Brasil no criticó a Uribe por las bases

Lula dijo que respetaba la decisión de Bogotá, pero pedirá garantías de que las operaciones de EE.UU. se limiten a territorio colombiano
BRASILIA.- En la última etapa de su gira relámpago por la región para explicar el acuerdo militar que negocia con la Casa Blanca, el presidente colombiano, Alvaro Uribe, obtuvo ayer el decisivo reconocimiento del líder de la mayor potencia de la región, el presidente Luiz Inacio Lula da Silva, a la decisión soberana de Bogotá. No obstante, el mandatario brasileño le pidió garantías de que las operaciones de tropas norteamericanas se restringieran al territorio colombiano.

También el presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, tras reunirse con Uribe, manifestó su respeto al principio de no intervención en los asuntos de otros Estados, pero reiteró la tradicional postura de Uruguay, contraria a la presencia militar extranjera en la región.

Uribe fue recibido por Lula en la sede del Centro Cultural Banco do Brasil durante unas dos horas. Tras el encuentro, el mandatario colombiano emprendió el regreso a Bogotá después de agradecer el "diálogo amplio" que tuvo con Lula. Los comentarios de la reunión estuvieron a cargo del canciller brasileño, Celso Amorim.

"Nuestras preocupaciones fueron expresadas y el presidente Uribe dio esclarecimientos sobre los objetivos de ese acuerdo con Estados Unidos", señaló Amorim. "Nosotros reiteramos que un acuerdo con Estados Unidos que sea delimitado al territorio colombiano es un tema de la soberanía colombiana".

Amorim destacó que durante la reunión el presidente Lula hizo una "sugerencia de transparencia mayor" respecto de los desplazamientos militares norteamericanos. Y agregó que Brasilia espera algún tipo de "garantías" sobre el accionar de esas unidades. "Tendremos que ver si esa transparencia colombiana satisface o no satisface nuestras dudas", comentó el diplomático.

La semana pasada, Lula se había manifestado contrario a un acuerdo que diera mayor presencia militar a Estados Unidos en Colombia, pero también indicó que se abstendría de dar opiniones sobre decisiones soberanas de su colega.

La reunión con Lula fue la última de una gira iniciada el martes para explicar el criticado acuerdo a sus pares de Perú, Bolivia, Chile, Argentina, Paraguay, Uruguay y Brasil. El acuerdo que negocian los gobiernos de Bogotá y Washington permitirá que militares estadounidenses usen siete bases colombianas en operaciones contra el narcotráfico.

Antes de viajar a Brasilia, Uribe fue recibido en Montevideo por Tabaré Vázquez. Según un comunicado emitido por la presidencia uruguaya, Vázquez manifestó a su par colombiano la "plena observancia del principio de no intervención en los asuntos internos de los Estados como eje fundamental en las relaciones internacionales" del Uruguay.

Sin embargo, Vázquez reiteró "la posición histórica del Uruguay contraria a la existencia o establecimiento de bases militares extranjeras no sólo en el país, sino también en cualquier territorio de América latina". El presidente uruguayo también "abogó una vez más por la solución pacífica de las controversias entre los Estados" de la región.

Al terminar la reunión, Uribe no hizo declaraciones pero agradeció a Vázquez por el diálogo mantenido.

El candidato presidencial de la coalición de izquierda Frente Amplio, el ex guerrillero tupamaro José Mujica, que ayer se reunió con Lula en Brasilia, dijo que las bases militares estadounidenses en Colombia son "un convidado de piedra".

"Cada vez que se establecen en América latina es para complicarnos la vida", señaló Mujica.

Uribe finalizó ayer una gira que lo llevó primero a Perú, donde recibió el apoyo del presidente Alan García. Bolivia en cambio criticó la medida de Bogotá, mientras que los gobiernos de Chile y Paraguay manifestaron su "respeto" por la decisión colombiana. En la Argentina, la presidenta Cristina Kirchner le pidió al mandatario colombiano "bajar la el nivel de conflictividad" en la región.

Controversia

El gobierno de Uribe alega que el acuerdo que negocia con Estados Unidos tiene como objetivo la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo, pero varios países de la región, encabezados por Venezuela, han rechazado la presencia de militares norteamericanos en América del Sur.

Ayer, el presidente venezolano, Hugo Chávez, dijo que la única salida para la crisis diplomática es que el gobierno de Bogotá cancele su acuerdo con la Casa Blanca.

"La única forma en que esta situación vuelva a la calma es que desista Colombia de entregarle a Estados Unidos su territorio para que desde allí continúen planificando agresiones contra Venezuela", dijo Chávez, antes de recibir al ex presidente colombiano Ernesto Samper.

Chávez congeló sus relaciones con Colombia la semana pasada, luego de que Bogotá acusó a su gobierno de proveer de armas a la guerrilla de las FARC.

El acuerdo militar entre Colombia y Estados Unidos será el tema central de la cumbre de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) que se celebrará el lunes en Quito, y en la que el mandatario Rafael Correa recibirá la presidencia pro témpore del organismo de manos de la chilena Michelle Bachelet.

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