Bruera, acorralado por el kirchnerismo, le "pide pista" a De Narváez

Ya no es novedad, en la ciudad de las diagonales, que el pobre papel realizado durante las elecciones del 28 de junio por el ex presidente de la Nación, Néstor Kirchner, trajo aparejado un sinfín de enojos, fracturas, reacomodamientos, desaires y porqué no insultos destinados al intendente Pablo Bruera, a quien señalan de ser el responsable de tan poco trabajo de campaña para apuntalar y garantizar el éxito que al final no fue.
Así las cosas, el distanciamiento no tardó en llegar. Desde un principio, se dijo que el Gobierno nacional encabezado por Cristina Fernández de Kirchner iba a hacer oídos sordos a los pedidos de dinero por parte de Bruera para ser destinados a planes sociales y obras de infraestructura.

Desde aquél fatídico 28 de junio, mucho agua corrió bajo el puente. A tal punto llegó el distanciamiento con el Gobierno nacional que el acuerdo programático al que habían llegado Bruera y el viceministro de Desarrollo Social de la Nación y su contrincante en las elecciones para intendente en 2007, Carlos Castagneto, se esfumó en un abrir y cerrar de ojos.

Y por si esto fuera poco, hubo un pequeño "incidente" que pasó muy desapercibido para muchos sectores políticos de la ciudad: a mediados de julio, llegó hasta el Palacio municipal una delegación muy importante que traía en carpeta fondos y planes de obra para la ciudad, vitales para el desarrollo de la región. Esa comitiva había sido enviada por el ministro de Planificación, Julio De Vido, quien había dado directivas para que se conversara sobre la cuestión.

Cuando los enviados de De Vido llegaron al histórico y elegante edificio de calle 12 entre 51 y 53 se encontraron con una desagradable sorpresa, que a decir de unos testigos grafica el desaire de la administración municipal hacia el Gobierno nacional: "Bruera nos mandó a atender con el portero", fue la expresión.

Pero todavía hay más para la cartera de la dama y el bolsillo del caballero. Dicen los que frecuentan al intendente platense que nunca lo vieron gritar tanto de bronca como aquél día en que juró como ministro de Justicia de la Nación a su antecesor en la jefatura comunal y rival de siempre, Julio Alak.

"Mirá, yo creo que el grito de fastidio de Pablo fue más fuerte que el que pegó la hinchada de Estudiantes de La Plata con el gol de Mauro Boselli al Cruzeiro", dijo entre risas un interlocutor válido que de paso recordó la final por la Copa Libertadores que ganó el equipo platense en tierras brasileñas.

Así las cosas, dicen que la decisión de Cristina Fernández de Kirchner de nombrar a Alak en su gabinete forma parte de la tarea de aislamiento y "venganza" contra Bruera "por no hacer bien los deberes".

Tales "señales" hicieron que el intendente se refugiara con los suyos (sus hermanos Mariano y Gabriel) para diseñar una estrategia de salvataje de cara a las elecciones de 2011. En ese sentido, y tras convencerse de que del lado del kirchnerismo no tendrán más respaldo, surgió un movimiento que hasta hace unos meses era ciencia ficción y no estaba en los planes del trío: iniciar conversaciones con el ganador de las elecciones de junio, el diputado nacional por Unión Pro, Francisco de Narváez, quien se anotó para ser candidato a gobernador dentro de dos años.

Al respecto, dicen voceros confiables de uno y otro sector, el intendente Bruera ya se contactó en Unión Pro con una persona que conoce desde hace muchos años por su militancia en La Plata, el diputado nacional electo Alfredo Atanasof, quien fuera secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales platenses.

Atanasof, como todo el mundo sabe, es el padre del concejal y diputado bonaerense electo también por Unión Pro, Gonzalo Atanasof, quien a su vez aspira a ser el sucesor de Bruera en el Palacio Municipal de calle 12 tras las elecciones de 2011.

Aparentemente, las conversaciones encaradas entre Atanasof padre y Bruera transcurren por un carril seguro pero con obstáculos propios de quien se maneja en la política del todo es posible.

Ni lerdo ni perezoso, muchos testigos de esas conversaciones aseguran que Atanasof padre le dijo a Bruera que no descarte ser el candidato a vicegobernador de De Narváez en 2011. Pero, y como siempre hay un pero, el "as en la manga" no tardó en salir: "Si acompañás a Francisco en la fórmula, tenés que allanarle el camino a Gonzalo para que sea intendente", dijo quien también fuera jefe de Gabinete durante la presidencia de Eduardo Duhalde. (www.agencianova.com)

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