En la ‘era Boudou’, el BCRA congela el dólar y recupera más de u$s 100 millones

En la ‘era Boudou’, el BCRA congela el dólar y recupera más de u$s 100 millones
En medio de las controversias por el INDEC y la permanencia de Moreno en el Gobierno, el Central mantuvo quieto al billete para llevar calma. Operadores no esperan grandes cambios y dicen que el ritmo de devaluación del peso dependerá de Redrado. El mercado de cambios sigue con escasos negocios
El mercado cambiario en la ‘era Boudou’ se está presentando más tranquilo de lo que algunos esperaban. No porque los ahorristas tengas expectativas con el nuevo ministro, sino debido a que la continuidad de las políticas pasadas no depara cambios. En ese contexto, no hay corrida hacia el dólar advirtiendo un escenario traumático (que no se avizora en el corto plazo). La fuerte dolarización de los portafolios ya se produjo antes de las elecciones y, si bien se mantiene en términos elevados, está lejos de los niveles de pánico. Así, con un mercado cuya demanda cayó estrepitosamente, fue como la semana pasada el BCRA tuvo -por segunda vez consecutiva- un saldo positivo en las intervenciones cambiarias. Se calcula una ganancia neta de entre u$s 60 y u$s 80 millones. Esto, sumado a los u$s 48 millones de la semana transcurrida entre el 13 y 17 de julio (última información oficial), habla de que el BCRA recuperó más de u$s 100 millones desde que Amado Boudou asumió en Economía (el 8 de julio). Si bien los dólares que ganó no son significativos dado el saldo negativo en el año (u$s 1.500 millones), es un respiro. Esta dinámica tiene una explicación: los grandes demandantes de dólares desaparecieron (las importaciones -debido al cepo que le aplicó el Gobierno- acumulan una caída de 40% en el año). Y si bien estacionalmente las liquidaciones de los exportadores son menores, la demanda minorista mermó considerablemente. En las mesas cuentan un dato interesante: durante la época de mayor demanda de dólares (conflicto con el campo) los inversores se hacían de más de u$s 100 millones diarios; en tiempos preelectorales el pico de la demanda se llevaba aproximadamente u$s 80 millones por día, mientras que hoy la demanda rondaría los u$s 40-50 millones diarios y en varias jornadas apenas supera los u$s 20 millones.

Claro que en el medio están los controles (formales e informales) para la compra de dólares que entorpecen la operatoria. El BCRA, por su parte, sale a vender paquetes cerrados de a u$s 20 millones que imposibilitan ser adquiridos por el mercado (de hacerlo tienen que comprarlo completamente). La mayor regulación que lanzó la AFIP hizo que se disparara el billete informal o ‘blue’ a $ 3,90, pero la brecha contra el precio en las casas de cambio es aún bajo en comparación a otros momentos de crisis cuando superaba los 10 centavos de diferencia entre ambos precios.

No sólo el Central recupera dólares sino que -para asombro de los operadores- hace dos semanas que pone en el freezer la suba del tipo de cambio. El dólar no se desliza como venía sucediendo: el viernes pasado, el billete minorista quedó estacionado en $ 3,82 y el mayorista en $ 3,809 (dos milésimas más que el día anterior). "No le veo cambios en el corto plazo. Creo que va a seguir con la misma política. De hecho, si no pasa nada raro, el dólar podría cerrar en $ 4 a fin de año. Y estaría bien, no debería extrañar", dijo Carlos Risso, de Notibancos.

La quietud del billete, según otros operadores de los bancos, tiene otra lectura: "Como estaba sobre la mesa el tema de Moreno, INDEC y los recambios en el Gabinete, es posible que el Central haya querido dar señales de calma durante estos días y no mover el tipo de cambio para tener a su favor el termómetro del mercado. Cuando se disipe todo esto, puede ser que siga con la suba administrada del billete", opinan. "El BCRA está conforme con el dólar (mayorista) en $ 3,81 hasta fin de mes. Desalienta las operaciones especulativas y lo controla con muy poca volatilidad", agregan desde otra entidad.

Sobre el cierre de esta semana, al ser fin de mes, puede haber un poco más de presión debido a que se cancelan los contratos de futuros. Habrá que ver si estos inversores los renuevan hacia otros plazos o deciden comprar billetes en el mercado spot, lo que podría agregar una presión adicional. Como siempre, el ritmo de suba del billete dependerá de Martín Redrado.

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