Brasil analiza darle asilo político a Zelaya

Así, podría salir de la embajada en Tegucigalpa
BRASILIA.- A una semana de las controvertidas elecciones en Honduras, cuyo resultado no fue reconocido por Brasil y la Argentina, el gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva evalúa la posibilidad de darle asilo político al depuesto mandatario Manuel Zelaya, refugiado en la embajada brasileña en Tegucigalpa desde el 21 de septiembre, según reveló ayer la prensa local.

Brasil aún no decidió cuál será su posición frente al futuro de Zelaya, pero una de las opciones es concederle asilo, lo que le permitiría dejar la misión diplomática en Honduras, según señaló la revista Isto E .

La semana pasada, el canciller brasileño, Celso Amorim, había dicho que a pesar de que no había un plazo para que Zelaya saliera de la embajada, era posible que el propio depuesto mandatario deseara abandonar el edificio, en el que actualmente lo acompañan unas 15 personas.

Por otra parte, el secretario adjunto de Estados Unidos para América latina, Arturo Valenzuela, dijo que "las cosas en Honduras están encaminadas en una dirección positiva", luego de las elecciones del 29 de noviembre, en las que ganó Porfirio Lobo, del Partido Nacional.

En una entrevista con el diario chileno El Mercurio , Valenzuela negó que Estados Unidos hubiera cambiado de posición respecto de Honduras, y aclaró que Washington siempre ha reconocido a Zelaya como "el presidente legítimo".

La Casa Blanca exigió inicialmente la restitución de Zelaya, pero después enfatizó la necesidad de celebrar los comicios, como estipulaba el acuerdo Tegucigalpa-San José, firmado por los delegados de Zelaya y del presidente de facto, Roberto Micheletti.

"No cambiamos nunca de posición. Nuestra postura ha sido muy clara. Estas elecciones [por las de Honduras], para nosotros, siempre eran un elemento necesario [para resolver la crisis], pero no suficiente", afirmó Valenzuela.

Además, Valenzuela señaló que Estados Unidos reconoce a Lobo "como el próximo presidente de Honduras", si bien el gobierno entrante "debe buscar la restitución completa del proceso democrático y constitucional".

También el gobierno de Brasil suavizó su postura. Hace unos días, la jefa de gabinete, Dilma Rousseff, candidata para suceder a Lula en la presidencia en 2010, dijo que "no se puede ignorar que hubo un golpe, pero tampoco se puede ignorar un hecho nuevo, y es que hubo una elección".

Comentá la nota