Brasil pone trabas a las importaciones argentinas

Brasil pone trabas a las importaciones argentinas
Impuso licencias que demorarán hasta dos meses el ingreso de productos extranjeros. La medida alcanza a más del 70% de los rubros exportados por la Argentina al país vecino.
El gobierno de Brasil anunció ayer que impondrá licencias no automáticas al 60 por ciento de sus importaciones, apenas un día después de que la Comisión del Monitoreo del Comercio Bilateral se reuniera en Buenos Aires para analizar la marcha del intercambio entre los dos socios del Mercosur. La medida, que es de carácter general ya que afecta a mercaderías de todos los orígenes, impacta especialmente a los envíos desde la Argentina, debido a que abarca más del 70 por ciento de los principales rubros exportados hacia el país vecino.

"No es una barrera, aunque contenga de alguna forma las importaciones", expresó un portavoz del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterio, reconociendo no obstante que la medida puede afectar el flujo de productos importados a Brasil. Las medidas se proponen también "conocer con más detalle qué sectores serán más afectados por el aumento de la importación y tratar de anticipar el resultado de la balanza comercial", explicó la fuente, que pidió no ser identificada.

La prensa brasileña interpretó la medida como un intento por contener el avance del déficit comercial. "Gobierno aumenta burocracia para frenar importación" , tituló en portada el diario Folha de Sao Paulo este martes. El diario calificó la medida de"barreras no arancelarias" e indicó que las licencias pueden tardar hasta 60 días en ser expedidas. El cotidiano económico Valor estima que la medida alcanzará a 60% del total de productos importados por el gigante sudamericano.

Hasta el viernes, los importadores brasileños podían liberar sus cargas con un simple procedimiento a través de internet. El nuevo mecanismo, al exigir la llamada Licencia de Importación, podrá demorar hasta dos meses, de acuerdo con el Ministerio.

"Los importadores tienen los datos que son pedidos. Pero en caso de que la licencia no sea completada, el sistema no liberará la carga importada", explicó la portavoz.

Según informaron medios brasileños, las medidas no salieron a través de una "portaria", equivalente a un decreto o resolución, sino a una orden impartida a los agentes del comercio exterior por el Ministerio de Desarrollo a través de la red Sicomex. El gobierno brasileño sostiene que con la medida, consistente en demorar 60 días las autorización de importación, se busca "mejorar el control estadístico" de las compras externas.

Sin embargo, el economista de la consultora Abeceb.com Mauricio Claverí, subrayó a DyN que "hace 20 años que Brasil no adopta una medida de este tipo" al destacar que hasta ahora el país vecino "se ha comportado más liberal que la Argentina en el tema de las importaciones".

La medida afecta a productos de 17 sectores, entre los que se encuentran la industria de molienda de trigo, plásticos, hierro y acero, obras de hierro fundido, cobre y aluminio, bienes de capital, máquinas y aparatos eléctricos, textiles o automóviles y piezas para vehículos.

"Esa medida implica un cambio significativo en la ruta de la política de comercio exterior de Brasil"

, aseguró el vicepresidente de la Asociación de Comercio Exterior, José Augusto de Castro. Luego de varios años de comercio internacional favorable, Brasil tendrá en enero un défict de la balanza del orden de los

650 millones de dólares.

Durante la jornada anterior, el secretario Ejecutivo del Ministerio de Desarrollo de Brasil, Ivan Ramalho, afirmó en Buenos Aires que su gobierno y el de Argentina estaban "muy preocupados por el rápido deterioro que está mostrando el intercambio".

Tan solo con la Argentina, que se ubica en segundo lugar como socio comercial brasileño con 30.000 millones de dólares en 2008, el deterioro alcanza al 40 por ciento del flujo. Ramalho se reunió que el titular de la Secretaría de Industria, Fernando Fraguío, en el marco de los periódicos encuentros de la Comisión de Monitoreo.

"Seguramente se ha manifestado. Hay ciertos acuerdos que no trascienden. Ramalho le debe haber dicho a Fraguío. Aunque dicen en Brasil que los tomó de sorpresa a ellos mismos", dijo Claverí a DyN. El economista consideró que debido a la experiencia argentina la medida "puede afectar en los primeros meses" pero confió en que luego "el flujo se estabilice".

Claverí estimó como poco probable que el país vecino intente ensayar una devaluación del real para equilibrar su balanza, al indicar que "genera mayor presión sobre la deuda de sus empresas y presiones inflacionarias que van en contra de las metas que tiene el Banco Central".

Comentá la nota