Brasil: acusan a una poderosa iglesia evangélica de lavar dinero

Denunciaron a 10 jerarcas por llevar a paraísos fiscales las donaciones de fieles.
La justicia brasileña procesó ayer a Edir Macedo, el fundador y líder de la Iglesia Universal de Dios y a otros ocho jerarcas de esa institución religiosa. Los acusa de asociación ilícita y de supuesto "lavado de dinero". Según el juzgado paulistano que inició el caso, esta entidad evangélica nacida 32 años atrás habría utilizado el dinero de los fieles para enriquecimiento personal de algunos de sus dirigentes máximos.

El patrimonio de la Universal consta de 23 emisoras de TV y 42 emisoras de radio. También una agencia de turismo, una inmobiliaria, una compañía aseguradora, dos imprentas y dos financieras.

En 2007, el ministerio público de San Pablo comenzó un proceso de investigación que le habría permitido detectar el empleo en "beneficio propio" del diezmo aportado por los creyentes, con inversiones en "inmuebles, vehículos y joyas". En realidad todas las confesiones brasileñas, incluidas la católica y la judía, solo están obligadas por la ley a declarar las donaciones y contribuciones de los seguidores. Pero la ley las exime de pagar tributos. Macedo y otros obispos de la Universal fueron también denunciados por falsificar documentos públicos y utilizar testaferros para ocultar la posesión personal de los bienes.

Según la Justicia, muchos de los prelados de esta iglesia estuvieron al comando de empresas que conforman su base patrimonial. Cita entre ellos al obispo Honorilton Gonsalves, vicepresidente del área artística de la TV Record. El dirigió la firma Unimetro Emprendimentos S.A. Entre los acusados hay un ex diputado federal , Joao Batista Ramos da Silva. Este ex legislador dirigió la compañía del grupo llamada Cremo Emprendimentos. El hombre fue detenido en 2005 en Brasilia cuando iba a embarcar en una avioneta particular con 10 millones de reales (aproximadamente 5 millones de dólares).

De acuerdo con los fiscales de la causa, el problema no es la cantidad de dinero recaudada sino el destino que se le dio. Se habla de unos 5.000 millones de dólares recaudados en los últimos 8 años. La secretaría de Ingresos Federales señaló que esta institución religiosa declara aproximadamente unos 700 millones de dólares anuales de ingresos.

Lo que estaría en juego, siempre de acuerdo con los fiscales de San Pablo, es que parte de esos recursos, unos 2.000 millones de dólares, habrían salido de Brasil a paraísos fiscales a través de empresas fantasmas abiertas por miembros de la entidad. El dinero habría sido posteriormente repatriado y depositado en cuentas corrientes de personas físicas (no jurídicas) vinculadas a esa fe evangelista. Con tales recursos, las personas físicas habrían comprado las emisoras de TV y radio, como también otras empresas del conglomerado religioso.

Los fiscales sostienen que el dinero desviado para empresas tradicionales, que dan ganancias y tiene como misión el lucro, en el caso de las iglesias representa una clara "burla" a la inmunidad tributaria.

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