El bruerismo apura el Código de Planeamiento

En un paso de baile más en la danza de marchas y contramarchas del Ejecutivo comunal, trascendió ayer la posibilidad de que, finalmente, el proyecto de modificación del Código de Planeamiento Urbano sea tratado por el Concejo Deliberante antes de fin de año.
La sesión del próximo miércoles, que votará el presupuesto municipal para el año 2010, fue convocada en período extraordinario, por lo que es factible algún otro llamado a reunión antes del 30 de diciembre.

En realidad, la última idea del oficialismo era votar la reforma del Código el 9 de diciembre, con la composición actual del Concejo Deliberante. Pero las dificultades para conseguir que la oposición concurriera a la presentación del documento del Diálogo Político (de hecho, sólo lo hizo la UCR, y a condición, precisamente, de frenar el tratamiento de esta reforma), sumado a la resistencia de algún sector del bruerismo a debatir el tema con los actuales integrantes del deliberativo, crearon las condiciones para una tregua, que podría estar llegando a su fin.

Aunque el oficialismo cuenta con la mitad más uno del cuerpo -once concejales propios más dos aliados-, los antecedentes con las ordenanzas conflictivas no son muy auspiciosos. Por caso, la aprobación de la privatización del cobro de los derechos de publicidad, propaganda y uso del espacio público -concepto por el que se recaudan unos 5 millones de pesos anuales- llevó a un momentáneo quiebre del bloque bruerista cuando las concejales Lorena Riesgo y Silvana Soria se resistieron a votar la ordenanza. Importantes fuentes del oficialismo atribuyeron esta conducta a la disputa por la presidencia del bloque, versión que hasta ahora no fue confirmada ni desmentida por las interesadas.

Lo concreto es que durante este mes se definen cuestiones como las autoridades de los distintos bloques políticos y del mismo Concejo Deliberante, junto a la composición de las distintas comisiones con sus respectivos presidentes o presidentas. Un mes con demasiada "rosca", como para que los conflictos no salten ante el primer inconveniente.

Sucede que, respecto de la reforma al Código de Planeamiento, cuestionamientos son los que sobran.Distintos sectores políticos y sociales, pero particularmente instituciones como la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de La Plata, vienen cuestionando tanto los contenidos como la forma en que se vino elaborando esta reforma.

La oposición apuesta a generar desgaste en las huestes de Pablo Bruera a partir de los puntos flojos que, creen, contendrá este "misterioso" proyecto. Hasta ahora, apuestan a abrir el debate a los actores sociales.

Así, las organizaciones que componen la Constituyente Social de La Plata y los concejales María José Garófoli y Daniel Caferra, que hoy integran el Nuevo Encuentro -el espacio de centroizquierda que se referencia en Martín Sabbatella-, han propuesto una jornada de debate para el viernes 4 de diciembre a las 16 en el mismo recinto del Concejo Deliberante. Tienen la expectativa de contar con la presencia de académicos y profesionales de la arquitectura y de otras especialidades vinculadas, así como diversas organizaciones sociales.

Más institucional, y quizás más amplia, es la propuesta del concejal de la Coalición Cívica-Ari Oscar Negrelli. Presentó un proyecto de resolución para que se convoque desde el Concejo Deliberante a una audiencia pública temática para discutir, precisamente, el Código de Planeamiento Urbano. Se tratará el miércoles en la sesión, quizás la última en la que participe Negrelli, ya que el 10 de diciembre próximo asumirá como diputado provincial por la Octava sección electoral.

Por su parte, desde el oficialismo defienden el espíritu de la reforma en función de facilitar la producción y la generación de puestos de trabajo. Desde el espacio legislativo que defiende la gestión del intendente Bruera entienden que las modificaciones están pensadas para facilitar el desarrollo de emprendimientos para empresas netamente platenses, que reinvierten sus beneficios en el desarrollo de la ciudad. Otro caballito de batalla del oficialismo será la creación del "lote social", a través del cual se propone facilitar el acceso al terreno propio a las miles de familias platenses de clase media baja y baja que ven imposibilitado el acceso a la vivienda propia, producto de la combinación de bajos salarios y tasas usurarias en los créditos hipotecarios.

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