quien a esa altura ya estaba al tanto de sus intenciones de volver a hacerse kirchnerista a cambio de apoyo. Por eso la recepción en la vicepresidencia de la Nación fue fría, la entrevista breve y el consejo terminante: "mejor te bajas Arturo" le dijo el mendocino a un Arturo Colombi que a esa altura se mostraba mas desconcertado que nunca.

La movida dejó al descubierto una vez mas una larga lista de deslealtades y traiciones de Arturo Colombi a todos con los que alguna vez se alió, lo que lo convierte hoy en un hombre no confiable para la política y por lo tanto no potable para un acuerdo.

Repasemos: llegó a todos sus cargos públicos y a la gobernación de la mano de su primo Ricardo Colombi, a quien traicionó por primera vez cuando le tocó operar para lograr la reforma constitucional que permitiera la reelección del ex gobernador, y por segunda cuando llegó él mismo al sillón de Ferré.

Se alió a los liberales y a un sector del peronismo, pero a la hora de cumplir sus promesas traicionó a ambos: a los primeros negándoles la vice gobernación prometida y a los segundos borrándolos de la lista de legisladores en la que creían estar por las promesas de Arturo.

A nivel nacional fue un aliado incondicional del matrimonio Kirchner, pero los aban donó para pasar al "cubismo" desde donde hasta llegó a denunciar un complot en su contra y de su "padrino" Julio Cobos. Ahora quiso volver al "kirchnerismo", pero como encontró las puertas cerradas volvió a buscar el apoyo del mendocino, donde su credibilidad cotiza demasiado en baja para alguien que quiere un nuevo periodo de gobierno.

Así las cosas, Arturo se volvió de Buenos Aires con las manos vacías y con la certeza de que ya nadie lo acompaña desde el ámbito nacional. Sólo le quedan como aliados Noel Breard, Rubén Pruyas y Rodolfo Martínez Llano, tres dirigentes que no se caracterizan tampoco por sus lealtades ni por su coherencia política. La pregunta es ¿hasta cuando podrán durar juntos?, ó ¿quien traicionará primero a quien?

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