El bruerismo, entre el alejamiento del kirchnerismo y las internas legislativas

El oficialismo platense encabezado por el intendente Pablo Bruera vive horas de definiciones de cara al inicio de su tercer año de mandato y a escasas horas del recambio legislativo que le permitiría oxigenar su composición en el Concejo Deliberante.
El trasfondo político económico no es el mejor para el bruerismo. Es que las constantes traiciones electorales pergeñadas por el jefe comunal en contra del kirchnerismo se le están volviendo en contra. La Plata se convirtió en la única comuna bonaerense que no contará con los fondos sociales que Nación destina a fomentar el empleo a través del trabajo de cooperativas, un plan con el que el gobierno pretende dotar de un sueldo de 1200 pesos a desocupados de los distritos bonaerenses.

La bajada de pulgar por parte de Néstor Kirchner –que de apoco se va cobrando venganza por la actuación de Bruera en campaña- sorprendió a propios y extraños en el Palacio Municipal, donde por estos días corren rumores que indican que el jefe comunal estaría evaluando seriamente alejarse del espacio con el que coqueteó a conveniencia y hasta correría riesgo la continuidad al frente del PJ.

"Se está estirando la cuerda y esto no da para más" se oyó decir a un referente de peso vinculado a las altas esferas del oficialismo local. Según averiguaciones realizadas por NOVA, la jugada del intendente sería definitivamente a las fuentes y refugiarse en formalmente en el Frente Renovador Platense, el partido de corte vecinalista que le permitió acceder a la intendencia después de años de puja política con el ex intendente Julio César Alak.

Dentro de esta lógica, la estrategia sería apostar a las figuras brueristas locales pero se tornaría necesario buscar alguna referencia bonaerense y nacional que le posibilite una alianza estratégica de cara a la gobernabilidad, la consecución de fondos económicos y el próximo turno electoral.

Y según los trascendidos que van tomando cada vez mayor fuerza el bruerismo podría convertirse en otra de las expresiones de corte justicialista del denarvaísmo platense, cuyo máxima referencia en la actualidad es el ex concejal y actual diputado bonaerense Gonzalo Atanasof.

Lo cierto es que la inestable etapa de identificación entre el bruerismo y el poder K está cada vez más cerca de llegar a su fin y dentro de ese cuadro de situaición el mandamás platense tendrá que jugar sus fichas nuevamente para afrontar sin sobresaltos sus últimos dos años de mandato en el gobierno municipal.

A nivel legislativo, las cosas tampoco están ordenadas para el intendente. Por estas horas, y a sólo 72 horas de la asunción de renovación formal de la mitad de las bancas en el Concejo, la tropa bruerista debate a puño cerrado quién será el nuevo jefe de bancada que sucederá a la concejal con mandato cumplido Susana Gordillo.

En los últimos días varios de los nombres que venían sonando dejaron de hacerlo y la disputa se da entre la ex diputado bonaerense Valeria Amendolara y el actual concejal con referencia en el gremio UPCN, Cristian Vicent. Lo cierto es que Amendolara dejó entrever vía internet que ya es la jefa del bloque oficialista, lo agitó aún más las ya convulsionadas aguas en el bruerismo.

Como se vino informando, habría la menos seis concejales –en los que además de Vicent están incluidos Lorena Riesgo y Silvana Soria del Movimiento Evita, y los ediles Sabrina Rodríguez y Miguel Forte –referente de Camioneros, recién ingresado al Concejo- que no están de acuerdo con la manera en la que se están manejando las cosas y ya habrían alzado la voz ante el propio intendente.

Pero según pudo saber este medio la plana mayor del bruerismo ya habría inclinado la balanza por Amendolara –quien reemplazara a Bruera en la Cámara Baja cuando éste abandonó el recinto para convertirse en intendente-. Dentro del actual Concejo, las principales manos levantadas a favor de Amendolara son la del titular del cuerpo, Javier Pacharotti –quien a pesar de las críticas seguiría al frente del cargo- y la de los ediles Teresa Razzari –seguramente será la vicepresidenta 1ª- y Gabriel Céspedes.

La situación habría llegado a tal grado de tensión que hasta se estaría barajando una tercera posibilidad: La de incluir como jefe de bancada a un "neutral" para equilibrar la relación de fuerza. Y hasta ya habrían tirado el nombre del castagnetista Carlos Melzi, quien negó esa posibilidad al ser consultado por este medio.

Como un secreto a voces a punto de develarse, el propio Bruera ya tiene decidido quien será su mejor representante en el recinto al menos por los próximos dos años, porque ante todo la idea es ordenar las cosas "puertas adentro" y evitar que se rompa un bloque al que no le sobrarán manos levantadas para encarar el próximo año legislativo.

La sesión del miércoles

Con los ecos aún resonando de la polémica sesión en la que el miércoles pasado se terminó aprobando el Presupuesto 2010, el recinto volverá a abrir sus puertas este miércoles, cuando el oficialismo intentará que se multe al concejal alakista Sebastián Tangorra por haber cuestionado a viva voz Javier Pacharotti al término de la sesión.

Como se sabe, la pauta de gastos e ingresos fue aprobada sólo por el bruerismo y sus aliados, porque la oposición se había retirado de la sala de sesiones al no poder expresar su postura.

Por eso los bloques FpV-PJ, Coalición Cívica, Nuevo Encuentro y Unió Pro presentarán en la misma jornada parlamentaria un proyecto de ordenanza que "garantice" que todas las partes puedan sentar sus posturas sobre los proyectos que se traten en los plenarios legislativos.

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