Boudou: "En febrero se hace oferta y se cierra el canje"

Boudou: "En febrero se hace oferta y se cierra el canje"
«El cronograma del canje sigue igual, a toda marcha. En febrero se hace la oferta a los bonistas y se cierra el canje. Los mercados entendieron esto». Con esta frase, el ministro de Economía, Amado Boudou, señaló ayer, una vez más, que a pesar del conflicto desatado con el Banco Central por la creación del Fondo del Bicentenario, continuarán con la estrategia de reapertura del canje.
En su despacho en el quinto piso del Palacio de Hacienda, Boudou recibió a Ámbito Financiero. En la entrevista volvió a criticar a la oposición y a la jueza María José Sarmiento por «poner palos en la rueda», además de atacar al presidente del Banco Central. «Redrado decidió atornillarse a su silla en el Banco Central con un vedettismo sin precedentes en la política económica de la Argentina», sentenció.

Periodista: Luego del conflicto desatado con el Banco Central, ¿confirma que el canje sigue su rumbo normal?

Amado Boudou: Teníamos una estrategia trazada y no se modificó. De hecho, además de Hernán Lorenzino en Londres, donde está teniendo reuniones sobre todo con tenedores de bonos minoristas de títulos, y Adrián Cosentino, el subsecretario de Financiamiento está en Cancún, manteniendo encuentros con bancos e inversores mayoristas. Hay que decir también que el efecto Redrado sumó a lo que nos pasó en los últimos días. Es decir, un funcionario que en vez de ponerse en línea con las decisiones virtuosas de política económica decidió atornillarse a su silla en el Banco Central con un vedetismo sin precedentes en la política económica de la Argentina. Puso su situación personal por sobre la situación del país. Nadie entra a un puesto en un Gobierno por un aviso clasificado. Para participar en un proyecto político, siempre hay que poner lo colectivo por encima de lo individual. Además, Redrado en algún punto miente porque por un lado decía que existía el riesgo del embargo, si salía el Fondo del Bicentenario, pero por otro lado ahora dice que se lo puede apelar. De todas formas, el cronograma del canje sigue igual a toda marcha. En febrero se hace la oferta a los bonistas y se cierra el canje. Los mercados hoy (por ayer) entendieron esto.

P.: ¿Cómo evalúa la reacción en los mercados?

A.B.: Luego de que el martes la Presidente hizo declaraciones muy fuertes, en las que confirmó el Fondo del Bicentenario y también el canje de la deuda, los mercados tuvieron una reacción importante ayer, con la mayoría de los bonos que subieron entre 4 y 5 puntos. No hay que señalarlo como un triunfalismo, sino como la racionalidad de los mercados que apuestan a que las operaciones que la Presidente puso en curso sigan su rumbo.

P.: A pesar de que se dilatara lo de Redrado, ¿el canje sigue su marcha?

A.B.: Sí. Lo que denominamos el «efecto Redrado», es decir, lo que pasó entre el jueves y el martes podemos mensurarlo. Y lo podemos vincular a la máquina de impedir y de poner palos en la rueda por parte de la oposición, de algún sector de la Justicia y del mismo Redrado. En particular, hay que destacar la actitud del vicepresidente de la Nación, Julio Cobos, que se pone en el medio de cada una de las cuestiones que tienen que ver con intentar generar un tropiezo a Cristina de Kirchner.

P.: Si habían advertido algunas diferencias con Martín Redrado, ¿por qué decidieron crear el Fondo del Bicentenario, sabiendo que iban a necesitar su firma?

A.B.: Uno piensa siempre en la buena fe y en la buena conducta. Está claro que a la Argentina no le conviene endeudarse al 14%, tal como se alegró Redrado al regreso de Estambul. Hoy (por ayer) hubo declaraciones muy importantes de Daniel Scioli. El año pasado, 18 gobernadores de provincias abogaron para que en la Ley de Presupuesto 2010 tuvieran la posibilidad de conseguir financiamiento para paliar la situación de 2009, que fue muy dura. Scioli decía ayer que la Argentina no se puede endeudar a cualquier tasa. De otra forma, uno se encuentra con una situación que se espiraliza: déficit fiscal, sobreendeudamiento a tasas no racionales y el default. Estamos cortando justamente con esto.

P.: ¿Cómo ven que afecte el clima legal externo al canje, en el sentido de la posibilidad de nuevos embargos?

A.B.: Hay que recordar que la Argentina tiene esta situación desde 2003. El martes, Griesa trabó un embargo contra las reservas del Banco Central y ayer otorgó una audiencia al Estado y a la entidad monetaria para que puedan exponer sus motivos. Comparar esta actitud de un juez de Estados Unidos con el peregrinaje que nos hizo padecer alguna jueza en estos días, que dejó al Estado en situación prácticamente de indefensión y de imposibilidad de acceso a la Justicia, lamentablemente nos marca una enseñanza.

P.: Puntualmente, ¿en qué cambia la decisión de Griesa de ayer?

A.B.: El juez señaló algunas cuestiones importantes, como que de ninguna manera quiere trabar el funcionamiento del Banco Central en la Reserva Federal. Entonces dispone volver al statu quo previo y abre un marco de discusión entre ambas partes.

P.: Y el fallo de Sarmiento de ayer, ¿dificulta aún más la concreción del Fondo del Bicentenario?

A.B.: Lo que hace es generar incertidumbre y contribuir a la irracionalidad. Hay que ponerlo en términos claros. Si se habla de 100 millones de dólares, esto al Central le rinde intereses por el 0,5% anual, es decir, 500.000 dólares al año. Si uno se endeuda al 14%, 100 millones de dólares significan pagos de 14 millones de dólares al año. El costo de oportunidad es comparar estas cifras. Por eso esta utilización de reservas excedentes para cancelar deudas durante 2010 es una medida de mucha racionalidad que lleva tranquilidad tanto a los mercados como al país.

P.: ¿No evalúan otra alternativa si no sale finalmente el Fondo del Bicentenario, como la propuesta de Mario Brodersohn de ir tomando recursos mensualmente del superávit comercial?

A.B.: Él ya tuvo la oportunidad de administrar la Argentina; prefiero remitirme a eso. En 2009 estuvimos sujetos a los opinólogos y analistas que decían que no se iba a pagar la deuda y que iba a ser una catástrofe. Incluso la predicción del Banco Central fue que el superávit comercial iba a ser de 6.000 millones de dólares; está escrito. ¿Sabe qué pasó? Fue del triple. Y además cumplimos con todas las obligaciones.

P.: ¿Cómo ve el frente fiscal durante este año?

A.B.: Enviamos un Presupuesto al Congreso con la pauta de recaudación y de gasto. Es importante, porque aparecen todo tipo de discusiones. Ahora es sobre si el financiamiento es intrasector público, y dicen que no puede ser. Que sin las reservas del Banco Central, tampoco. Cuando decimos que queremos salir a los mercados; nos dicen, claro, pero al 14%. Paremos la pelota. Hay que tomar las medidas que nos permitan que la Argentina consiga las tasas a un dígito que tiene que tener.

P.: ¿Cuándo cree que se van a conseguir esas tasas?

A.B.: Apostamos a la racionalidad y al funcionamiento de las instituciones; y a que no nos pongan palos en la rueda. Es un círculo virtuoso: en la medida en que vamos cumpliendo los pasos del canje de la deuda y conseguimos tasas más bajas, va a tener impacto en lo que viene. Sobre todo nos importa mucho que tenga impacto en el financiamiento al sector privado.

Comentá la nota