Un brote que plantea más interrogantes que respuestas

Quedan muchos puntos por aclarar, pero recomiendan calma
¿Por qué empezó en México la gripe porcina? ¿Por qué parece tener allí más agresividad que en Estados Unidos? ¿Es esto el comienzo de una pandemia?

Todavía sorprendidos por la súbita eclosión del virus de la gripe porcina en humanos, los especialistas están desconcertados por algunas características del brote y del microorganismo que lo causa.

"Vamos a ser cautos -pide la doctora Hebe Vázquez, de la Fundación Centro de Estudios Infectológicos (Funcei)-, porque aún las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) no están claras."

El virus de la gripe porcina se conoce desde 1930, y de hecho existe una vacuna para inmunizar a los cerdos. Puede ser transmitido directamente de los cerdos a las personas y de las personas a los cerdos, según explican los Centros de Control Epidemiológico de Estados Unidos.

A lo largo de todos estos años hubo casos aislados de transmisión a humanos. Sin embargo, al parecer el que causa el actual brote en México tiene características especiales.

"Se trata de un virus que conjuga en su genoma un segmento de gripe porcina, otro de gripe aviar y otro de gripe humana", detalla el doctor Horacio López, profesor titular de infectología de la Facultad de Medicina de la UBA.

Según el especialista, esto ocurre porque el cerdo es un buen "mezclador". Puede infectarse simultáneamente con virus de todos estos organismos, lo que permite la recombinación genética de todos ellos en una nueva "fórmula".

Es esta novedad lo que hace imposible predecir su impacto sanitario. "Depende de la agresividad del virus, de si es eficaz para diseminarse y sostenerse en el tiempo, del estado inmunitario de los pacientes, de su acceso a un sistema sanitario eficiente", afirma.

Para Pablo Goldschmidt, virólogo argentino e investigador del Centre National des Quinze-Vingts, de París, que entre 2001 y 2002 vivió en Ciudad de México, "hay que tener en cuenta que el 94% de las canillas mexicanas vierten agua contaminada y es altísima la cantidad de casos de parasitosis". Pero enseguida destaca que la situación tiene muchos puntos oscuros: "Murió solamente la gente joven, no vacunada, y sólo en México. Es sospechoso que el virus no infecte a las personas vacunadas. Entonces, no es letal: mata a la gente pobre porque no van al hospital o no tienen acceso a los remedios".

Con respecto a si se puede esperar una pandemia a partir del actual cuadro de situación, Goldschmidt subraya que antes hay que investigar si hubo casos anteriores, y si hubo, cuántos. "No sé si esto es una epidemia o no, porque no sabemos si lo mismo ocurrió el año pasado -explica-. Si hubo neumonías el año pasado, ¿cuántas fueron de H1N1? A lo mejor fue la misma cantidad que este año..."

En lo que todos los especialistas sí coinciden es en que la Argentina está mejor organizada que antes para enfrentar una epidemia de influenza. "Debido a la gripe aviar -explica López-, la OMS recomendó a todos los países que prepararan planes de contingencia. Tenemos que adelantarnos a los acontecimientos: que la gente tenga información prudente, objetiva, oportuna, clara, útil y valiosa. Sin negar las cosas ni hacer afirmaciones apocalípticas. Informar a la población sobre lo que puede hacer: lavarse las manos antes y después de sonarse la nariz, taparse la boca siempre con un pañuelo o usar barbijo, implementar un sistema de vigilancia activa en todos los aeropuertos, puertos y zonas de ingreso al país, intensificar la vigilancia, ir preparando los servicios de atención ambulatoria para que den respuesta apropiada a un eventual mayor número de consultas e internación. Hay que empezar ya. Si después de cinco años vamos detrás de los acontecimientos, no tenemos arreglo."

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