BROWN | CONCEJO DELIBERANTE Ruiz admitió "diferencias" pero negó "fracturas"

La edil del FpV-PJ de Almirante Brown reconoció que hubo "malestar" en torno al proyecto que propone cambiar el nombre de una calle en Burzaco y explicó que su reclamo de dar marcha atrás con la iniciativa responde a un expreso "pedido de los vecinos".
No obstante, minimizó los efectos del fuerte cruce que generó el tema y aseguró que no habrá quiebres en la bancada. "Que no compartamos opiniones no quiere decir que se fracture el bloque", indicó.

La concejal del bloque del Frente para la Victoria-PJ de Almirante Brown Norma Ruiz minimizó el alcance del fuerte cruce que produjo en el oficialismo la iniciativa de cambiar el nombre de una calle de Burzaco y aseguró que, si bien generó "malestar" en varios ediles, no provocará el quiebre de la bancada.

De esta manera, la edil kirchnerista desmintió los rumores que daban cuenta de una fractura interna y puso paños fríos a la tensa atmósfera que se vive desde el jueves en el Concejo Deliberante local. "Que no compartamos opiniones no quiere decir que se fracture el bloque", recalcó al tiempo que aseveró que en lo personal "nunca" barajó la posibilidad de dar el portazo.

"Más allá de que algunos temas generen más discusiones que otros, sigo acompañando a este gobierno porque respeto la decisión de mi conductor", completó en un intento de calmar los ánimos.

A la hora de explicar por qué la cuestión alcanzó un grado de conflictividad tan alto como para poner en riesgo la homogeneidad del sector, Ruiz advirtió que "no se trata de un tema más" por no ser bien visto por "una importante cantidad de vecinos".

"Hay muchos reclamos de vecinos que se niegan a que la histórica calle cambie de nombre. Algunos ediles nos hicimos eco de eso y por eso pedimos que no sea cambiado", explicó en declaraciones a este medio. Además, enfatizó que "como concejal nunca se pueden desoír las demandas de la gente".

La propuesta del vecinalista Mario Fuentes de rebautizar la calle lindera a la estación ferroviaria (Julio Argentino Roca) con el nombre de Raúl Alfonsín reavivó la cruda interna existente entre las distintas líneas que confluyen en el oficialismo.

Finalmente, y por presión de los vecinos del lugar, el propio Darío Giustozzi decidió congelar el proyecto hasta nuevo aviso para evitar el quiebre que, desde muchos sectores, ya consideraban un hecho.

Ese giro del mandatario comunal, con la amenaza de vetar la ordenanza en caso de que se lo desobedeciera y se aprobara, provocó el enojo del grupo de ediles que impulsaban la propuesta, entre ellos, uno de sus hombres más cercanos. No obstante, alcanzó para que la sangre no llegue al río y se mantenga una hegemonía numérica clave en estos meses donde, entre otros proyectos, deberá tratarse el Presupuesto para el año próximo.

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