Boudou y las estrellas fugaces

Por: Ricardo Roa

Los diarios están buscando noticias", descubrió ayer Amado Boudou (ver Boudou descartó un ajuste y dijo que va a trabajar sobre el INDEC ). Obvio, en eso consiste el trabajo del periodista. El nuevo ministro de Economía tomó en solfa lo que buscamos saber desde que asumió hace 10 días y él no contesta: cuál será su equipo.

Y no lo puede responder porque o le rechazan los candidatos o no los tiene. Hace meses que Boudou sonaba para ministro. Tiempo más que suficiente como para haber resuelto quiénes lo iban a acompañar.

Ya se le cayó un alfil importante: Juan Guiñazú. Lo había traído de la ANSeS para la secretaría Legal y Técnica. Es un lugar donde los ministros colocan gente de su absoluta confianza porque allí se pone la lupa sobre cuestiones que luego pueden comprometerlos judicialmente.

Compañero de la universidad en Mar del Plata y de militancia en la agrupación estudiantil de la UCeDé, Guiñazú fue bochado por portación de apellido: es hijo de un marino acusado de violaciones a los derechos humanos en la dictadura.

"Sí, yo renuncié", ironizó Boudou. El que tuvo que renunciar antes de asumir fue Guiñazú. También dijo que el INDEC "es parte del Ministerio de Economía". Lo es desde hace mucho tiempo. El problema es que lo maneja Guillermo Moreno, que se considera y actúa como ministro: controla los precios, los movimientos de los empresarios, las importaciones y las exportaciones. Y no lo puso él ni hasta ahora pudo echarlo.

También dependen de él sólo en las formas el secretario de Hacienda y el jefe de la AFIP, que reportan directo a Kirchner. Y encima De Vido le quiere poner a Roberto Feletti como viceministro.

Boudou era una estrella en ascenso. Pero en el firmamento K sobran las estrellas fugaces. Esto se sabe y no es una noticia.

Comentá la nota