Es un buen momento para irme, 14 años de intendente es un tiempo prudencial»

El intendente Juan Carlos Simón finalmente resultó electo senador provincial, tal como anunciamos en nuestra edición de ayer; aunque con las dudas lógicas en una elección que fue pareja y en la que aún el domingo a la noche no se sabía el total resultado de Olavarría, un dato no menor, porque es el distrito que nuclea casi al 45 por ciento de los votos de la Sección.
En el comité de la UCR, ayer a la tarde, Simón habló en exclusiva con LA MAÑANA sobre la elección, su futuro y otros temas.

Se acabaron los misterios, estuvieron muy cautelosos el domingo a la noche porque no se sabía el resultado…

- Nosotros no hicimos un centro de cómputos preparado para la Séptima, ahí fallamos, no teníamos información clara, todos los distritos trabajaron fundamentalmente sobre lo local y la Séptima no la manejaron, así que no tuvimos información clara hasta las 4 de la madrugada, y recién hoy (ayer) a la mañana conocimos que teníamos los tres senadores.

El sistema es perverso, injusto, porque a nosotros se nos dio para bien en la Séptima; pero no se dio tan bien a nivel local, porque sobre la representación el sistema no nos protege mucho, nosotros en la Séptima sacamos el 36 por ciento de los votos y el que tiene el 33 por ciento no obtuvo ninguna representación. Lo mismo acá, ganamos por una diferencia importante y sacamos la misma cantidad de concejales que el cuarto. Pero es un sistema que está aceptado por todos.

Se lo vio más tranquilo que hace cuatro años, cuando iba en primer lugar en la lista de senadores y no segundo como en esta oportunidad…

- Cuando nos presentamos en la interna del Partido para senadores provinciales, eso nos oxigenó mucho, yo tenía claro lo que quería hacer; pero cuando el Partido nos negoció y nos puso en segundo lugar, la posibilidad pasó a ser mucho más remota y las expectativas menos también, por eso el primer lugar hace cuatro años parecía mucho más fácil que el segundo ahora.

En aquella oportunidad nos jugó en contra el sistema, y en este momento a favor. En política se juega mucho con la suerte también, y los tiempos propicios para una situación no lo son para otra. En la vida política muchos se prepararon para ser intendente, y por distintas circunstancias no lo pudieron ser, y eso que tenían calidad y prestigio. Por ahí a mí se me da en esta; pero podría haberse no dado y ya llevo 14 años de intendente y tenía la legalidad moral como para ser legislador, y no lo podía conseguir. Lo bueno de estas cosas es que te da revancha y cada dos años uno puede revalidar títulos.

¿Imaginó este resultado cuando se plantó en la reu-nión seccional de Olavarría y decidió ir a internas?

- No, en Olavarría me enojé mucho porque estábamos discutiendo cargos y no filosofía política, hechos concretos y qué era lo que queríamos para tener el poder, por esto pugné siempre. En política estoy dispuesto a ceder todo en la medida en que discutamos ideas, qué es lo que queremos y consensuemos.

¿Cómo lo trataron en la Séptima?

- Me han tratado tan bien en los lugares a los que he ido, que me he sentido muy halagado. Yo voy a pertenecer a todos lados, por supuesto que no voy a poder dejar de trabajar para Bolívar; pero tengo que llevarme la idea que esto va a ser un poco difícil, de que hay que legislar para la Provincia. Si yo termino los cuatro años y lo único que hice fue repartir subsidios y becas, no me voy a sentir cómodo. Tendré que buscar los mejores momentos para poder legislar en una Provincia totalmente dispar, con problemáticas dispares. Y también quiero darle respuesta a mi Séptima, donde está mi origen.

¿Con Mariano Grau coincide en muchas cosas?

- Grau es una excelente persona, he tenido la oportunidad de conocerlo después, políticamente discutiremos. Tenés una gran base para discutir ideas, políticas, si estás frente a una persona que la tiene clara en la vida, con conductas y valores bien plantados.

Con Eseverri padre tuvo una buena relación, paradójicamente si Elios viviera quizás hoy usted no sería senador porque en Olavarría él hubiera sacado más votos que su hijo…

- Sí, yo aprendí mucho con él, tengo un gran recuerdo de Elios. No he podido compartir todavía con el hijo lo mismo que compartí con él, era un tipo muy sincero. Tengo el mejor de los conceptos de él, a pesar de que muchas veces discutimos, no coincidí que en su momento se fuera al Frente para la Victoria; pero era un hombre cabal, de lucha, de discutir ideas, filosofías.

Todos los distritos de la Séptima le jugaron a favor en esta elección…

- Lo que quedó en el radicalismo es todo de ley, es toda gente honesta, que la tiene clara, cuando perdés, per-dés, cuando te equivocás pagás.

