Bruera, los cortocircuitos internos y las viviendas del poder (Segunda Parte)

En materia legislativa, la semana que pasó dejó en evidencia nuevamente que la rosca política le gana a menudo la batalla al tratamiento parlamentario de temas vinculados al progreso de la ciudad.
Es que el Concejo Deliberante se preparó para desarrollar una nueva sesión que finalmente, el miércoles, no pudo concretarse en tiempo y forma -promedió los quince minutos-. Todo estaba previsto para crear el Ente Municipal para la Actividad Turìstica (EMATUR), proyecto impulsado por el oficialismo de la mano de la concejal del Movimiento Evita Lorena Riesgo, pero finalmente las ausencias de ediles terminaron por frustrar el abordaje del tema.

En las horas previas el clima en los pasillos del Palacio Municipal se mostraba caldeado por los tironeos entre ediles oficialistas y opositores. El motivo de la discordia no era otro que el futuro abordaje de la ordenanza Fiscal Impositiva mediante la cual el bruerismo prevé impulsar un nuevo impuestazo que infle las arcas municipales ante la falta de financiamiento desde Nación.

Fue por eso que el recinto lució semi-vacío y sólo contó con la presencia del ARI y el bloque oficialista, mientras que los demás concejales brillaron por su ausencia.

Como explicó oportunamente este medio, los motivos del faltazo estuvieron relacionados a "cuestiones de forma" ya que un sector de la oposición argumentó que faltaron firmas que permitieran tratar sobre tablas el expediente que había sido elaborado por consenso sin importar las banderías políticas que finalmente ganaron la pulseada.

Pero fue la ausencia de los bloques generalmente funcionales al bruerismo la que llamó la atención y desnudó una vez más las dificultades que la tropa legislativa del intendente tiene para imponer su voluntad en la sala de sesiones.

Fue por eso que la ausencia del Bloque Unión Pro –José Arteaga, Gonzalo Atanasof, Justo Aráuz- pasó desapercibida pero no la de Oscar Vaudagna, Javier Scaramutti y Carlos Melzi, todos dueños de bloques unipersonales También dijeron ausente Sebastián Tangorra y Teresa Urriza, del FpV-PJ.

Sin lugar a dudas se trató de un desplante pergeñado por la oposición; un síntoma propio del desequilibrio legislativo que el bruerismo tendrá que empezar a nivelar de cara a un recambio electoral que no lo dejará bien parado en el recinto, ya que después del 10 de diciembre se reforzará la bancada opositora y abundarán los condicionamientos a la hora de votar proyectos de importancia.

Por lo pronto, el jefe comunal Pablo Bruera continúa en suelo europeo, hacia donde viajó junto a una comitiva oficial para mantener encuentros protocolares con representantes políticos de varias regiones españolas y para interiorizarse sobre los mecanismos avanzados de tratamiento de residuos sólidos, un modelo que se espera, podría aplicar en la ciudad.

Las viviendas del Poder (Segunda parte)

Como informó Agencia NOVA en este espacio la semana pasada -(www.agencianova.com/nota.aspn=2009_9_30&id=11439&id_tiponota=4-) la plana mayor del bruerismo utilizó, como también lo hizo en su momento el alakismo, a las viviendas del Plan Federal ubicadas en 19 y 526 para favorecer el clientelismo político con fines electorales.

Este medio tuvo acceso a una presentación realizada en la justicia local en la que, bajo el anonimato, vecinos de ese barrio de Tolosa describen en forma detallada un accionar que refleja algunos vicios de la política lugareña.

(...) El oficialismo pretendía dar de baja a más de la mitad del listado para contar con la cantidad de unidades prometidas, pero el resto de las bancas (del PJ, del alakismo, y del Ari) no estaban dispuestas a votarlo porque no haber ningún fundamento legal que avalara dicha acción. Ante esta situación el oficialismo siguió posponiendo la presentación del listado para su aprobación tratando infructuosamente de negociar los votos a favor.

Mientras la corrupción política seguía su curso, los pre adjudicatarios que esperaban la entrega de su casa permanecieron desde el mes febrero montando guardia en las puertas de sus casas todas las noches, y las 24 horas los fines de semana porque no había obreros trabajando. Se pasaban las noches a la intemperie, bajo la lluvia o frío, corriendo a sacar a los grupos que intentaban usurpar las viviendas casi terminadas, poniendo en riesgo sus vidas y llegando al límite del agotamiento físico y mental.

Desde las primeras usurpaciones concretadas e intentos de usurpación frustrados por los civiles, se realizaron numerosas denuncias policiales, se presentaron notas al intendente Pablo Bruera, y hablaron personalmente con Mariano Bruera y también abrieron un expediente, el 4547/8 en la Fiscalía Nº 4 a cargo de la Dra. De Gregorio, donde se presentaron medidas cautelares, se pidió seguridad, protección, justicia, pero nada se hizo.

El sábado 19 de abril de 2008, un grupo de mafiosos conocidos y tristemente famosos por sus vidas delictivas y como los "Papupa"- que acompañaron a Bruera en varias campañas, pero sobre todo en la última y tienen contrato como empleados Municipales-, llegaron al barrio a primeras horas de la tarde, sin que la seguridad ni la policía les impidiera el ingreso, a recorrer y elegir las casas que iban a tomar, y se retiraron diciendo que a la noche volvían para llevarlo a cabo.

