Los bonos ya rinden menos de 10% y Boudou está más cerca de volver a los mercados

 Los bonos ya rinden menos de 10% y Boudou está más cerca de volver a los mercados
Apostando al éxito del canje con los holdouts, los inversores impulsaron los precios de los títulos. De todas formas, la Argentina seguirá manteniendo un costo de endeudamiento mucho más elevado que sus pares de la región emergente
Hace poco más de un mes, durante la Asamblea del FMI-Banco Mundial, bancos internacionales ofrecieron colocarle a la Argentina un bono por u$s 1.000 millones a 10 años de plazo pagando una tasa del 13,5% anual. LA comitiva oficial festejó el hecho, si bien descartó el ofrecimiento debido a que la tasa "todavía es elevada". Pasó el tiempo, se lanzó la reapertura del canje de deuda, y ahora los bonos argentinos convalidaron el escenario post canje. De hecho, actualmente se encuentran rendimientos –en dólares– inferiores a los dos dígitos. Ese es el caso del Boden 2012, título emblemático por haber sido entregado a los ahorristas damnificados por el "corralito", que tiene un retorno del 8,84%. El Boden 13 tiene una tasa de 9,68% anual. A más largo plazo, el Par en dólares paga una tasa del 10% mientras que el Boden 2015 (que se le colocó a Hugo Chávez) sigue un poco más elevado y muestra un rendimiento del 13%. Gran parte del rally de los títulos se explica por el canje, una operación que sumará (de ser exitosa como se estima) más subas a los bonos. ¿Cuánto? En los bancos que asesoran al Gobierno en esta transacción creen que el spread (diferencial de tasa) de los títulos más cortos, léase el título Boden 2012 por ejemplo, puede caer otros 200 puntos básicos. En porcentaje la suba no es atractiva, ya que representa alrededor de 3 o 4% más.

Sea como fuere, el país necesita que el canje resulte exitoso ya que las necesidades del 2010 vienen pesadas. Calculan en bancos internacionales que el año próximo habrá un gap a cubrir de u$s 9.500 millones. Este número incluye la deuda de las provincias y asume sendos roll-over con organismos y deuda intra sector público, además del financiamiento del BCRA al Tesoro. Por esto, no habrá superávit fiscal primario sino directamente déficit: se habla de 0,5% del PBI. Los u$s 1.000 millones que ingresarán por la emisión de deuda en este canje resultan vitales. Y que Argentina salga del default a inicios del 2010 –como cree Boudou– abrirá la puerta a emitir bonos por u$s 3.000 millones en el primer trimestre.

Hay plan B

Si la frazada queda corta, está la alternativa que conseguir financiamiento en el mercado doméstico. Los bancos, otra vez, están en la mira. Tienen mucha liquidez incluso en dólares, donde tienen más de u$s 7.000 millones en forma de encajes en el Central. Con respecto a esto, llamó la atención hace pocas semanas la ampliación en la emisión de Bonar 17 en dólares por u$s 2.600 millones. ¿Será el título dirigido a la banca? Muchos creen que, llegado el caso, ese podría ser el mecanismo. También se habla de la venta de activos por parte de la ANSeS y que el BCRA transferirá más utilidades al Tesoro.

Con respecto a la oferta a los holdouts, no habría sorpresas. El valor del paquete que entregará el país ronda los u$s 47 por los u$s 100 de valor nominal adeudados. Incluso el menú a los pequeños ahorristas, que tendrán "trato privilegiado", no tiene un valor mucho mayor. Es que la prenda de cambio es cómo se pagan los intereses pasados. Los minoristas recibirán un título a 3 años, mientras que los institucionales a 7 años. Pero, esa diferencia sólo pesa sobre el 25% del total de la oferta, ya que el 65% del paquete que ofrece el Gobierno está explicado por los bonos Discount que se entregarán a cambio del capital adeudado. Los minoristas tampoco tendrán que poner cash, algo que sí deberán hacer los grandes fondos. Pero la ecuación tampoco cambia: incluso pasando como pérdida eso, la oferta para los institucionales valdría u$s 46, un dólar menos. Eso explica que los bonos en default estén clavado en u$s 38.

Pero el dato positivo, es que la emisión de nueva deuda de Argentina tendrá su correlato en los bonos vigentes. Está el llamado "efecto índice", donde los inversores tienen que comprar para equiparar la cartera. Habrá más oferta y más demanda de títulos argentinos, sin que sea una panacea.

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