Brasil: El número de jóvenes muertos aumenta con el desempleo

Según el diario O Globo , el estudio, que analizó las muertes violentas de jóvenes de entre 15 y 29 años ocurridas en Brasil entre 1992 y 2005, concluyó que el número de asesinatos es casi que directamente proporcional al de desempleados
El aumento del número de jóvenes brasileños asesinados tiene una relación directa con el crecimiento del desempleo entre las personas de esa edad, según un estudio de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ) citado hoy por O Globo.

El estudio, que analizó las muertes violentas de jóvenes de entre 15 y 29 años ocurridas en Brasil entre 1992 y 2005, concluyó que el número de asesinatos es casi que directamente proporcional al de desempleados. La investigación de la economista Roberta Guimaraes concluyó que cada vez que la tasa de desempleo entre los jóvenes aumenta un 1 por ciento, el número de homicidios crece 0,5 por ciento entre las personas de esa edad. De la misma forma, cada vez que la tasa de ociosidad (jóvenes sin empleo y sin escuela) aumenta un 1%, el número de homicidios crece también el 1%.

El número de jóvenes en esa edad asesinados en Brasil saltó un 71% en el período analizado, desde 7.197 en 1992 hasta 12.309 en 2005. El número de personas de esa edad desempleadas saltó desde 625.180 hasta 1.077.216 en el mismo período, con un crecimiento del 72,3%.

Según la investigación, actualmente mueren asesinados cada día 34 jóvenes de esa edad apenas en las diez mayores regiones metropolitanas del país. "Se trata de un grave problema para la juventud principalmente en las grandes ciudades. Pese a que representan el 14% de la población, los hombres entre 15 y 29 años son más del 50% de las personas asesinadas en el país", asegura Guimaraes. "Es necesario adoptar políticas de generación de empleo y de inclusión en las escuelas para enfrentar el problema de la violencia. No basta apenas con invertir en la represión", agregó.

La investigadora aclaró, sin embargo, que el aumento de los homicidios no puede ser atribuido únicamente al desempleo y a la ociosidad, ya que hay otros fenómenos, como el narcotráfico, que inciden en la ecuación y que aumentan la criminalidad entre los jóvenes.Aseguró que el narcotráfico atrae a los jóvenes pobres no solo por representar una opción muy rentable sino porque les da poder en su medio social. "Pero no se puede pensar que si un joven está sin trabajo y sin escuela necesariamente va a tomar un arma y a comenzar a vender drogas, aunque sí quedará más expuesto a esa realidad", aseguró.

La economista aclaró igualmente que el cruzamiento de datos no constató una relación directa entre violencia y pobreza o entre violencia y renta per cápita de las ciudades. "Constaté que las regiones más prósperas y que, por lo mismo tienen renta más elevada, o menores porcentajes de pobres o de favelas, presentan tasas de homicidios mayores. Posiblemente sea porque las regiones más pobres son menos atractivas para el crimen o menos lucrativas para el tráfico de drogas", aseguró.

La investigación permite prever un aumento del número de asesinatos este año debido a que, como consecuencia de la crisis económica global, la tasa de desempleo entre personas de entre 16 y 24 años saltó desde el 17,9% en enero hasta el 21,1% en marzo.

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