Brailovsky solicita que se exija una reforma del Código Civil, para incluir el derecho al sol

El licenciado, escritor y docente dio una didáctica disertación en las Jornadas Ambiente Sustentable 2008. “Paremos de comprar y vender, hagamos un menor despilfarro”, pidió. Alertó por contaminación de las napas tras fumigación.

En el marco de las Jornadas Ambiente Sustentable edición 2008, que tienen lugar entre ayer jueves y hoy viernes, en dependencias del salón de actos del Colegio de Abogados Departamental Mercedes, poco antes de este mediodía se presentó el Antonio Brailovsky, quien es licenciado en ciencias políticas, historiador, docente y periodista, además de titular de cátedra en varias instituciones universitarias. También ha sido convencional constituyente en la Ciudad de Buenos Aires y allí fue Defensor del Pueblo adjunto. Se destaca, como escritor, con más de 30 libros publicados, entre los que hay infantiles para educación ambiental y obras de teatro. Pidió en su didáctica intervención --titulada “Defensoría ambiental” pero que abarcó aspectos históricos y criticó el consumismo-- que los abogados propicien una explícita reforma del Código Civil que incluya el derecho al asoleamiento, para aprovechar la energía solar.

A la sustentabilidad no la inventó la ONU

Brailovsky, sencillo y quizás el más coherente de los disertantes en su manera de actuar con lo que sostiene con sus palabras, presentó en Mercedes ante un auditorio interesado una proyección de diapositivas y recordó que la conversación iniciada se puede seguir en cualquier momento con él por correo electrónico. En principio trató la idea de sustentabilidad, desde la historia: “No la inventó Naciones Unidas, sino que viene de otro lado. Como americanos tenemos dos vertientes: una es la que viene de las ciudades ideales del renacimiento, de la idea que se puede hacer una ciudad a la medida del hombre”, dijo y mencionó a Tomás Moro y su libro “La utopía”, donde se describen ciudades con un sistema de saneamiento escrupuloso, y a Cristina de Pizán de “La ciudad de las mujeres”. Además, a Leonardo Da Vinci, que pensaba en canales subterráneos navegables y otros diseños. “La idea de armonía chocó cuando la industrialización plantea la destrucción del pasado, es el mismo modelo por el cual se demolió Paris medieval. La idea de que modernizar es destruir es una concepción que nos viene de mediados del siglo XIX. Y otra de las líneas de sustentabilidad es una de las novelas políticas de Julio Verne en la que se contrasta una ciudad contaminada militarista, y una ciudad pacífica e ideal, ciudad jardín. Esta ha sido utilizada como modelo, como inspiración de la construcción de la ciudad de La Plata”, agregó.

“En la larga tradición están las tecnologías de los pueblos originarios, sobre las cuales vale la pena reflexionar. Los aztecas eran creadores de suelos”, apuntó y mostró pinturas de Diego Rivera que plasmó un grupo de aztecas creando en un lago islas artificiales flotantes, en México antiguo. “Estas islas y lugares abastecen de flores y hortalizas en la actualidad a la ciudad de México, y por otro lado en la actualidad cuando alguien empieza a desmontar y preparar un campo para la producción de soja, el agrónomo advierte que el campo va a durar unos 10 años y luego hay que abandonarlo, pero los aztecas están en producción constante desde hace 700 ú 800 años sin erosión ni deterioro del suelo. O sea que hay bastante para aprender de las tecnologías sustentables. Pero también hay que aprender de los cultivos hechos por los pueblos incaicos y preincaicos”, dijo y mencionó y mostró las terrazas de cultivo: “Han construido el suelo agrario en ecosistemas distintos, en una geografía difícil. Estos héroes que construyeron y utilizaron productivamente los pisos ecológicos para hacer cultivos diferentes, lograron cultivar tierras que nosotros no sabemos cultivar, utilizando plantas que nosotros no sabemos utilizar, manteniendo a una población mayor y en mejor estado nutricional que la que tenemos nosotros. Tenemos que aprender de los Collaguas, que tienen en producción estas tierras durante 1.000 años continuados. Nosotros somos herederos de la unión de culturas diversas, y con tecnología. Y esta tecnología es una manera de poner la cabeza y no un conjunto de instrumentos”, afirmó. “Los paisajes del arroz en el oriente son parecidos a los del maíz en América, tienen la misma concepción y también están produciendo hace miles de años”, agregó.

“Lo sustentable es una manera de pensar, la tecnología es una manera de pensar”, insistió y mostró arquitectura de Macchu Picchu, donde los arquitectos diseñaron todas piedras diferentes. “Aquí las ciudades están hechas con ladrillos iguales, pero los Incas diseñaron cada una de las piedras que formaban sus ciudades por separado, son una especie de juegos de encastre, piedra por piedra, y sin pegarlas con nada”, explicó.

