Brutal represión en Guinea dejó 87 muertos

Al menos 87 personas murieron en Conakry, durante la violenta represión de una manifestación opositora en el estado de la capital de Guinea, según informaron fuentes de la policía "Son 87 los cuerpos hallados dentro y en torno al estadio de Conakry tras el paso de los militares", dijo un funcionario de la policía que pidió el anonimato.
"En este momento, 47 cuerpos se encuentran en el campo militar Samory Toure. Entre ellos hay cuatro mujeres. Serán todos sepultados", agregó.

Decenas de cadáveres fueron trasladados al obituario del hospital universitarios de Donka, en la capital de Guinea, Conakry, tras la represión de la policía, informó un médico que pidió mantenerse en el anonimato.

Inicialmente se habló de al menos nueve muertos entre los cientos de partidarios de la oposición a la junta militar en el poder y a la policía, informó una organización para los derechos humanos.

"Conté nueve cuerpos pero no logramos acercarnos al estadio, donde hay otros muertos", dijo el presidente de Human Rights en Guinea, Thierno Maadjou Sow.

Más tarde, otras versiones mencionaron que en Donka había 58 muertos, la mayor parte de los cuales había recibido disparos de armas de fuego y según la Cruz Roja muchos otros fueron llevados al cuartel de Alpha Yaya Diallo, sede de la junta "y no al obituario, por una precisa voluntad de ocultar los cuerpos de las víctimas".

Durante el día, miles de personas se reunieron en el estadio de Conakry, a pesar del imponente despliegue de soldados y policías, para rechazar la candidatura en las presidenciales de enero del jefe de la junta militar, el capitán Moussa Dadis Camara, jefe golpista en el poder desde el 23 de diciembre de 2008.

En el lugar, el ejército intervino, disparó contra los manifestantes y mató a decenas de personas hiriendo además a un número impreciso.

La tensión era alta desde la mañana cuando las fuerzas de seguridad tomaron posiciones en los diferentes cruces de rutas de la capital con vehículos de la policía y militares.

De a poco el estadio, que tiene capacidad para 25 mil personas, comenzó a llenarse hasta que la gente ocupó incluso el campo de juego.

Luego, según testigos y personal de Organizaciones no gubernamentales (ONG), comenzaron los disparos de armas de fuego.

En las horas subsiguientes, al centro hospitalario universitario de Donka, el más grande de Conakry, comenzaron a ser llevados los muertos y los heridos: "Es una carnicería...una masacre.

Hay decenas de cadáveres", dijo un médico por teléfono. "Es difícil tener cifras precisas", concluyó.

A otro hospital, el Ignace Dean, habrían sido llevados "decenas de cadáveres" por un camión militar.

La junta prohibió la manifestación oficialmente para no alterar el orden público a días de la fiesta de la independencia, el 2 de octubre, pero "las fuerzas vivas" del país -partidos, sindicatos y sociedades civiles- no lo aceptaron, fortalecidos por el apoyo de la comunidad internacional que presiona para que se respete el compromiso de que el presidente de facto no se presente como candidato.

La intención militar pareció hoy evidente.

Entre las decenas de heridos y detenidos están también los dos jefes de la oposición: Cellou Dalein Diallo, jefe de la Unión de las fuerzas democráticas de Guinea y candidato a las presidenciales, y Sidya Toure, jefe de la Unión de fuerzas republicanas.

Por su parte, Francia condenó esta noche "con la más decidida firmeza" la "violenta represión" desatada por el ejército de Guiena durante una manifestación pacífica en Conakry, y pidió a los militares ratificar su voluntad de restituir el poder a los civiles.

"Si no se quiere que la situación degenere, declaró el secretario de estado francés para la Cooperación, Alain Joyandet, los militares deben reafirmar su voluntad de devolver el poder a los civiles lo antes posible organizando la elección sin presentarse como candidatos".

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