Brasil y Bolivia rechazaron la advertencia de EE.UU. sobre Irán

El canciller brasileño no recibirá al enviado de Obama y Evo los acusó de terroristas.
Brasil y Bolivia reaccionaron duramente ayer contra el mensaje que les envió Hilary Clinton, la canciller de EE.UU. Ante la advertencia de la funcionaria sobre las consecuencias de sus alianzas estratégicas con Irán -que según ella es "el mayor asistente, promotor y exportador de terrorismo que existe en el mundo actual"-, Evo Morales dijo que su país es soberano y puede mantener vínculos con otros Estados. Mientras que el gobierno de Lula da Silva aseguró que el mensaje enviado era equivocado y anunció que el canciller no recibiría este lunes al responsable para América latina del gobierno estadounidense.

La crisis diplomática entre el gobierno de EE.UU. y los países ayer vivió otro capítulo. El gobierno de Brasil decidió que el canciller, Celso Amorim, no recibirá al responsable para América Latina del Departamento de Estado norteamericano, Arturo Valenzuela, que se llegará a Brasilia mañana y en su lugar se encontrará con el asesor especial de asuntos internacionales del presidente Luiz Lula da Silva, Marco Aurelio García.

Brasil consideró que si la advertencia de la secretaria de Estado norteamerciana, Hillary Clinton, sobre las relaciones de países de la región con Irán fue para su gobierno, es "un mensaje equivocado".

"No fue un recado para Brasil. Si fue un mensaje, fue equivocado", afirmó Marco Aurelio García, que no se dio por aludido por las palabras de Clinton.

La frase, publicada por el diario O Estado de San Pablo, fue la única que Marco Aurelio García dedicó a las advertencias de la funcionaria de EE.UU. El presidente Lula recibió en noviembre, en el marco de su gira por la región, a su par iraní, Mahmud Ahmadinejad, y respaldó entonces el plan nuclear de Teherán con fines civiles. El canciller Celso Amorim dijo el jueves que EE.UU. buscó en Brasil un interlocutor con Irán, al saber de la realización de la cumbre entre Lula y Ahmadinejad en Brasilia.

La versión del Palacio de Itamaraty es que jerárquicamente Amorim debería recibir a la secretaria de Estado, Hillary Clinton.

Ayer también el presidente de Bolivia, Evo Morales, salió al cruce de las declaraciones de la funcionaria y dijo que el gobierno de EE.UU. "no tiene autoridad moral para hablar de terrorismo y acusar a otras naciones de promoverlo". Según Morales, el gobierno de EE.UU. envía tropas a otros países para "promover guerras o instalar bases militares como las que tendrán en Colombia", algo que no hacen Venezuela ni Irán.

Anteanoche el mismo, el vicecanciller boliviano, Hugo Fernández, ya había salido a rechazar "cualquier tipo de injerencia" de parte de EE.UU., y hoy Morales salió a reforzar esa postura.

El mandatario afirmó que Bolivia es un país soberano que no acepta advertencias como la de Clinton, porque "se relaciona con todos los países del mundo y practica una cultura de diálogo".

Según Morales, el gobierno norteamericano debería cumplir con "su responsabilidad compartida" en la lucha contra el narcotráfico reduciendo la demanda de drogas en su país en lugar de hacer "advertencias" a otros países, consignaron varias agencias de noticias.

Reelecto el domingo con el 63% de los votos, el jefe del Estado se declaró "convencido" de que el gobierno de EE.UU. aún "no tomó cuenta que Bolivia ya no está gobernada por personas títeres", sino que tiene una administración "soberana que no acepta ninguna injerencia".

A fines de noviembre, Morales firmó con su par iraní una declaración conjunta que reconoce "el derecho de todos los países al uso y desarrollo de la energía nuclear con fines pacíficos".

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