"Una buena gestión vuelve más eficaz el trabajo en los juzgados"

Sbdar destacó las ventajas de estandarizar el funcionamiento de las unidades judiciales.
Claudia Sbdar, vocal de la Corte Suprema de Justicia, no tiene ninguna duda. "La gestión es una herramienta para trabajar con mayor eficacia en las oficinas judiciales. La finalidad es mejorar los índices de productividad y optimizar el uso de los recursos disponibles", aseguró ayer a LA GACETA.

La magistrada, que el lunes se incorporó para trabajar en el alto tribunal de la Provincia durante la presente feria judicial, detalló los planes que, en materia de gestión, llevará adelante institucionalmente la Corte, bajo su coordinación general, durante el presente año.

Durante 2009, fueron implementados sendos programas en las Fiscalías de Instrucción y en los Juzgados en Documentos y Locaciones de esta capital. Ahora se invitará a la Cámara en lo Contencioso Administrativo, y ya hubo reuniones para avanzar con iniciativas similares en los centros judiciales de Concepción y Monteros.

A diferencia de la modalidad con que se trabajó en esta capital, en Concepción, en principio, no habrá un programa por fuero, sino a partir de una iniciativa general destinada a magistrados, funcionarios y empleados. "Volvimos muy entusiasmados de las reuniones preliminares que celebramos, en las que no habían menos de 40 personas dispuestas a avanzar en esta materia", manifestó Sbdar.

Asimismo, el objetivo es formar en Concepción un grupo similar al que en esta capital encabeza Viviana Calzetta de Vidal, responsable del Centro de Especialización y Capacitación Judicial. "Mientras tanto, por cuenta de este correrá la primera etapa de capacitación, durante la que se realiza el abordaje general sobre conceptos y temas clave que implica toda ejecución de un programa de gestión judicial. En esa ocasión, también se desarrollan principios de la teoría sistémica aplicada al trabajo judicial, se comentan experiencias locales realizadas en la materia, así como cuestiones centrales para un proceso de diagnóstico y trabajo de campo", explicó.

Flujo permanente

¿Pero en qué consiste, en definitiva, la gestión judicial? Frente a esta pregunta, Sbdar respondió con contundencia. "Es un modo de organizar el trabajo y de hacerlo más eficiente, a partir de reglas que se deben observar. Esto, además, se conecta con una mecánica de las relaciones interpersonales, en el marco de un procesos en el que todo se va monitoreando y midiendo, y que se puede modificar o aceitar en función de las necesidades", precisó la magistrada.

Por ejemplo, en el caso de las fiscalías, a partir del programa implementado, se pudo elaborar un instructivo o guía para sistematizar la atención -por parte de los empleados- en los mostradores.

Por supuesto que esta transformación genera un nuevo modo de relación o clima laboral puertas afuera, pero, fundamentalmente, puertas adentro de la oficina judicial. "No se relativiza la autoridad del magistrado o del secretario, porque estos son piezas imprescindibles, tanto como los empleados, ya que los programas no pueden ser implementados sin todas las patas de esta unidad, en un proceso ininterrumpido", resaltó.

A la vista

¿En qué podrán advertir los abogados los frutos de estos planes de gestión? Sbdar contestó con el mismo entusiasmo. "Los verán en la mejora de la atención, porque esto es gradual y supone etapas: la atención en la mesa de entrada y en el mostrador, y, por ejemplo, en materia penal, la estandarización del trabajo en función del delito de que se trate. Esto, porque, sin perder de vista la autonomía jurisdiccional de la que goza cada fiscalía o juzgado, esta sistematización apunta a volver más previsible la respuesta o forma de llevar adelante un determinado trámite, tomando como base, por supuesto, las normas procesales", remató.

Comentá la nota