Brasil tendrá que bajar tasas en 2009 para evitar un colapso

Aunque ayer las mantuvo en 13,75%, se espera que las bajen hasta 11,50% el año próximo. El crecimiento del año que viene estará cerca del 2%, contra el 6% de 2008
El paraíso financiero que presentaba Brasil hace apenas cinco meses se esfumó. Desde agosto de este año y hasta la actualidad el dólar se encareció 56% (ayer bajó 1% para cerrar en 2,44 reales) a la par de la mayor aversión al riesgo y el desarme del apalancamiento que tanto benefició a la plaza paulista. El flujo neto de capitales que fue negativo en u$s 7.160 millones en noviembre (la mayor salida desde 1999), la depreciación del real y la caída estrepitosa de los activos (por caso el Bovespa pierde 32,3% desde que empezó la devaluación monetaria) se suma a un pronóstico sombrío en la economía. Los bancos de Wall Street creen que el universo brasileño va hacia una tasa de expansión más cercana a 2% (o menos) que el pronosticado 6% de este año. De ahí que la política del Banco Central, dicen, será fundamental para lograr el deseado soft-landing de la economía. ¿Cómo? Bajando las tasas desde el actual 13,75%. El mix es peligroso porque bajando el costo del dinero pueden sostener el nivel de actividad pero, a la vez, exacerbar la salida de fondos y la consecuente devaluación del real. “La clave es que el mercado está apostando a una fuerte baja de la economía, con lo cual se prevé que van a bajar las tasas tan pronto como en el primer trimestre del 2009. Además, la reciente caída de la inflación es consistente con esta lectura”, dicen desde IDEAglobal, cuyos especialistas acotan que dado el pesimismo del mercado, “no es improbable un sell-off del real que lleve al dólar a 2,77 para finales de año”.

Pero, se sabe, el Central hace hasta lo imposible para mantener a los mercados en calma. Inundó de dólares a la plaza vía los swaps cambiarios o directamente en el mercado spot, con un colchón de reservas que supera los u$s 200.000 millones. “El modus operandi del Central sugiere que van a tratar de prevenir una fuerte devaluación de la moneda”, comenta BNP Paribas, que aprovechó la reciente baja del dólar para dar su recomendación: “reabrir una posición en largo con el target de 2,60 reales por dólar”. Traducido: la moneda brasileña no tendrá una significativa baja.

En Barclays Capital calculan un dólar a 2,35 reales y una tasa Selic en 11,50% para el cierre de 2009. El recorte de tasas empezaría a producirse a comienzos del próximo año. Para el banco británico, la salida de capitales seguirá en el corto plazo, al real le costará recuperarse (aunque hay exacerbación) y la economía crecerá sólo 1,4%. El dato positivo es que el Central podrá disponer de su artillería para que el golpe no sea mayor: Barclays dice que la depreciación del real no tiene hoy un efecto tan directo sobre la inflación (algo que dinamitaría la idea de bajar fuertemente las tasas). Históricamente, otros episodios devaluatorios como en 2001 (38% entre enero y octubre) y 2002 (65% entre abril y julio) fueron duros para la economía. Ahora, distintas variables hacen que el traspaso de una depreciación cambiaria sea menor: 10% de devaluación se traduce en 1% adicional en la inflación.

Sea como fuere, el final está abierto. Después de todo, dice Walter Molano de BCP Securities, “como Papá Noel, el desacople de Brasil fue otro mito que terminó yendo a la basura”.

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