Brasil: la fábrica que explotó no estaba habilitada

El lugar, ubicado en el Gran San Pablo, estaba habilitado como bazar. En mayo de este año, el dueño pidió permiso para vender pirotecnia. Pero, como nunca presentó el certificado habilitante de los bomberos, le fue denegado.
Las fuerzas de seguridad de Santo André, en el Gran San Pablo, informaron este jueves que el local en el que ocurrió la explosión no tenía la habilitación oficial para vender fuegos artificiales. Por tal motivo, deberán investigar si funcionaba allí una fábrica clandestina de artefactos explosivos.

Según fuentes oficiales, en el local funcionaba un "bazar y venta de artículos de temporada al por menor". Pero en mayo pasado su propietario había solicitado permiso para vender pirotecnia. Para obtenerlo, debía tener un certificado expedido por los bomberos, que nunca fue solicitado.

En un comunicado las autoridades informaron que "como el solicitante no presento el certificado, el pedido de autorización para comercializar pirotecnia fue rechazado el pasado 14 y comunicado al solicitante el día 16."

Debido a las proporciones de la explosión –que causó daños en un radio de 80 metros-, los bomberos ven indicios de que el accidente fue provocado por el incorrecto almacenamiento de pólvora, lo que indicaría que allí funcionaba una fábrica clandestina de fuegos de artificio. Pero aún falta que se hagan las pericias que comenzarán una vez que hayan concluido las tareas de rescate.

La explosión dejó al menos dos muertos, 15 heridos y dos personas desaparecidas en la tarde de este jueves en la localidad de Santo André, informó personal de prefectura a Folha. No hay precisiones sobre el estado de salud de las víctimas.

De acuerdo con las declaraciones de miembros del cuerpo de bomberos, la detonación se produjo a las 12.40 y destruyó cuatro casas y comercios linderos. El estruendo se escuchó a kilómetros del lugar que quedó devastado y minado de autos destruidos.

Diez dotaciones de bomberos trabajan en el lugar y más de cien hombres intentan rescatar a las víctimas de entre los escombros. Según Defensa Civil, las víctimas fatales fueron un hombre de unos 40 años y una mujer de aproximadamente 60 años que al parecer eran el dueño del negocio y su madre, aunque aun no se han confirmado sus identidades.

Los vecinos comentaban que el accidente, al parecer, ocurrió cuando obreros descargaban materiales utilizados para la producción de los fuegos artificiales.

Los bomberos aislaron el sector y ordenaron la evacuación de 30 viviendas vecinas porque temen que todavía haya materiales explosivos en lo que queda de la fábrica. Prefectura informó que se está intentando determinar si el depósito tenía autorización para funcionar.

Los vecinos aseguran haber denunciado ante las autoridades el peligro que representaba el emplazamiento de la fábrica y depósito de fuegos artificiales en medio de un barrio residencial.

En caso de que se confirmen las sospechas, el dueño del local, que permanece desaparecido, podría ser acusado de homicidio culposo por haber provocado las muertes sin intención.

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