Buena oferta de chivos para Navidad

Debido a la bondad del clima en primavera hubo buena parición, lo que permitirá una comercialización en cantidad y calidad para estas fiestas.

La venta se reduce al ganado mamón que es apreciado por el consumidor por su calidad y terneza.

Zapala > Desde el paraje de Ramón Castro, Mallín del Muerto, Laguna Miranda y la localidad de Aluminé los crianceros aseguraron que, este año, la parición fue "muy buena para todos" y, los denominados "chivos lechones" –aún se alimentan de leche-, son muy buscados en esta época por su abundante carne y excelente sabor.

El criancero Rubén Sánchez de Ramón Castro explicó que allí se crían los chivos criollos, a diferencia de otros lugares donde prevalece la raza angora.

Durante las fiestas de fin de año comienza la venta de los chivitos machos y las hembras se dejan para renovar el stock el próximo año, aclaró.

El chivo se alimenta de pasturas de monte, a diferencia de las ovejas que se alimenta de hierbas, y es considerado como un animal dañino para el campo y por esa razón no se lo puede tener mucho tiempo en un mismo lugar.

"Nosotros teníamos 2 mil chivos en ocho mil hectáreas, ahora tenemos menos de mil chivos en mil hectáreas porque se desertificó el campo producto también del comportamiento del chivo", aseguró Rubén Sánchez, criancero de Ramón Castro.

El chivo es erosivo

"El campo está exhausto debido al sobrepastoreo, la sobrepoblación ganadera, la extracción de leña y las picadas. Es explotado y agredido permanentemente. El sobrepastoreo es un problema general, y el chivo también es erosivo porque agrade los campos", añadió Sánchez.

La mayoría de las familias de productores consultadas aseguraron que el buen año de parición se debió gracias al clima y no a la alimentación. Cada criancero tiene tradicionalmente su lugar de pastoreo para trasladar sus animales y es importante porque de eso depende una buena parición y engorde.

Durante el mes de diciembre, los crianceros viajan a caballo con el piño hacia la cordillera. Algunos aún esperan unos días más para iniciar el traslado. El trayecto demora entre seis y doce días, según las distancias que recorran.

Menos familias

Desde siempre, las familias de los parajes chicos se dedicaron a la crianza de animales pero puede observarse que son cada vez menos. Este es el caso de Los Catutos, Ramón Castro y Picún por ejemplo, donde la gente ha dejado de producir para comenzar a depender del Estado provincial o la comuna. La postal también muestra una despoblación importante de los lugares pequeños.

En Laguna Miranda, como en la mayoría de estos parajes, los chivos son vendidos por unidades, no en cantidades. Cada familia de este paraje tiene en promedio 180 chivos. Algunos se quedan en el paraje durante el verano, otros -la mayoría fiscaleros y de agrupaciones mapuches- se desparraman por la cordillera hasta el mes de marzo, cuando finaliza la veranada.

La mayoría de los chivos en esta zona de la provincia es de raza angora porque son más resistentes al frío. Ahora, los piños se diezman por la plaga de zorros cordilleranos que arrasa también con corderos y ovejas.

El presidente de La AFR Mallín del Muerto, Eduardo Sánchez, coincidió en la mejora este año respecto a la crianza del chivo. "Los pocos animales que habían, estaban muy delgados pero este año vinieron mejor. Alrededor de diez crianceros que tuvieron la posibilidad de ir a la cordillera pudieron mejorar el engorde de los animales. En tanto, los que se quedaron no tuvieron la misma suerte", aseguró Sánchez.

Chivito en venta

Al momento de elegir, el consumidor elige el chivito criollo para consumir. Si bien la tradición señala el consumo de carne de chivo para las fiestas, nada dice de la comercialización o del origen. Por eso, en general se recurre directamente al productor quien ofrece un valor menor que el de las carnicerías.

Actualmente el precio en todos los parajes de la zona centro ronda entre los 130 y los 150 pesos. El valor depende del tamaño y de la raza. Mientras, en las carnicerías de Zapala, todavía no se deciden si conviene económicamente venderlos este año desde el mostrador.

El chivo de Aluminé

Desde la comarca cordillerana aseguraron que este año ha faltado una buena alimentación y cada vez escasea más, debido a la superpoblación de animales para el pastoreo.

Aluminé cuenta con alrededor de 2.000 productores mixtos que crían desde 50 cabezas de chivos hasta 200 cabezas o unidades aproximadamente.

Diciembre es un período acotado que tienen los crianceros para la comercialización del animal. No en todos lados compiten por la venta, dado que la mayoría lucha por la supervivencia, siendo muy frecuente en las comunidades rurales el consumo de chivos durante todo el año.

Al recorrer los parajes se puede ver el gran esfuerzo que realizan las familias productoras para trabajar con poca cantidad de animales, sin recursos, casi descapitalizados y luchando permanente por la subsistencia.

La cíclica veranada

La bonanza en la economía de los crianceros está atada al clima y a la receptividad de los campos en la zona cordillerana.

Zapala > Todos los años los productores familiares o crianceros de la zona centro de la provincia, con la proximidad del verano, desarrollan una forma productiva ganadera particular caracterizada por la trashumancia.

A partir de diciembre, puede verse por las rutas de la provincia la postal recurrente del piño de chivos en dirección a la cordillera.

Los crianceros trashumantes que desplazan sus animales desde los campos bajos y áridos de invernada a los valles altos de las veranadas cordilleranas, se trasladan con la esperanza de iniciar el mejor ciclo de la producción.

Regulan los períodos a través del ritmo cíclico de las estaciones y las actividades desarrolladas en las unidades domésticas de producción. El sistema está directamente sujeto al relieve, al clima y a la receptividad de los campos, destacándose dos momentos: la veranada y la invernada con el objeto de complementar diferentes procesos ecológicos.

La bonanza de la crianza depende mucho de que estén buenos los campos cordilleranos para que los animales bajen gordos y que la primavera no venga muy fría en plena parición, período que se extiende desde mediados de septiembre hasta mediados de octubre.

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