El siniestro se registra en las afueras de Río de Janeiro y las seis dotaciones de bomberos aún no pueden controlar las llamas que se propagaron a viviendas
El incendio se registró en el depósito de la empresa distribuidora de combustibles y lubrificantes Petrogold en Duque de Caxias, uno de los municipios que forma parte del área metropolitana de Río de Janeiro y amenaza a un complejo de 60 viviendas.
Los bomberos evacuaron a los habitantes de las casas más próximas a la zona de desastre, en la que había además una escuela, explicó el subsecretario de Defensa Civil, Jerry Pires. Después de la explosión en uno de los tanques el incendio se propagó a las casas cercanas, según imágenes mostradas por el canal de televisión Globo News.
"Es una pena que más de dos millones de litros de etanol y diésel estuvieran almacenados en una zona residencial", dijo el vecino Antonio Ribeiro, que vive en el barrio Vila Maria, en una de las 60 casas ubicadas a 50 metros de los depósitos.
Los bomberos todavía no pudieron controlar el incendio que ya afectó a varias viviendas y una escuela. Foto: AFP
El alcalde de Duque de Caxias Alexandre Cardoso dijo que por el momento no se registraron víctimas y que ordenó una amplia investigación. "No hay víctimas hasta ahora, estamos garantizando a los vecinos que no habrán invasiones [en sus hogares], pero sólo retornarán a sus casas cuando los bomberos digan que es seguro", dijo el responsable a Globo News.
Los bomberos no tenían informaciones sobre víctimas del incendio, pero imágenes de redes de televisión hechas desde helicópteros muestran que al menos una persona, al parecer afectada por la inhalación de gases tóxicos, fue recogida por una ambulancia
Las llamas, que podían ser vistas a varios kilómetros, habían alcanzado los seis gigantescos tanques del depósito y parte de las instalaciones administrativas, a las que los bomberos no podían aproximarse por las seguidas explosiones.
Ante la dificultad para combatir el incendio directamente en el depósito, los bomberos de seis cuarteles convocados para atender la emergencia se limitaban a arrojar agua en los tejados y en los patios de las viviendas vecinas para prevenir una expansión de las llamas.
Los bomberos también ordenaron la evacuación de los habitantes de las casas a seis cuadras a la redonda del local del accidente, que es próximo a la carretera que comunica a las ciudades de Río de Janeiro y Teresópolis.
"Es inadmisible colocar una bomba de tiempo en lugares donde la gente está viviendo y estudiando, quien dio ese permiso no estudió el riesgo. Garantizo que esas bombas serán desmontadas", advirtió Cardoso.
Rio de Janeiro es una de las sedes de la Copa Confederaciones de fútbol, que se celebra en menos de un mes, y del Mundial de 2014. Además, la ciudad recibirá en julio la visita del papa Francisco a propósito de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) y organizará en 2016

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