Botnia se notificó de la demanda que le aplicó Ñandubaysal

Había sido interpuesta hace más de dos años, cuando la pastera todavía no estaba en marcha. Tiene las mismas premisas que maneja la lucha de Gualeguaychú: la contaminación y la existencia de la planta en el Río Uruguay.
La firma Ñandubaysal S.A. logró notificar a Botnia SA la demanda preventiva de daños presentada ante el Juzgado Federal de Concepción del Uruguay.

En diálogo con Radio Cero, el letrado de la propietaria del reconocido balneario, Fabián Moreno Navarro, señaló que "a pesar de los escollos que ilegalmente plantearon las autoridades uruguayas y a largas dilaciones, dicha comunicación pudo finalmente concretarse mediante la intervención de una escribanía de la ciudad de Montevideo, conforme lo ordenado por la Jueza interviniente, de acuerdo a la legislación procesal vigente en ambos países".

"La presidencia uruguaya –insistió- impidió las notificaciones, dando argumentos muy falaces en el caso de un demanda entre particulares como son dos empresas privadas, Ñandubaysal por un lado y Botnia por el otro", y se mostró molesto con el argumento utilizado ya que exponía "cuestiones seguramente nacional y de orden público interno totalmente ajenas".

En tal sentido, el letrado indicó que la firma Ñandubaysal insistió en que ese "no podía ser el fin del pleito", y por lo tanto se solicitó "una medida de notificación a través de lo que son las actas notariales: Juzgado Federal". "Entregamos la documentación y finalmente a Botnia no le quedó otro que presentarse y hacer su defensa aquí en el Juzgado Federal", remarcó.

Aclaró que por dicha notificación, el 27 de julio los asesores de Botnia se presentaron ante el Juzgado Federal de Concepción del Uruguay "a fin de tomar conocimiento de la numerosa documentación agregada en la causa y de ese modo ejercer su derecho de defensa dentro del plazo que le ha sido fijado al efecto".

Recalcó que "se trata de la primera oportunidad en que Botnia es convocada por la justicia nacional, con todas las garantías, a un proceso judicial en el que se debaten los impactos ambientales, económicos y sociales de su actividad en la región".

Aclaró que el anhelo de los dueños y letrados de la empresa argentina es que "este proceso se convierta en un ámbito idóneo para discutir las cuestiones centrales que se encuentran en juego en este conflicto, tantas veces distraídas de la atención de la opinión pública por falsos debates instalados interesadamente por voceros rentados".

El abogado dijo que persistirán "aún con más fuerza, en esta acción judicial que excede el interés directo de nuestra empresa para abarcar intereses colectivos de los afectados de toda la región".

Uruguay cajoneaba exhortos

Por otra parte, Moreno Navarro se quejó en Radio Cero que el Estado Uruguayo "no daba respuestas y cajoneaba los exhortos" y que "tuvo un año y medio con el trámite sin avanzar, para finalmente sacar esa resolución, impidiendo que haya posibilidad de mitigar contra Botnia por esta materia".

Explicó además que "se encontró en la vía procesal que está prevista en la legislación de los dos países y lo interesante es que Botnia ha consentido esta notificación. No la ha cuestionado a pesar de que su primera presentación dijo algunas cosas en contra de la forma que había sido notificada, finalmente decidió comparecer el juicio que no le quedaba otra y no hacer ningún cuestionamiento formal a la notificación".

La demanda de Ñandubaysal contra la pastera Botnia se inició hace aproximadamente dos años cuando la planta de celulosa no estaba todavía en funcionamiento. "Fíjense lo que fue la dilación del Estado Uruguayo, de la Presidencia en tomar la decisión final que la empresa no estaba en funcionamiento cuando esto comenzó y hoy está en plenas tareas".

¿Por qué la demanda?

Sobre los motivos que activaron la demanda del balneario más importante de Gualeguaychú en contra de la finlandesa Botnia, Moreno Navarro señaló que "hay una simbiosis entre lo que es el planteo de la comunidad y lo que es esta acción judicial".

Puntualizó que la demanda está basada "en las mismas premisas que lo está la resistencia de Gualeguaychú". "Esta es una empresa que por su tipo de producción, localización, volumen, no puede causar sino un daño importante, perjuicio sensible, grave en el río Uruguay y todo el ecosistema. Y en el caso de Ñandubaysal esto lo afecta de una manera casi obvia desde el punto de vista que la instalación a esa distancia de la que se encuentra aguas arribas del balneario, y con la afectación de la calidad de las aguas, seguramente con el tiempo si esto sigue va a generar un desmedro en la imagen y el atractivo turístico de ese balneario y al mismo tiempo las imágenes de toda la región".

"Porque esto va a ir creciendo, si las cosas continúan así que justifican plenamente la demanda social y si se prueban las cuestiones que aquí venimos planteando todos desde Gualeguaychú, esta empresa no puede seguir funcionando. Y este es el mandato judicial que se exige: no una reparación económica sino un mandato del cese del daño", sentenció el abogado.

Comentá la nota