Borrón y cuenta nueva.

Tras los malos resultados, Gallego instrumentó la depuración del plantel: bajó a diez jugadores a la reserva; el club había gastado en ellos más de 6 millones de dólares.
Los malos resultados avanzan como una neblina enemiga y urgieron al Tolo Gallego a tomar una decisión en medio de la desorientación en la que está sumergido Independiente. Después de obtener apenas siete puntos sobre 24 posibles, el entrenador efectivizó lo que con tono duro e imperativo había insinuado en su primera práctica, el 30 de marzo pasado. Aquel día cuestionó con aires autoritarios las salidas nocturnas de algunos jugadores y prometió una pronta depuración del plantel. La limpieza, finalmente, se instrumentó ayer, con la decisión de bajar a diez jugadores a la reserva.

No hubo rodeos ni mensajes ambiguos en las palabras de Gallego. Reunió al plantel y enumeró con voz imperturbable el listado de los diez jugadores que desde hoy se entrenarán por las tardes bajo las órdenes de Enrique Borrelli y Pancho Sá. En el predio de Villa Dominico, el sol presidía una mañana que esperaba una decisión de esta envergadura, pues el técnico lo había determinado así tras la derrota 0-2 con River del domingo pasado.

La medida que tomó Gallego tiene el consenso de los dirigentes. En la noche del domingo el DT los puso al tanto de lo que pensaba hacer. No hubo objeciones, aunque internamente un allegado al presidente del club, Julio Comparada, hizo un planteo en voz baja. "Por muchos de estos jugadores gastamos millones. Habrá que negociar para recuperar al menos una parte de lo invertido", proyectó el dirigente, un viejo conocedor de la agobiante situación económica que atraviesa Independiente.

Salvo Nicolás Mazzola y Héctor Echagüe, que surgieron de las inferiores del club, los otros jugadores desafectados le costaron mucho dinero a los Rojos. La cifra aproximada sería de unos 6.150.000 dólares. A Damián Luna, por citar sólo un ejemplo, lo había adquirido en junio de 2006 a cambio de US$ 900.000, pero el ex volante de San Lorenzo jamás logró continuidad y no superó los diez partidos en primera división. Hasta estuvo a préstamo en el fútbol chileno.

Ahora vendrán tiempos de negociaciones porque hay que ver cuál será la reacción de los borrados. Si los diez jugadores interpretan la medida como lo hizo Mauricio Caranta en Boca, los nubarrones avanzarán y traerán nuevos problemas para los tantos que ya tiene Independiente. No es un tema menor, y puede despertar fuertes cuestionamientos internos en la comisión directiva.

Las voces del lamento no tardaron en escucharse. Emanuel Centurión, uno de los futbolistas marginados, no comprende lo que sucedió. "No encuentro el sentido para esta separación. La verdad, me la veía venir porque con el correr de las semanas se lesionó quien estaba en mi puesto y yo ni figuraba. Faltando cuatro fechas, cuesta entender porque no podemos entrenar con el grupo. Y, encima, hace tres meses que no cobramos", dijo en ESPN Radio.

Damián Ledesma, que atraviesa la misma situación, se sorprendió por la decisión de Gallego. "Nunca esperé este momento, y la verdad es que así parece que los únicos culpables fuimos nosotros", comentó en radio La Red. El contrato de Ledesma con los Rojos finaliza en diciembre de 2010. Como el resto de sus compañeros, el defensor/volante "está en venta", como describió un dirigente.

El golpe de timón de Gallego a cuatro fechas del cierre del torneo Clausura tal vez se entienda a partir del sacudón que fue para él conocer a través de la prensa la llegada de César Luis Menotti como manager deportivo. Es difícil imaginar la convivencia de dos pesos pesados en un club con tantas urgencias como lo es Independiente.

A partir de hoy, Gallego practicará con un plantel reducido, con 24 profesionales, como él pretendía. La determinación no garantiza buenos resultados ni un rescate de la deriva que atraviesa el equipo. Apenas es un paso en medio de la crisis. Pero a no equivocarse: los diez jugadores no deben pagar los platos rotos. La responsabilidad es ajena.

* La ida de Assmann permitirá afrontar gastos del estadio

Es próxima la despedida de Fabián Assmann, cuyo futuro se vincularía con Aston Villa, de Inglaterra. El dinero que se reciba por el arquero ya está comprometido para poner al día algunos gastos que el club tiene retrasados con las empresas que se encuentran remodelando el estadio Libertadores de América.

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