La ida de Bossio del gobierno de Jaque "resonó" en Tandil.

La renuncia de Diego Bossio como subsecretario de Gestión Pública no tuvo repercusión en Mendoza, sin embargo la llegada del joven al directorio del Banco Hipotecario Nacional, tuvo un fuerte impacto en la prensa de la ciudad de Tandil de donde Bossio es oriundo. Los lectores de "El Eco de Tandil" también dejaron sus comentarios en la edición digital de ese diario, y en blogs regionales.
Diego Luis Bossio llegó al gobierno provincial de la mano de Celso Jaque y como miembro de la que, por entonces –y hasta no hace mucho tiempo- fue su principal cantera de recursos humanos: la Fundación Contemporánea.

Tandilense de nacimiento, Bossio asumió el cargo de subsecretario de la Gestión Pública de la provincia, desde el cual se creó la Escuela de Gobierno. Se fue primero de la entidad que lo acunó y ahora, del Gobierno que lo impulsó a la vida pública.

El gobernador Jaque dejó trascender que Bossio accedía a un cargo en el directorio del Banco Hipotecario Nacional por su recomendación y por decisión de la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner.

Sin embargo, el tandilense cuenta con un salvoconducto por el que llega más rápido a la Casa Rosada: su esposa, con quien contrajo enlace recientemente. Ella es Valeria Marina Loira, señalada como “una asesora incondicional de la Presidenta y síndica general adjunta de la Nación”.

En su ciudad natal la noticia fue tomada con algarabía.

La decisión tomada por el gobierno nacional mediante decreto 8/2009 fue publicada por el diario El Eco de Tandil y por blogs regionales.

“Un tandilense fue designado por Cristina Kirchner como director del Banco Hipotecario Nacional”, publicó el matutino más importante de esa ciudad bonaerense, haciéndose eco de una noticia publicada aquí por Los Andes.

Una decena de comentarios acompañaron la publicación online de El Eco… Casi todos buenos. “Felicitaciones para Diego y también para la familia. Los queremos”, dejó allí Marita Di Mare.

Alguien que se identificó como “Azu” escribió en su post su alegría y su advertencia: “Como tandilense, me siento orgullosa y felicito a la familia; espero que mantenga sus convicciones y sepa dar un paso al costado cuando corresponda. Debe estar atento. Es muy joven y no debe deslumbrarse por nada que lo perjudique”.

“Mech”, ex compañera de la escuela, le dijo: “Felicitaciones Diego, es un orgullo para los tandilenses tener un joven tan destacado. No te dejes usar por los Kirchner, aunque vos lo sabrás, no creo que seas ningún tonto sino no hubieses llegado a donde estás. Me acuerdo cuando yo era una burra de la escuela Normal y vos eras abanderado con un promedio increíble, que nunca fuiste un traga fanfarrón”.

Ernesto y Juan Pedro, también dejaron felicitaciones extensivas a su familia. Pero cuando dijimos que “casi todos” eran buenos, nos referíamos a dos que, aun apreciándolo, se mostraron decepcionados.

Fueron “Oscar F.” quien, textualmente, escribió: “Que lástima que una persona joven y valiosa se desempeñe y malgaste en un gobierno dirijido por gente deplorable : lo mismo sucede con Sergio Massa: quedan quemados para toda carrera política. Los votará la madre solamente en las próximas campañas”.

El otro, lo dejó “Marcos”. Y dice así: “Flaco, para que aceptaste este cargo con estos K? No ves que como dice Oscar después va a influir en cómo te ve la sociedad? Te cavas la fosa solo”.

Pero, además, dos de los comentarios recordaron el único echo irregular que se le adjudica. Lo escribieron “Aldo Paix” y “Lilita” y se refirieron a la impresión realizada en la imprenta de su padre, en Tandil, de la revista “Mendoza Cultural”.

Aquel hecho generó una fuerte reacción de la Unión Gráfica Argentina Regional (UGAR), que nuclea a los imprenteros locales de Mendoza, quienes mandaron una carta documento al gobernador Jaque planteándole su disconformidad. “Como organismo que representa al sector, no fuimos consultados para poder participar en la impresión de dicha revista, y tratándose de una publicación trimestral y por la cantidad de revistas y páginas, el precio de esos ejemplares sería de 25.000 pesos, una cifra no menor para que los funcionarios no la tengan en cuenta, ya que directa e indirectamente de esta manera estarían perjudicando a una importante masa ocupacional que apunta al desarrollo y crecimiento del sector gráfico”, dijeron en aquella carta.

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