Brasil buscará reducir la pobreza al mínimo para 2016

El gobierno de Brasil anunció que la pobreza se reducirá en 2016 a los niveles de los países desarrollados, si se mantiene el actual ritmo de desarrollo económico y social, según un estudio del Instituto de Investigación Económica Aplicada (IPEA, oficial).
"Brasil puede prácticamente superar el problema de pobreza extrema (miseria), así como alcanzar un índice nacional de pobreza absoluta de apenas el 4%, lo que significa casi su erradicación", dice el documento divulgado por el titular de IPEA, Marcio Pochmann.

El órgano de análisis económico depende de la Secretaría de Asuntos Estratégicos de la presidencia.

Ocho de sus investigadores hicieron las proyecciones del trabajo "Pobreza, Desigualdad y Políticas Públicas" en base a datos de la ONU, del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) y los ministerios de Economía y de Planificación presupuestaria.

Según el estudio, en 2016 se podrá erradicar la pobreza extrema, personas que viven con 126 reales (72 dólares), que en 2008 representaban el 10,5% de la población brasileña. IPEA proyectó pobreza extrema cero para 2016.

En la misma situación hipotética, la llamada pobreza absoluta, personas que ganan 144 dólares mensuales, podrá caer según la proyección del 28,8% actual al 4%. El índice Gini de desigualdad se reduciría del 0,544 actual a 0,488 en 2016.

El indicador mejora cuanto más se aproxima a cero, porque ello denota una menor diferencia de ingresos entre los componentes de una sociedad.

En Estados Unidos el índice Gini sobre la concentración de la riqueza se ubicó en 2008 en 0,466. En 2005 fue de 0,33 en Italia y de 0,24 en Dinamarca.

Pochmann dijo que la reducción de la desigualdad marcha más lenta que la de la pobreza. "La pobreza es un fenómeno que permite ser enfrentado con crecimiento económico y con transferencia de renta. Pero la desigualdad exige acciones más sofisticadas, como la distribución de la riqueza, políticas tributarias y no sólo políticas y gasto social", explicó.

El documento defiende la gestión de promoción de políticas de intervención social del Estado implementadas desde 2003 por el gobierno del presidente Luiz Lula da Silva.

Para IPEA, la lucha contra la pobreza y la desigualdad está basada en tres factores decisivos: el aumento del gasto social en Brasil creció de 19% del PIB en 1990 a 21,9% en 2005, la descentralización de la política social y aumento del rol de los municipios y la participación social para la gestión de políticas públicas.

El instituto gubernamental reclama que las políticas sociales adoptadas por el gobierno del presidente Lula se conviertan en ley para mantener el nivel de transferencia de renta.

El presidente de IPEA hizo hincapié en una reforma tributaria para la reducción de la desigualdad en forma sostenida.

Es por eso que, según explicó Pochmann, los brasileños más pobres deberían pagar 85,9% menos de impuestos que los más ricos para que la carga tributaria sea considerada en igualdad de condiciones.

En Brasil, la base recaudatoria más fuerte está incluida en los precios de los alimentos y los bienes de consumo.

"Los que menos pagan son los que más critican la carga tributaria porque sienten más el impuesto directo, como el que se cobra sobre las propiedades o un automóvil. Pero los pobres no saben cuanto pagan de impuesto porque la tasa está dentro de una bebida gaseosa por ejemplo", apuntó Pochmann.

El informe fue rechazado por el especialista en pobreza y políticas sociales Sabino Porto, profesor de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul.

"El documento se concentra en el factor ganancias y por eso incurre en comparaciones imprecisas y quiere anticiparse a otros informes sobre la situación social", dijo Porto al sitio de noticias UOL.

El especialista dijo que "si bien la pobreza y la desigualdad cayeron, eso no dice nada sobre la calidad de vida". "El documento ignora qué es para las personas la pobreza, que no es un concepto rígido", evaluó.

El IPEA destacó que desde que Lula asumió el gobierno en 2003 el índice de pobreza absoluta tuvo una caída promedio anual de 3,1% y la miseria un promedio anual de reducción del 2,1%.

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