Brasil buscará a sus desaparecidos

Por primera vez en su historia, las fuerzas armadas de Brasil iniciarán el mes próximo la búsqueda de cuerpos de guerrilleros y campesinos desaparecidos en la Amazonia durante la dictadura militar que gobernó el país entre 1964 y 1985, informó ayer el ministro de Defensa, Nelson Jobim. En junio pasado, un ex militar reveló que al menos 41 rebeldes habían sido asesinados luego de ser capturados por miembros del ejército y la marina entre 1971 y 1973, lo que, de por sí, dio por tierra con la versión oficial de que los guerrilleros habían muerto en combate.
Esa confesión reavivó el debate sobre la localización de los cuerpos y, en ese contexto, Jobim hizo ayer el histórico anuncio. "Los trabajos no tienen plazo de finalización, depende del trabajo de campo; por lo pronto, lo único definido es la fecha de inicio de los trabajos", señaló el ministro.

Sin embargo, no todas las partes involucradas mostraron consenso con respecto a la forma en que la búsqueda se llevará a cabo. El presidente de la comisión parlamentaria de Derechos Humanos, el diputado Luiz Couto, cuestionó que el Grupo de Trabajo esté encabezado por un general del ejército. Según el congresista, no sería coherente que la misma institución involucrada en la desaparición de los ex guerrilleros sea la encargada de buscar los cuerpos de las víctimas de sus acciones.

Por otra parte, Jobim anunció que había invitado a familiares de las víctimas a participar de la expedición que ya se encuentra en Araguaia, en la Amazonia brasileña. Pero éstos, agrupados en la Comisión de Muertos y Desaparecidos Políticos, también cuestionaron la operación y se negaron a participar en ella, alegando que no se les concedió el derecho a fiscalizar las actividades militares.

En otro plano, Brasil vivió ayer una situación inédita al haber quedado durante varias horas sin una persona a cargo del Poder Ejecutivo a raíz del viaje del presidente Luiz Inácio Lula da Silva a la reunión del G-8 en Italia, la intervención quirúrgica del vicepresidente José Alencar y la ausencia por "razones personales" del titular de la Cámara de Diputados, Michel Temer. Y es que, hasta que Lula se subió al avión, el vice Alencar había quedado a cargo. Sin embargo, el número dos, de 77 años y con cáncer desde 1997, debió ser internado de urgencia para realizarle una intervención quirúrgica por un tumor que obstruía su intestino. Temer, titular de Diputados, según informaron sus asesores, estaba ausente en San Pablo cumpliendo compromisos personales. La operación de Alencar, según se informó ayer al cierre de esta edición, salió bien.

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