Boudou se reúne hoy con funcionario del FMI para avanzar en un acuerdo

La Argentina busca un "acuerdo light". Pero enfrente, hay dureza. El economista jefe del FMI criticó la acumulación de reservas en el BCRA, eje de la política económica K
El ministro de Economía, Amado Boudou, dará hoy un paso más en el acercamiento que el Gobierno pretende concretar con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Será cuando se reúna, a solas, con Olivier Blanchard, el director de Investigaciones Económicas del Fondo que ayer arribó al país para participar de las Jornadas Monetarias del BCRA.

Boudou intentará avanzar en una suerte de "acuerdo light" con el FMI, la misma idea que la semana pasada le propuso al Director del Hemisferio Occidental del Fondo, el chileno Nicolás Eyzaguirre. La estructura bajo la cual trabajan en el Palacio de Hacienda consiste en un convenio que permita al organismo de crédito internacional tener acceso a las estadísticas y datos sobre la marcha de la economía argentina, pero no bajo un acuerdo de auditoría como estipula el Artículo IV del FMI. Habrá que ver, claro, si la jugada de los Kirchner tiene éxito.

Lograr un acuerdo con Fondo es clave para la intención de la Rosada de retornar al mercado internacional de capitales con la emisión de un bono soberano. Para ello previamente habrá que regularizar la deuda en default que hoy subsiste con el Club de París por alrededor de u$s 6.600 millones y con los acreedores que no aceptaron el canje de deuda en cesación de pagos concretado en 2005, denominados holdouts, por un monto total que según cifras oficiales bordea los u$s 30.000 millones. Ambas iniciativas son imposibles de concretar sin el aval explícito del organismo que dirige el francés Dominique Strauss–Kahn.

Ayer Blanchard, al disertar en el seminario organizado por el BCRA, afirmó que es "ineficiente" acumular reservas internacionales como herramienta precautoria contra las crisis externas. Por el contrario, aseguró que "lo eficiente es tener un seguro" de liquidez, constituido por líneas de crédito contingentes que le permitan a los países acceder a dinero en caso de necesidad. Sin vueltas, Blanchard criticó por deficientes las líneas que se instrumentaron para proveer de liquidez durante la crisis, entre ellas, las que China firmó con Argentina, por considerar que no toma en cuenta lo que se denomina "riesgo moral", es decir, premiar a un mal pagador.

El economista del Fondo consideró que países emergentes podrían conformar un "club" dentro del FMI, y que se podría pensar en el organismo como con dos ventanas, donde por un lado se ofrece liquidez, y por la otra se atiende a los problemas de solvencia de los socios (ver más declaraciones en F&M).

En este contexto, Boudou viajará el jueves a la noche a Londres, para participar de la reunión preparatoria de la cumbre de presidentes del Grupo de los 20 (G-20) que se hará a fines de septiembre en Pittsburgh, Estados Unidos.

Contacto en Londres

Al encuentro de Londres asistirán los ministros de Economía y de Hacienda de las principales potencias del mundo, donde se fijarán las posiciones sobre el diseño de una nueva arquitectura financiera internacional, y el rol que deben jugar los organismos multilaterales de crédito, entre ellos el FMI. Allí el ministro Boudou y el titular del BCRA, Martín Redrado, mantendrán nuevamente contactos con funcionarios del Fondo Monetario Internacional (FMI), con objetivo de avanzar en la normalización de las relaciones con el organismo

El ministro recordó días atrás que "la Argentina forma parte del FMI y va llevar su posición al G-20". El G-20 está integrado por las naciones de la Unión Europea y los siguientes países: Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Francia, Alemania, India Indonesia, Italia, Japón, México, Rusia, Arabia Saudita, Sudáfrica, Corea del Sur, Turquía, Reino Unido y Estados Unidos.

Comentá la nota