Bravo adelantó su regreso, pero la renuncia de Sancassani es indeclinable

El dirigente zondino salió a dar explicaciones tras alejarse de la presidencia. Dejó en claro que quien renuncia en el bloquismo, renuncia. Leopoldo, a quien se lo esperaba para mediados de esta semana, apareció ayer en la provincia y comenzó con rondas de diálogos internos. El fondo de la cuestión es la ruptura con el Frente para la Victoria. Sancassani le dejaría la presidencia del bloque a Espejo.

Rencor y egoísmo, son las dos palabras que Sancassani remarcó en reiteradas oportunidades a la hora de explicar los motivos de su renuncia indeclinable al cargo de presidente del Partido Bloquista Esos son los sentimientos que habría recibido el zondino en los últimos días, llevándolo a presentar la renuncia. Los nombres se los guardó, pero el mensaje fue enviado directamente al corazón de los receptores del mismo.

Consultado sobre los motivos, Sancassani dijo que "es una decisión tomada personalmente, sin recibir presiones de ninguna índole. Simplemente entiendo que es momento de dar un paso al costado y que el partido se conduzca a una unión verdadera, más allá de que hay dirigentes que parten de un gran egoísmo tratando de confundir a algunos afiliados. Es por este motivo que entiendo que es bueno dar un paso al costado para evitar que se interprete que uno desde este espacio de poder trata de influenciar para lograr otros fines totalmente distintos a los que el propio partido apunta. Mi renuncia es un aporte a la unidad del partido", sentenció.

Si es un aporte a la unidad, el tiempo lo va a dirimir, lo cierto es que en principio esta acción moviliza los mecanismos internos del partido, al punto de adelantar el regreso de Polo Bravo a la provincia. El presidente de la convención partidaria y líder debía llegar en el transcurso de la semana, pero lo hizo ayer por la madrugada. "Lo primero que quiero hacer es tener una charla con algunos dirigentes para poder tener una visión general de lo que ha ocurrido y por supuesto hablar bien con el Chango", fueron las palabras del embajador argentino en Rusia ayer al mediodía. Luego de esas palabras con la prensa, siguió sus reuniones anotando en su libretita, los puntos que le llamaban la atención de las palabras de los dirigentes.

Lo cierto es que el casi inevitable quiebre con el justicialismo en lo que se plasmó como Frente para la Victoria, es lo que desencadenó la renuncia de Sancassani.

Según informaron fuentes inobjetables, de todos los sectores de la provincia, nuevos y viejos dirigentes, históricos y no con tanta trayectoria, están pidiendo el alejamiento del justicialismo para poder construir camino propio rumbo a las generales de 2011. Es que están viendo que el modelo nacional tiene problemas y que de continuar en el mismo lugar, la caída podría arrastrarlos, sostienen algunos bloquistas por lo bajo. Si a esto se le suma la negativa que habrían recibido la semana pasada en la Cámara baja del Congreso ante el pedido de bajar la base de votos que son necesarios para oficializar una lista en las primarias que instituye la reforma política, del 3% del padrón electoral que impone el proyecto de Cristina -el bloquismo pidió bajarlo al 1,5%-, el escenario se complica más.

En medio de esto, Sancassani adelantó que va a dialogar con su compañero de banca en la Legislatura provincial, Jorge Espejo, ya que estaría en condiciones de dejarle la presidencia del bloque al iglesiano. "Lo voy a charlar con él, pero entiendo que tiene respaldo para poder asumir como presidente", dijo el dirigente.

Reunión extraordinaria

Tras los hechos, y viendo que no hay vuelta atrás por parte de Sancassani, el comité central del Partido Bloquista estaría llamando a reunión extraordinaria para estos próximos días. "Caselles será quien convoque a los integrantes del comité central para que sean ellos quienes eligen al próximo presidente. Puede ser Caselles o no. Voy a charlar con todos los dirigentes para ver quiénes quieren ser", dijo Leopoldo Bravo ayer en la tarde vía telefónica.

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