“Yo soy buena, pero no inocente”

La jefa comunal pronunció esa frase al referirse a manejos que le molestaron en la relación del municipio con la Cooperativa. Insistió en que el gerente responde a Eduardo Sícaro y a Miguel Prince.
En diálogo con EL CIVISMO, habló de las denuncias sobre “personal foráneo” y contó por qué le quitó el sueldo al sindicalista princista Enrique Samuel Peñalba.

También opinó sobre el rol de los medios de prensa y realizó una serie de anuncios.

- A casi un año de su asunción, ¿qué considera haber logrado y qué evalúa como deficitario?

- Quiero terminar el año con la Terapia Intensiva de Adultos en el Hospital. Hubiera querido terminar el año con muchas de las obras de infraestructura en marcha y no se ha podido. Muchas se demoran por desembolsos que no llegan. Y también quería ordenar la administración mucho más de lo realizado. Igualmente, en comparación con la situación que encontramos, mejoramos en todos los planos. Pero hay que trabajar mucho para ponernos en tiempo.

En áreas sociales y de salud, considero que se mejoró muchísimo. Tengan en cuenta que al asumir, en el Hospital no se sabía quién haría la guardia de Pediatría del día siguiente. Hoy sabemos perfectamente todo y logramos interrelación con el Hospital Garrahan. Y también se mejoró el contacto con las escuelas, los clubes y el ámbito de la cultura.

Pronto saldrá del Concejo la creación de la Secretaría de Medio Ambiente y podremos tener los fondos necesarios para solucionar el tratamiento de los residuos. Por eso nos atrasamos en dar algunas respuestas. Hay cosas en tiempo y otras atrasadas. Yo quería el camino a Carlos Keen ya terminado y también la ruta 192, pero no dependió de Luján, sino de los atrasos de los fondos que nos giran. Además, conseguimos agua y cloacas para más barrios. Hay logros en el área de Discapacidad (un banco de prótesis), y avances para un polo desarrollo tecnológico y un parque industrial.

- ¿Cómo harán cloacas? Porque una planta no funciona y la otra todavía no se inició.

- Con los fondos de la Secretaría de Ambiente tendremos la solución para la planta del barrio San Bernardo y en el ENOSA nos respondieron que están los fondos para la planta que se construirá en Open Door. Este tema se atrasó en Nación. Pero se encamina y se concretará. Eso es lo que permite extender la red de cloacas.

Hicimos mucho –prosiguió-. Logramos que industrias que hacía tiempo que no se fijaban en Luján terminen acordando su radicación, como es el caso de Nike, de Brasil. También vendrá un productor de maní de Córdoba que tiene intenciones de instalar su fábrica en Luján. Tía Maruca se instala en Luján y dos metalmecánicas también gestionan su radicación. Son “condicionalidades” de gobierno que no se ponen en riesgo en la próxima interna. Se ve un gobierno que administra y transparenta las cosas. Por eso volcaremos toda la información comunal al Rafam, que es el sistema de control de la administración que Luján estaba en condiciones de aplicar pero lo hacía de modo parcial. ¿Por qué no se transparentaba todo? ¿Había cuentas que se manejaban de otra manera? En Infraestructura estamos cerrando los acuerdos para gran cantidad de obras.

- ¿Por qué cambió al secretario de Infraestructura?

- Yo elijo a mis colaboradores y trabajo de acuerdo a resultados. Me propuse en mi primer año de gobierno tener una equis cantidad de situaciones resueltas en el municipio y en las obras públicas. En este caso tenemos atrasos que no dependen sólo de Luján, sino también de Provincia y Nación, porque la mayoría de la financiación es de ese origen. Pero también dependen de una dinámica mucho mayor en la presentación de documentación y de realización de tareas. No estuve de acuerdo con algunas acciones y de inmediato reemplacé al secretario de Obras Públicas. Creo que eso es lo que más necesita Luján. No hablo sólo de las calles, sino también del agua potable, de cloacas, de saneamiento ambiental y de procesos necesarios en el partido.

- ¿Qué referencias se pueden dar del nuevo secretario?

- Permitime cerrar esta idea: los colaboradores que trabajan conmigo tienen que tener el control mío y de la población. Cuando vi situaciones a las que no se les encontraba solución, cambié de persona. Tengo aprecio por (Jorge) Lara, lo aprecio y es muy buena persona, pero yo necesito trabajar más rápido y no Rosso, sino Luján, necesita soluciones más rápidas. A alguien que necesita el agua no le puedo decir que no la tendrá hasta el año que viene porque nos atrasamos en presentar papeles. El nuevo secretario se llama Adolfo Siwald y con él estamos trabajando. Es una persona que formaba parte del equipo de asesores del Ministerio de Planificación e Infraestructura de la Nación, en el área de Vivienda.

