Brazenas y las dos sensaciones

La designación de Gabriel Brazenas fue por sorteo. En el mismo bolillero estaban Saúl Laverni, Pablo Lunati, Sergio Pezzotta y Javier Collado. Previamente había sido descartado Héctor Baldassi, quien no fue incluido por una lesión y porque es preservado para una nueva prueba física en la FIFA, como antesala para el Mundial de Sudáfrica 2010.
Salió la bola con el número 12, la de Brazenas. Su designación generó dos sensaciones: indiferencia en Vélez y un malestar sin publicitar en la conducción de Huracán. Y ambas situaciones tienen que ver con los antecedentes del árbitro dirigiendo a cada equipo. El internacional fue referí del equipo de Liniers en 26 ocasiones: 9 victorias, 10 empates y 7 derrotas. A Huracán lo arbitró 9 veces: un triunfo, una igualdad y 7 caídas. La incomodidad del club de Parque de los Patricios, curiosamente, tiene que ver con los partidos en los que no perdieron: en el 2-1 ante Central, en este Clausura, cobró un penal que no fue para los rosarinos. Y en el empate ante Argentinos, la temporada pasada, anuló mal un gol de Andrés Franzoia. Por ese "error grave" (de acuerdo con la consideración de Horacio Elizondo, entonces Director de Formación Arbitral), Brazenas fue parado.

En este Clausura, también dirigió a Huracán en la derrota ante Colón (0-1, en el Ducó). Ese día tuvo una labor sin inconvenientes. A Vélez le tocó en dos ocasiones: 1-1 frente a Argentinos (hubo quejas por la falta que derivó en el gol agónico de Roberto Nanni) y en el 2-2 contra Racing (le mostró bien una roja a Waldo Ponce y debió expulsar a Fabián Cubero).

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