Brown envía más tropas a Afganistán

El premier británico anunció que enviará otros 500 soldados al frente de combate; la OTAN pide a los demás países que sigan sus pasos
LONDRES.- En respuesta a un llamado de la Casa Blanca a sus aliados, el primer ministro de Gran Bretaña, Gordon Brown, anunció ayer ante el Parlamento el envío de 500 soldados más a Afganistán, en momentos en que la oposición al conflicto aumenta entre los británicos casi al mismo ritmo que el número de bajas militares.

Ante un recrudecimiento de la violencia en la guerra contra los talibanes que desde 2001 lidera Estados Unidos, en las últimas semanas se han reiterado los llamados a un cambio de estrategia en Afganistán, entre ellas, la opción de enviar más tropas para mejorar la seguridad.

Más de 100.000 soldados occidentales están desplegados en el país, de los cuales 65.000 son norteamericanos. Gran Bretaña tiene el segundo contingente, que con el anuncio de ayer ascenderá a 9500 efectivos. "He accedido en principio a una nueva cifra de fuerzas británicas de 9500", declaró ayer Brown ante los diputados reunidos en la Cámara de los Comunes.

La Casa Blanca se declaró "agradecida" por la decisión británica, mientras que la OTAN invitó al resto de los países que la integran a seguir el ejemplo de Gran Bretaña.

"Todos los aliados miembros de la OTAN deben examinar cómo reforzar su contribución" en Afganistán, declaró en Bruselas el vocero del bloque, James Appathurai.

Ante el agravamiento de la situación en Afganistán, el general Stanley McChrystal, que dirige la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) de la OTAN y las tropas estadounidenses, ha pedido el despliegue de entre 40.000 y 60.000 hombres suplementarios, según diversas fuentes no confirmadas.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, inmerso en las negociaciones de una nueva estrategia norteamericana en Afganistán, anunció anteayer que tomará una decisión sobre un eventual aumento de tropas "en las próximas semanas".

Obama, flamante premio Nobel de la Paz, se reunió ayer para discutir la estrategia en el conflicto con su Consejo de Seguridad Nacional, que incluye al vicepresidente Joe Biden; al secretario de Defensa, Robert Gates, y a la secretaria de Estado, Hillary Clinton, que participó vía videoconferencia desde Rusia.

Brown puso, sin embargo, tres condiciones para que este aumento sea efectivo: el compromiso del nuevo gobierno de Kabul de entrenar a los soldados afganos, el suministro del equipo necesario para la protección de los soldados y que este esfuerzo forme parte de un despliegue más amplio por parte de los miembros de la OTAN.

"Gran Bretaña apoya la ambición del general McChrystal de acelerar el crecimiento de las fuerzas de seguridad afganas", subrayó Brown.

"Todo el mundo debe aceptar que si son parte de la coalición, tienen que compartir la carga", dijo el primer ministro a los diputados.

Al explicar las razones del refuerzo militar británico, Brown señaló que las tres cuartas partes de los complots terroristas contra Gran Bretaña tienen "raíces" en la montañosa frontera afgano-paquistaní.

"Nuestro objetivo es claro: impedir que Al-Qaeda pueda lanzar ataques en nuestras calles y amenace el legítimo gobierno de Afganistán y Paquistán", señaló.

Al mismo tiempo, Brown anunció que Gran Bretaña facilitará unos 11 millones de euros en ayuda humanitaria a las áreas de Paquistán que han conseguido "liberarse" del control terrorista.

El conflicto afgano es cada vez más impopular en Gran Bretaña, donde según un nuevo sondeo publicado ayer en el diario The Times , el 36% de la población cree que sus tropas deberían volver a casa, contra el 29% de hace un mes.

Los partidos opositores criticaron enérgicamente la decisión del primer ministro laborista. El líder conservador, David Cameron, dijo que el acuerdo para enviar las tropas a Afganistán "debe ser reexaminado enteramente", mientras que el jefe del Partido Liberal Demócrata, Nick Clegg, pidió al gobierno un "cambio radical" en la estrategia en Afganistán.

El rechazo ha ido aumentando en paralelo a las bajas británicas, que ascienden a 221 desde que comenzó la intervención en octubre de 2001 y se aceleraron en los últimos meses: más de 50 soldados murieron en los últimos cuatro meses.

Las bajas despertaron críticas sobre el equipamiento que tienen las fuerzas británicas, lo que supone otro dolor de cabeza para Brown, que ha visto cómo su popularidad cae en picada y crecen los pedidos para que dé un paso al costado.

Comentá la nota