El secretario Privado de Bruera, el encargado de Seguridad de la Intendencia y una concejal estaban presentes en el predio por otro conflicto, aprovechando esa presencia los vecinos, tanto los que ya estaban viviendo como los que estaban cuidando las casas que aún no les habían entregado a pesar de estar listas, los pusieron al tanto de acto delictivo que se preparaba para esa noche.

Aproximadamente a las 20 hs. llegaron los malvivientes armados, con el listado oficial de pre adjudicaciones de la Intendencia en mano y se dirigieron a los legales pre adjudicatarios que permanecían en las puertas de sus viviendas para protegerlas, diciéndoles.

"Hola vecinos, acá somos locales, quédense quietitos en sus casas que no les va a pasar nada, pero no llamen a la gorra porque son boleta", una a una fueron metiendo familias en las viviendas elegidas, sobre todo aquellas que sabía que serían dadas de baja; pero cuando las casas "disponibles" porque sus dueños no estaban presentes se terminaron, como no les alcanzaron comenzaron a sacar a golpes a la gente de adentro de sus casas.

La policía no actuó a pesar de esta presente en el predio, concurrió personal de Infantería, pero tampoco actuó. En medio de todo ese desastre el personal de Infantería dormía adentro del micro en el que se hicieron presentes, y en dos oportunidades victimas de estos hechos pudieron ver con sus propios ojos como el propio Mariano Bruera (a cargo de la seguridad) les alcanzaba algo a los delincuentes.

Los únicos que se atrevieron a hacerles frentes fueron el grupo de valerosos ex combatientes de Malvinas que los esperaron armados y atrincherados dentro de sus casas, los tiros se escuchaban de lejos, nadie pudo ver exactamente que pasó, pero no lograron robarles las casas.

El martes 22 los mafiosos se presentaron en la Municipalidad exigiendo ver a Bruera porque les faltaban más casas según las prometidas,. El intendente los atendió sin mediar espera, como ocurre con los "ciudadanos comunes". No trascendió a que arreglo llegaron, solo se sabe que volvieron al barrio y como no había casas vacías continuaron sacando a la fuerza a sus propietarios.

Después de haber dejado al barrio como "zona liberada" para que se ejecutaran las usurpaciones, como única solución a la falta de apoyo del resto de los bloques para la ilegalidad pretendida, el expediente pasó al Poder Judicial, de esta forma se quitaron de encima la responsabilidad, los usurpadores están instalados, el precio político pagado, y muchas decenas de legítimos adjudicatarios en la calle. Según la justicia los usurpadores están en la misma condición ante la ley que los preadjudicatarios, ya que estos no tenían una adjudicación definitiva, ni el listado había sido aprobado.

"En la noche del 6/5/08, aproximadamente a las 23 hs. comenzaron los tiros una vez más, pero en esta ocasión fue la pelea entre dos bandas de usurpadores, los tiros no terminaban nunca, los entendidos dicen que por el sonido era una 9 mm, los delincuentes corrían entre las casas disparando, se escuchaban chicos gritar y llorar, coches particulares pasaban a toda velocidad aparentemente llevando algún herido, (después se supo que dentro de los siete heridos dos eran los hermanos Papupa), otros coches daban vueltas también a alta velocidad supuestamente buscando a alguien, cuando los tiros terminaron llegó la policía y la infantería, por supuesto no hicieron nada, ni hay detenidos", relata a este medio un testigo presencial que prefiere preservar su identidad para evitar "malos momentos".

Hay más 65 denuncias por usurpaciones que realizaron los damnificados, pero se sabe que ya son más de 80 las viviendas tomadas por más de una banda, las casas que toman luego las venden por entre 2.000 y 5.000 pesos, según las versiones, cada casa fue vendida más de una vez y se desatan peleas entre los pretendidos dueños.

Además de lo sucedido el 6 de mayo, ya había personas internadas, denuncias por golpes, heridos de bala y la totalidad de los vecinos a su merced, mientras ellos caminan por las calles mirando las casas como eligiendo con cual se quedan. Casi todas noches se escuchaban tiros y sacan gente de sus casas a punta de pistola para poner a los nuevos compradores.

Ninguno de los vecinos quiere arriesgar su vida ni la de sus hijos, nadie puede llamar a los medios ni hacer denuncias, no tienen donde pedir ayuda porque la protección a la delincuencia viene desde el más alto poder, el sueño de la casa propia se convirtió para estas 260 familias en una pesadilla.

"Si estas declaraciones a modo de pedido de solidaridad no llevan firma, es es porque las familias afectadas pondrían en juego sus vidas, no pueden poner su cara ni su nombre por miedo a las represalias, porque se encuentran amenazados de muerte, y el horror y la impunidad los dejó paralizados para realizar cualquier acción legal. Solo espero que los medios, o las autoridades nacionales, o las de los derechos humanos se hagan eco de este horror que viven 260 familias de trabajadores que solo quieren vivir en paz en sus hogares, educando a sus hijos en el barrio que soñaron tener. Desde ya muchas gracias y espero que puedan hacerlo público para terminar con la impunidad", concluyó uno de los denunciantes. (www.agencianova.com)

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