- Esta designación da pie para explicar algo que cayó antipático: la elección de gente de afuera para los cargos más importantes de la gestión, porque en Luján “no encontraba colaboradores”.

- Quiero que eso se entienda adecuadamente. Primero, debo decir que hay profesionales de Luján en mis secretarías. Y otros no son de Luján porque son áreas en las que a veces la demanda de su trabajo privado es tan grande que no pueden dejar su tarea o compromisos por el término de cuatro años. Hay un profesional que no nombro para no incomodarlo, pero que tenía compromisos laborales por todo el 2008 y por eso asesora ad honorem. Y se sumará próximamente junto a otros profesionales.

No quiero que mi postura se tome como enojo. Tengo que entender a los profesionales locales porque se trata de una elección. Yo tuve que dejar mi profesión como médica porque no podría atender a los pacientes y ocuparme de lo público. Sería irresponsable de mi parte atender pacientes en esas condiciones. Por eso, traer profesionales de afuera se tornó necesario porque no encontré entre los profesionales locales gente con la experiencia en temas complejos como, por ejemplo, la revisión de la deuda comunal. Por su magnitud y complejidad es algo que no puede hacer solamente la gente que está en la gestión diaria. Lleva un trabajo tal que no permite las dos tareas a la vez. Y analizar la deuda era básico para poder trabajar para adelante.

Te agrego más: el gobierno anterior también tenía profesionales de afuera. Se nos acusa de un montón de cosas, pero el gobierno anterior hacía cualquier cosa y nadie dice nada. Los profesionales que tomamos tienen currículo, conocimiento y experiencia. Y no hay nada peyorativo con los profesionales locales ni me enojo con los que dicen que no pueden.

- El Concejo Deliberante realizó dos pedidos de informes por el “personal foráneo” que llegó a la gestión y que se denuncia que andaría armado o que protagonizó hechos de violencia.

- Acá hay una campaña orquestada desde adentro y desde afuera para generar opinión en la gente. Yo no creo que nadie vea bandas armadas circulando por Luján. Nosotros sí tomamos personal que necesitamos para seguridad, para áreas del Taller Municipal N° 1, y que además esté dispuesto a trabajar hasta cualquier hora, a veces en trabajos que no son los más agradables de este mundo. Estar en un basural a cielo abierto como el local, no es agradable. Y hacer la seguridad de ese lugar cuando vienen a volcar matones... Vuelvo a la historia reciente. Parece que venimos de un gobierno en el que todos eran Caperucita, la Bella Durmiente, Blancanieves y los Siete Enanitos y nosotros venimos a ser algo así como la mafia. Quiero aclarar que tengo una historia en Luján, voy a seguir viviendo en Luján, todos me conocen, saben dónde vivo, saben la familia que tengo. No creo parecer la reina de la mafia. Acá no hay bandas armadas. Que se dejen de decir pavadas. En estos días se presentó una denuncia en Fiscalía contra un compañero nuestro del barrio La Loma, Juan Coria, que es más bueno que el pan. Lo denunciaron porque le dijo a una persona que no quería que le pusieran carteles de Prince en la puerta. Pero dicen que estaba armado, que amenazó. Todas mentiras. Es comparar el día y la noche. Decir que tengo bandas armadas. ¿De qué hablan?

- ¿Por qué su gestión no fue a fondo ante la agresión del sindicalista Peñalba a un funcionario de su gestión?

- Hay una denuncia y un sumario administrativo. El sumario está próximo a expedirse. Y quiero informar que Peñalba y otros empleados del municipio cobraban su sueldo mientras tenían licencia gremial. La ley instituye que los trabajadores que tienen licencia gremial no pueden cobrar el sueldo. Nosotros dejamos de pagarle el sueldo a todos, entre ellos a Peñalba. Y el sumario de Peñalba se tramitó de modo lento, en su inicio, porque estaba en el área del secretario de Gobierno, en la que también hubo cambios. Casualmente, hoy esas personas están otra vez juntas desde lo político. Ahora el sumario sigue su curso y en el último mes Peñalba dejó de cobrar su sueldo. Quiero aclarar, además, que para alejar a una persona de planta permanente con fueros gremiales, debo tomar un montón de medidas legales. No es lo mismo que rescindir un contrato.

- ¿Cómo explica el alejamiento del gobierno del sector de María Inés Fernández? En realidad, ¿cómo explica que algunos dirigentes de ese sector sigan en su gestión?

- La gente que se fue lo hizo desde lo político, pero otros se quedaron y creo que ya no pertenecen más a ese sector. Existen los menos que aún responden a Fernández. De todos modos, cuando alguien trabaja como corresponde y es responsable y obtiene resultados, no hay inconveniente para trabajar en el gobierno. Por eso no entiendo cuando dicen que soy autoritaria o antidemocrática. Reconozco la grandeza de quienes pueden abstraerse de lealtad política y cumplir con su trabajo. Yo, además, tengo una paciencia de elefante y no tomo medidas políticas indiscriminadas. No tomo medidas porque un día me levanto mal. Todo se analiza antes. Y los que se fueron no cumplieron con su trabajo. Porque en ciertas áreas encontré expedientes que esperaban cuatro meses una respuesta pedida por el Concejo o que se frenaban a propósito.

