Boudou apuesta a ser un ministro con peso propio

El titular de Economía quiere demarcar el terreno antes de hacer anuncios.
Amado Boudou pasa relativamente desapercibido en esta ciudad que ayer amaneció tan helada como repleta de turistas. Al menos él no desoyó la recomendación oficial de evitar el turismo durante el fin de semana largo, sino que volvió aquí con el atendible argumento de recargar las pilas.

Boudou se crió en Mar del Plata, fue empleado de la ANSeS, pidió licencia para ser secretario de Hacienda del Partido de la Costa y volvió a la ANSeS, primero para secundar a Sergio Massa y luego como titular del organismo previsional. Desde allí, Boudou diseñó y llevó adelante la reestatización de los fondos de las AFJP, el acto de gobierno de Cristina Fernández más festejado por su esposo, el ex presidente Kirchner, durante la campaña electoral.

Mañana Boudou inicia su gestión como ministro de Economía y quiere reforzar dos mensajes ante propios y extraños, antes de anunciar una sola medida. Procura demarcar su nueva posición de juego dentro del Gobierno y, de paso, distraer la obsesión de sus interlocutores, más ansiosos por saber si efectivamente avanzará hacia un canje de deuda con los "holdouts", si creará un nuevo instituto de estadística oficial o si modificará la actual política cambiaria.

Boudou guarda silencio ante esas preguntas. Pero en su círculo privado repite que si llegó al Ministerio de Economía es porque tiene un diálogo personal con la Presidenta. No quiere revelar qué fue lo que se conversó en el encuentro que el jueves mantuvieron él, el nuevo jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y la Presidenta, luego del Tedéum en la Catedral de Tucumán. Pero subraya, para que no queden dudas, que fue un encuentro de ellos tres y nadie más.

El protagonismo es el otro aspecto que Boudou quiere mantener ahora que ocupará un cargo que, desde 2005, está en un segundo plano. Felisa Miceli, Miguel Peirano, Martín Lousteau y Carlos Fernández resultaron opacados por la presencia avasallante de su supuesto subordinado Guillermo Moreno. Y debieron admitir que las decisiones económicas de fondo las tomara Kirchner, primero como Presidente y luego como habitante de la residencia de Olivos.

Boudou sabe todo eso, y sin embargo repite que su ministerio va a gravitar sobre la política económica en su conjunto. Y sin que nadie le pregunte, asegura que tiene una relación cordial con todos los funcionarios. "Con los que tienen buena llegada a los medios y con los que no la tienen, también". Es su manera de decir que no es él quien dentro del Gabinete pide la cabeza de Moreno. No al menos como condición para empezar a trabajar mañana.

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