¿Es una buena edad para irse de Bolívar?

- Es un buen momento, no sé si es la mejor edad. Uno ya como intendente hizo lo que podía y lo que no ya está, 14 años es un tiempo prudencial, en política como en todo la gente por ahí se cansa de las mismas caras, hace falta una oxigenación; aunque después te recuerden con cariño. La política es dura, es ingrata, yo le puse ganas, esfuerzo, pude hacer muchas cosas y otras no.

¿Qué le queda en el tintero para estos 5 meses que le quedan como intendente?

- Me quedan muchas cosas, yo sostenía siempre que los dos últimos años, estando seguro de que no vas a ir a la reelección, son los mejores, porque uno se suelta más, no especula con nada. Y me parecía que esos dos años que me quedaban eran para hacer alguna cosa que pudiera ser controvertida.

Pero a esos dos años no los voy a tener, por lo tanto haré lo que pueda, trataré de hacer la terminal, obra en la que me soltó la mano el Gobierno Nacional, me dijo que me iba a dar el dinero y no me lo dio, ahora la encaramos con recursos municipales. Tenemos que hacer 30 ó 40 cuadras más de pavimento en lo que nos queda del año, es una gran ayuda el vecino que colabora, y tenemos que hacer cloacas y gas; pero no me queda mucho tiempo para perder.

¿Tiene ganas de que su hijo Matías se vaya con usted a ayudar?

- No lo he pensado. Me gratifica mucho lo que está haciendo, me siento satisfecho, compensado, creo que va a ser una excelente persona, no sé si se dedicará a la política; pero me parece que ha caminado un largo trayecto que ha sido positivo. De ahí en más está en manos de él, yo di todo lo que podía dar, más no puedo, me interesa que se abra camino por sí solo, no por el apellido mío, y seguramente lo está haciendo, porque me dicen que tiene vuelo propio, que no se identifica con mi apellido, y eso es gratificante.

Hoy es un día muy especial para mí porque veo todo el trayecto y con Matías tengo una gran respuesta en ese sentido, Guillermina, mi hija, está terminando de estudiar, ¿qué más se puede aspirar? Me designan como senador, seguramente me voy a ir con muchos amigos. Estoy muy contento.

¿Y su carrera política cómo sigue después?

- No sé, yo tengo una tarea, después de estos cuatro años me la tiene que aceptar la gente, yo voy a legislar, y después nadie recuerda quién hizo una ley, yo paso a un ostracismo en el que la obra no se identifica conmigo, dependerá de mí que pueda mostrar lo que hago, y no soy de los mejores en eso, creo que es una falla que la voy a tener que modificar. No sé cuál será mi futuro en política, pero esto es una gran satisfacción.

¿Dónde va a atender el senador Simón en Bolívar?

- Si el comité me lo permite, voy a estar acá, es mi lugar natural. No lo he pensado, no creo que haya necesidad de armar una oficina aparte.

¿Con José Gabriel Erreca qué han hablado de la sucesión?

- Hemos hablado poco de esto porque prácticamente no lo he visto, nos hemos visto a las disparadas. Yo me siento seguro con él, eso es lo importante, porque estoy seguro que las cosas se van a hacer lo mejor posible, es un tipo honesto, muy bien formado, todo lo demás es accesorio.

Al final la reelección de Ricardo Criado tiene su sustento, porque queda un hombre de experiencia en el Concejo cuando tenga que bajar Erreca al Ejecutivo…

- Sí, lo grande de Ricardo es que es como el fiscal de todos nosotros, el que nos exige, nos pide respuestas, resultados, nos dice dónde las cosas están bien y mal, es el fiscal que necesitás en todos los actos de la vida. Hemos logrado que cada uno cumpla una función dentro del equipo.

¿Te vas en paz con la oposición?

- No sé, con la oposición por ahí he cometido algunos errores, en el fragor de la lucha uno va dejando los tiempos para dialogar, los hace estrechos y nunca hay tiempo para sentarse a hacerlo, y cuando uno charla disminuye la agresividad y otras cosas. Me queda una deuda pendiente con la oposición.

¿Cómo se ve a partir del 11 de diciembre?

- No sé, no quiero imaginarlo, no estoy contento con irme, porque a pesar de que era necesario el recambio, uno cuando se va de algo que está haciendo y le gusta, sabe que se tiene que ir pero no lo hace con ganas. El tiempo es el verdugo de nuestras propias ilusiones, así es la vida.

¿Se va conforme con todo lo que hizo?

- No me voy conforme con el 100 por ciento de las cosas que hice; pero que peleé para que fueran distintas, estoy seguro. A pesar de todos los sinsabores y los aciertos, queda un saldo positivo.

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