Brasil denuncia a la Argentina por desviar su comercio hacia a China

Empresarios cuestionan que el país redujo las compras de su socio y aumentó las de China. Creen que eso daña el Mercosur, así como las estatizaciones de Venezuela
Los industriales brasileños están preocupados por el proceso de nacionalizaciones que está ocurriendo en Venezuela, y que absorbió a varias empresas del Grupo Techint, pero más lo están por los desvíos de comercio que, según ellos, está realizando la Argentina. Y se lo harán saber esta semana por carta a la presidenta Cristina Fernández, revelaron fuentes de la Federación de Industrias del Estado de San Pablo (FIESP).

La crisis internacional afectó el intercambio entre los socios del Mercosur y contribuyó a reducir con fuerza el déficit con Brasil. En ese contexto, los empresarios paulistas denuncian que mientras la Argentina redujo 23% las importaciones brasileñas en el primer cuatrimestre del año, incrementó 12% las provenientes de China. "La Argentina está dejando de comprarle a Brasil y está importando del país asiático", se quejó un directivo de la Fiesp. Y enfatizó: "eso daña el Mercosur".

El titular de la entidad paulista, Paulo Skaf, tiene lista la misiva que le enviará en simultáneo a Cristina Fernández y a su par de Brasil, Lula da Silva. En momentos en que los industriales argentinos esperan un fuerte apoyo de la FIESP contra las estatizaciones de Chávez y, especialmente, a su rechazo a que Venezuela ingrese al Mercosur, los empresarios del vecino país harán hincapié –en la carta– en que así como la política de nacionalizaciones bolivariana no concuerda con las economías de mercado, los desvíos de comercio también perjudican la integración.

"Brasil está intentando frenar las importaciones de china y, por otro lado, Argentina las promociona. Esto demuestra que no somos fuertes como bloque", dijo un directivo paulista.

En la nota a los jefes de Estado, Skaf adjuntará un gráfico en el que perciben los desvíos, agregó. Los industriales brasileños esperan que luego de esta comunicación –que a la Argentina llegará en plena campaña electoral– ambos gobiernos los convoquen para analizar soluciones.

Por otra parte, las promesas de Chávez de que las empresas brasileñas estaban "a salvo" del proceso de nacionalización no resulta garantía suficiente para que las compañías del mayor socio del Mercosur estén tranquilas. La preocupación existe, tal vez menos que en la Argentina, pero las compañías de Brasil con presencia en Venezuela están expectantes de lo que pueda ocurrir. "Es sólo una cuestión de tiempo", recalcaron fuentes privadas paulistas, al agregar que lo que preocupa es que "Chávez no está sujeto a las condiciones a las que están la Argentina y Brasil".

Sin embargo, y pese al apoyo que la FIESP dio a la UIA la semana pasada, no hubo un pedido oficial del sector industrial de Brasil para que Venezuela no ingrese al bloque, como sí lo hizo la entidad argentina. Según explicaron las fuentes brasileñas, la FIESP tiene como obligación no criticar a gobiernos de otros países. Pero están dispuestos a participar de la reunión del Consejo Industrial del Mercosur, que deben convocar ellos, pero que aún no tiene fecha.

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