- Usted se refiere, seguramente, a Humberto Guibaud, quien rápidamente fue tomado como funcionario en General Rodríguez con una idea de renovación.

- Si esa es la renovación, yo soy la madre Teresa de Calcuta. Y eso que soy atea.

- Recién habló de paciencia. ¿La relación del gobierno con la Cooperativa colmó su paciencia? Porque la escuché enojada por un atraso en un giro de fondos.

- Desde que asumí recibí a la Cooperativa Eléctrica. A ellos les aclaré que son prestadores de servicios del municipio y que ese es el rol real. No son los gerentes del municipio. Y les dije que yo no asumí para ser gerente general de nadie. Mi rol es de intendenta. Lo aclaro porque muchos pagan sus tasas, o la luz, y la Cooperativa se transforma en un ente de recaudación del municipio. Y ese dinero, por si no se sabe, tiene que venir de inmediato a las arcas municipales. Semanalmente la Cooperativa tiene que girar los fondos municipales. Durante años, como muchas cosas que acá se las explica diciendo ‘siempre se hizo así’, me decían que había que aceptar. Me colmó la paciencia que durante meses no me hicieran las transferencias correspondientes y yo llegué a una situación de querer pagar los sueldos como corresponde y no contar con dinero. Eso es ilegal. Ellos recaudan fondos para Infraestructura, para destinos específicos. Esto es doblemente grave. No puedo hacerle obra pública a nadie y ellos me retienen dinero.

Ahí nació mi enojo. En la última reunión con la Cooperativa quedó todo claro. Se puso la documentación sobre la mesa y se notó que no había enojo de mi parte, sino interés en que se cumpla la normativa vigente. Ocurre que a veces uno dice las cosas con más o menos vehemencia de acuerdo a como lo tratan. Y un gerente, repito, un gerente, no me puede decir que verá cuándo me da el dinero. Esa fue su respuesta. Ese gerente responde a determinado sector político y lo reconoció en una reunión con nuestro secretario de Economía. Ante una situación, dijo ‘Le podríamos preguntar a Sícaro’. Que yo sepa Sícaro hace años que no está en la Cooperativa. Y que yo sepa, Sícaro tiene una relación estrechísima con el ex intendente. Yo soy buena, pero no inocente.

- Pero usted también cuestionó el servicio de pavimentación de la Cooperativa.

- Estuve en Cortínez y en el barrio Juan XXIII y hubo quejas de los vecinos porque el pavimento no tiene las características que debe tener. Nosotros no controlamos como debimos, y ellos no hicieron lo que deben. Quiero ser clara con la población: voy a controlar todo lo que hace y se paga a la Cooperativa. Porque parte de nuestra deuda es con la Cooperativa y la vamos a seguir revisando.

- En realidad, hay deudas cruzadas porque los dos se deben.

- Exactamente. Hay deudas cruzadas y yo quiero “desencruzar” las deudas y responder como corresponde. Acá había un mecanismo de compensación que es legal, pero hay que hacerlo como se debe. Hay que ser transparente.

- ¿Cómo describiría su relación con los medios de prensa local? Se lo pregunto porque en estos últimos meses ha costado conseguir hasta la información oficial a todas luces positiva para su gestión.

- Los medios de prensa cumplen una función y esa función está relacionada con el objetivo de cada medio y cómo lo quiere llevar adelante. Yo trato de que las gacetillas de prensa se envíen de manera constante y que lleguen a todos los medios. No discrimino a ningún medio y no tengo problema con ningún medio en particular. Lo quiero aclarar. Pero sí creo que hay animosidad en algún periodismo, a veces no en el medio; o al revés. Supongo que tiene que ver con intereses personales del medio o del periodista. Y el gobierno también tiene sus intereses. Porque a veces queremos comunicar las cosas en un momento y no en otro, o cuando decimos algo no recibe la trascendencia que esperamos. Me suelen llegar reproches de cosas que firmamos o acordamos y no se difunden. Pero no quiero difundir cosas antes de que se concreten.

También, quizás, hay una cuestión de mala interpretación. La verdad es que no tengo animosidad con nadie. No tengo razones. Los medios suelen informar lo que creen que es la verdad, pero a veces no lo es. Lo único que pido es que me acerquen las críticas. Eso sí, me molesta cuando mienten. Si marcan algo mal hecho, no me molesta. Si no opinan igual que nosotros, no me molesta. Sí me molesta la mentira; o cuando ponen en boca mía cosas que no dije; o se evalúan acciones con una opinión parcializada.

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