Briansó: Capitanich quiere que Fontana sea un rehén político para las elecciones

El intendente dijo que no tiene dinero para pagar sueldos ni aguinaldos y que depende exclusivamente de la dádiva del Gobierno. El déficit es tan grave que no se arregla con el aumento de la participación que reclaman los intendentes de la Alianza.
El intendente de Fontana, René Briansó, confirmó que aún no pagó sueldos ni aguinaldos a los trabajadores municipales debido a la grave situación financiera que afecta a su administración. El personal de planta cobró sólo 200 pesos y los contratados la mitad. En declaraciones a radio Génesis, el jefe comunal se quejó de que el gran déficit que padece la Municipalidad no se solucionará siquiera si el gobernador Jorge Capitanich accede al reclamo de los intendentes de la Alianza Frente de Todos e incrementa en dos puntos y medio la participación para todas las comunas.

Recordó que desde hace tres años recibe subsidios para pagar sueldos. Durante la gestión del radical Roy Nikisch, la Provincia le transfería 100 mil pesos, pero ahora necesita entre 150 mil y 180 mil pesos, según varíe la participación mensual. “Creo que no hay predisposición para solucionar el problema, no lo hubo con Nikisch y no lo hay con Capitanich, la idea es mantener a Fontana ahí nomás y que sea un rehén político para las elecciones”, criticó.

Briansó aseguró que el Gobernador no cumplió con ninguna de sus promesas para con los intendentes y que, en particular, no atendió a ninguna de sus solicitudes para Fontana, como la de asfaltar la avenida 25 de Mayo para descomprimir el tránsito en la Alvear, la de ampliar el parque industrial, construir escuelas, destinar más personal policial, etcétera. “Yo no quiero pelear con el Gobernador; no estoy en condiciones de discutir nada porque vivo de lo que me dan”, dijo y agregó: “Pero andar así de rodillas también me genera a mí una mala imagen ante la comunidad porque paso a ser un llorón sin solución y que no puede dar respuesta a su comunidad”.

La situación de Fontana

Fontana es una ciudad de 70 mil habitantes que está pegada a Resistencia y que no cuenta con la infraestructura mínima para dar condiciones de vida digna a la gran mayoría de sus residentes. Tiene una sola comisaría y patrulleros en muy mal estado, un servicio de agua potable extremadamente deficiente, el transporte urbano de pasajeros no recorre sus barrios, motivo por el cual los vecinos deben caminar kilómetros para llegar a la parada de colectivos, casi no tiene asfalto, faltan escuelas, el 27 por ciento de los niños tiene bajo peso, no hay hospital ni ambulancias.

La mayor parte de la población de Fontana es pobre, lo que hace que la recaudación municipal sea magra. Briansó comentó que se están repartiendo seis mil tarjetas alimentarias correspondientes a un programa nacional y las pensiones graciables están llegando a cinco mil.

“Mi caso es difícil porque lo que se está peleando de coparticipación, un punto y medio y otro punto después, tampoco arregla mi problema, porque el déficit que tengo es demasiado. Lo mío tiene que ser un piso de tanto y recién ahí comenzar a negociar coparticipación. Sigo peleando, insistiendo, porque mi comunidad se merece una reparación, así como el Gobernador pide reparación histórica, acá desde más de 15 años se viene perdiendo lo que se había ganado en su momento cuando salió la ley de coparticipación municipal y quedamos muy lejos de la realidad”, manifestó el intendente.

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