Bruera: muchos baches en la gestión

Los primeros meses de gestión de Pablo Bruera estuvieron marcados por los masivos despidos de personal. Se calcula que alrededor de 1.600 empleados quedaron en la calle y sólo algunos lograron ser reincorporados. Los trabajadores despedidos denunciaron persecución política: “Fuimos echados por alakistas”, decían.
Otra decisión política que causó polémica fue la destitución del defensor ciudadano, Gustavo Galland. Tras ser acusado de llevar adelante política partidaria a favor del intendente Julio Alak y maltratos a los empleados de la defensoría. El proceso de destitución duró varios meses y, por momentos, se trasformó en una pesadilla para el oficialismo. María Monserrat Lapalma fue la elegida del oficialismo y luego de varios meses fue nombrada.

Otra de las primeras medidas de la gestión fue el aumento del boleto de colectivo, de 1,20 a 1,50 pesos, a cambio de una serie de mejoras que casi no ocurrieron. Las empresas de colectivos tenían que instalar dispositivos GPS, agregar 100 unidades nuevas, crear un boleto combinado y tarjetas magnéticas. Nada de esto se cumplió. Por lo demás, las obras se hicieron visibles sólo en el casco urbano. La principal fue el sistema de recolección de residuos secos, anunciada con bombos y platillos pero que deja afuera a toda la periferia platense. Precisamente, es en esos barrios donde existe el mayor rechazo a la gestión de Pablo Bruera. “Sólo hizo algunas cosas en el casco urbano. Acá no hizo nada”, dicen los vecinos de la periferia. El presupuesto participativo puede considerarse una medida exitosa de la gestión a pesar de algunas irregularidades y de algunas críticas sobre la implementación.

Por lo pronto, la sensación general que se escucha en la periferia es que Pablo Bruera fue una continuidad de Julio Alak. Algunas medidas de la Comuna fortalecieron esa teoría. El presupuesto para el próximo año (el primero elaborado por la gestión) es casi idéntico al de los años alakistas. Además, la rendición de cuentas de los gastos de 2007 fue aprobada por el bruerismo.

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