Brasil eliminó incentivos impositivos y afecta al sector automotriz local

La medida motorizó las ventas en plena crisis, lo que favoreció mucho a la industria argentina. Ahora, las terminales sentirán el impacto. Pero la demanda crecerá igual
Una vez cumplido el objetivo de evitar un pronunciado derrumbe de las ventas a raíz de la crisis de 2009, el gobierno de Brasil anunció ayer que no prorrogará los incentivos tributarios en diversos sectores industriale. lo que afectará la demanda de autos argentinos por parte de ese mercado.

Con la decisión de volver a subir el Impuesto sobre Productos Industrializados (IPI) –que había sido rebajado a comienzos del año pasado–, la administración de Lula da Silva quiere impedir el recalentamiento de la economía que puede derivar en un proceso inflacionario indeseado. A través de una columna semanal de respuestas a consultas de ciudadanos que se publica en decenas de diarios, el mandatario argumentó la decisión "considerando las señales claras de recuperación de la economía". "Los incentivos ya alcanzaron sus objetivos", explicó.

Por su parte, al participar de un seminario con empresarios en San Pablo, el ministro de Hacienda, Guido Mantega, indicó que "esas rebajas estaban causando una euforia exagerada". "Acabar con los estímulos fue muy bueno porque calmó el ánimo de los que querían subir las tasas de interés. Había noticias de que la economía se estaba calentando y ello creó una gran euforia", explicó el funcionario.

La rebaja del IPI fue general, pero los plazos de finalización eran distintos según el sector. En el caso de los electrodomésticos, el beneficio había sido decretado en abril y venció a fines de enero. El sector de bienes de capital todavía tiene tiempo hasta el 30 de junio y la industria automotriz, hasta marzo.

Suba de precios

"La rebaja del IPI se va a traducir en un aumento de precios, lo que va a provocar la caída de la demanda general y, consecuentemente, la de autos. Seguramente nos vamos a ver afectados", dijeron a El Cronista fuentes de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa).

La participación de los vehículos argentino en el mercado brasileño es del 8%. En 2009, se vendieron en el mayor socio del Mercosur 280.000 unidades nacionales, de las 3.141.240 totales. Esta última cifra representó un crecimiento del 11% respecto de los autos vendidos en Brasil durante 2008, lo que demuestra el éxito de los incentivos tributarios. En la Argentina, por el contrario, el año pasado la venta de vehículos se derrumbó 14%, de 611.000 a 497.000 unidades.

"La rebaja impositiva y el fondeo a las financieras de marca para que mejoren las tasas de financiamiento generó que la demanda siguiera activa, pero superado lo peor de la crisis, ya en el segundo semestre de 2009, la propia dinámica de la economía brasileña fue la que motorizó las ventas", precisaron en Adefa.

Según consideró el economista de Abeceb.com, Dante Sica, "la demanda de autos en Brasil va a crecer entre 6 y 10% este año", proyecciones que ya descontaban la eliminación de los beneficios. Para Sica, no se va a sentir tanto el impacto porque las ventas están sostenidas.

"Con el beneficio, se logró que en 2009 la demanda crezca, cuando cayó en casi todos los países", agregó el analista.

Las perspectivas que se avecinan para el sector serán discutidas esta semana, en el marco de las reuniones bilaterales que tendrán los equipos técnicos de ambos gobiernos.

Además del clásico encuentro mensual de la Comisión de Monitoreo del Comercio, el jueves también habrá una reunión del comité automotriz, en el que los funcionarios de la Argentina y Brasil discutirán la evolución del intercambio en este sector.

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