Brailovsky dio además otras definiciones sobre la sustentabilidad desde el punto de vista de la economía ambiental, que tiene que ver con la distribución del ingreso entre las generaciones presentes y las generaciones futuras, y la visión desde el lugar de la vida y no de la economía.

Contra los biocombustibles

Por otra parte, el licenciado Brailovsky criticó a los biocombustibles y su pretendida utilización: “Un simpático señor que estuvo un largo periodo como vicepresidente de Estados Unidos y no hizo gran cosa allí, ahora da conferencias recomendando meterle productos agrícolas al tanque de nafta de los autos”, dijo y mostró imágenes de la deforestación, acelerada por la demanda de biocombustibles: “Hermosos paisajes que parecen cristales de nieve pero reflejan la destrucción irreversible de los bosques y de los suelos. Simplemente se busca el mercado rápido”, criticó. También expuso imágenes de aviones rociando productos químicos tóxicos para la fumigación: “La soja es el cultivo más fumigado que tenemos, y las poblaciones beben agua de debajo de los campos fumigados. Entonces si los agroquímicos no llegaron a las napas todavía ya van a llegar”, advirtió.

Luego, mostró crudas imágenes de Haití, donde sus pobladores amasan barro con ajo, sal y grasa y secan panes al sol que se venden en el mercado: “Es lo que come la gente que no tiene acceso al precio del arroz, ahora que este se usa para mover automóviles. Esto es la consecuencia indirecta y no dicha de los biocombustibles”.

Ahorro y formas de obtener energía

En tanto, marcó la necesidad del ahorro de energía: “Paremos de comprar y vender, hagamos un menor despilfarro”, pidió. “Por un lado producimos energía, mucha energía, hay una enorme utilización por todos lados, las luces del mundo encendidas, pero nadie se pregunta cuál es el precio social, ecológico y político del inmenso despilfarro de energía. Desde los satélites no se debería ver nada, es todo despilfarro, porque si alguien está allá arriba no necesita que lo iluminemos nosotros. ¿Cuántas guerras, cuánto hambre, cuánta destrucción a cambio de iluminar la bóveda celeste?”, se preguntó, ante imágenes del planeta Tierra y sus redes lumínicas visibles desde el espacio.

En este sentido habló de la energía como un bien social, y del no uso adecuado de la energía solar, como recurso natural: “Si empezamos a orientar ventanas y a usar distintas formas de invernáculo, en una ciudad con miles de casas tratando de aprovechar estas tecnologías sustentables, eso es significativo. ¿Y por qué usamos tan poco el viento? En la región pampeana la energía eólica fue la base del poblamiento hasta que se reemplazó el molino por las bombas a nafta. ¿Eso fue un avance? La tecnología de los molinos está poco usada, y hay que preguntarse si no es buena idea el uso complementario del viento en la navegación comercial. Hay un barco experimental que utiliza una vela cuando tiene viento a favor, ya que como el rozamiento es casi cero no se necesita tanto empuje. Pensemos en el volumen de la navegación mundial y esta es una alternativa sustentable. Hay que desprenderse de la idea comercial de que tenemos que comprar cosas que una empresa nos ofrece”, dijo y habló de los paneles solares, expresando que el Código Civil Argentino no establece el derecho al sol. “Esto es una fuerte restricción y sería bueno que las instituciones de abogados reclamaran una explícita reforma del Código Civil e inclusión del derecho al asoleamiento para poder tener estrategias sustentables en materia de energía solar”, afirmó. “Pero además, cuando estamos planteando estas cuestiones cada tanto algún funcionario dice que esto es muy nuevo y por lo tanto no se puede hacer”, agregó y mostró que esta tecnología solar está puesta a punto hace un siglo: “Habrá que preguntarse qué tipo de intereses políticos y económicos la bloquearon”, manifestó entre otros aspectos, mostrando una planta solar de 1911 y una actual, basadas en el mismo principio de espejos parabólicos que concentran la luz del sol en un caño por el cual corre agua, al igual que modelos de calefones solares de 1890 y de 2005, casi idénticos. “La tecnología está disponible, pero confinada desde hace un siglo. La respuesta a la sustentabilidad no es tecnológica sino social: hay cosas que las sabemos desde hace milenios”, completó.

Por último, vale decir que en su charla, Brailovsky también se acercó a la cuestión de la defensoría ambiental, brindando conceptos similares a los adelantados en oportunidad del chat realizado hace unos días y auspiciado por NOTICIASMERCEDINAS.COM y Mercedes Ambiental.

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