Bosque Alegre vuelve a mirar el universo

La UNC reinauguró su telescopio. Podrá usarse para patrullar los asteroides peligrosos y caracterizar estrellas y galaxias cercanas.
Patrullar el espacio en busca de asteroides que podrían chocar con la Tierra, analizar objetos celestes capaces de albergar vida, caracterizar galaxias y estrellas a cientos de años luz de la Tierra.

Todo esto podrán realizar los astrónomos cordobeses tras la reinauguración del telescopio de la Estación Astrofísica de Bosque Alegre del Observatorio Astronómico de la Universidad de Córdoba (UNC), ocurrida ayer.

El observatorio, ubicado a 50 kilómetros de la ciudad de Córdoba entre Carlos Paz y Alta Gracia, estuvo cinco años cerrado por problemas presupuestarios.

En su momento fue el telescopio más importante del hemisferio sur, con su espejo de 1,54 metro de diámetro. Una cúpula de 20 metros de diámetro resguarda el aparato.

Un telescopio de aficionados tiene 20 centímetros y los más grandes alcanzan los ocho metros. En Bosque Alegre se pueden ver estrellas 100 mil veces menos brillantes que las que se observan a simple vista.

Será el telescopio escuela de la UNC. Con Bosque Alegre los astrónomos cordobeses podrán mirar el cielo más seguido. Hasta ahora los únicos telescopios disponibles para investigadores argentinos son el de El Leoncito (2,15 de diámetro, San Juan) y el consorcio internacional Gemini (dos telescopios de ocho metros en Chile u Hawai) del cual el país posee sólo el cinco por ciento del tiempo de observación.

Aunque fue inaugurado en 1942, Bosque Alegre sigue siendo útil para la ciencia. Los grandes telescopios actuales no pueden destinar mucho tiempo de estudio a un solo proyecto ya que en general se utilizan para mirar el espacio profundo en busca de los objetos primitivos del Universo.

"Bosque Alegre nos permitirá dar curso a proyectos de largo aliento, que requieren muchas horas de observación para ver cómo evolucionan las estrellas, lo cual nos sirve para analizar sus transformaciones físicas y químicas", explica Mercedes Gómez, astrónoma responsable de la refuncionalización del telescopio.

Refuncionalizar los equipos demandó dos años de trabajo. Primero intervinieron los ingenieros para poner a punto los aparatos. Ahora los astrónomos están terminando de calibrarlo para que esté en uso durante las noches despejadas de 2009.

En Bosque Alegre, Mercedes seguirá estudiando las enanas marrones: objetos a mitad de camino entre un planeta y una estrella. "Le sobra para ser planeta, pero le falta para ser estrella. No son tan calientes como para fusionar hidrógeno en su núcleo, por lo que brillan menos", dice.

¿Por qué estudiar estos "bichos raros"? "Cuando era estudiante, las enanas marrones eran sólo un cálculo teórico. En 1995 se observó la primera. Primero se pensó que eran las responsables de completar la materia faltante de la Vía Láctea, aunque no solucionaron del todo el problema".

Y agrega: "Ahora su interés radica en que son muy numerosas y pueden ser soles de planetas. Me interesa saber qué posibilidades de vida podrían tener planetas con soles más rudimentarios que el nuestro".

Otro proyecto que se podrá llevar a cabo en Bosque Alegre es la detección y seguimiento de Neos (Objetos Cercanos a la Tierra, sus siglas en inglés). Son asteroides o cometas que podrían alguna vez chocar con nuestro planeta.

Se han detectado unos mil asteroides "potencialmente peligrosos", según la Nasa. Son aquellos asteroides de más de 150 metros de diámetro y que podrían pasar a menos de 7,4 millones de kilómetros de la Tierra.

"Pueden llegar a acercarse tanto como para pasar entre la Tierra y la Luna. Los Neos son difíciles de observar, por su tamaño pequeño. Son observables sólo cuando están muy cerca de la Tierra durante pocos días", explica Mariano Nicotra, uno de los astrónomos que se propone llevar a cabo este proyecto.

Y agrega: "Desde hace algunos años, los científicos están preocupados por el efecto que tendría la caída de un NEO en la Tierra. Se estima que la colisión liberaría una energía equivalente a centenares de bombas nucleares. Algunos científicos sostienen que un NEO ocasionó la extinción de los dinosaurios".

Además, estudiar asteroides y cometas es regresar miles de millones de años en la historia del Universo, ya que son el remanente de la formación del sistema solar.

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