Bonos para disfrazar la fuga de divisas

La CNV detectó compras del cupón de intereses del Boden 2012 que servirían para sacar dólares del país esquivando las restricciones cambiarias. Diez grandes inversores ya fueron intimados a presentar documentación que justifique las inversiones.
Ahora la lupa estará puesta en las compras de Boden 2012. El Gobierno intensificó en los últimos días los controles para evitar una nueva fuente de elusión fiscal y cambiaria. Las autoridades reguladoras reconocieron canales alternativos para dolarizar carteras por encima de los máximos permitidos. Es así que la Comisión Nacional de Valores (CNV) inició una serie de investigaciones sobre inversores que se posicionaron fuertemente, por encima de los diez millones de pesos, en cupones del Boden 2012. El organismo estima que esas compras tienen como intención la fuga de divisas. El Estado pagará en dólares el próximo 3 de agosto los vencimientos de estos cupones, que se adquieren en pesos en la plaza local. Para realizar esta salida de capitales se convalida una cotización del dólar en torno de los 3,91 pesos, cuando ayer cerró a 3,79 en el segmento mayorista (ver página 14). Hasta el momento existe una muestra con diez grandes inversores que fueron notificados por el organismo para que presenten documentación que justifique la inversión. En ese relevamiento colaboran también la AFIP y el Banco Central.

Como la imaginación de los especuladores nunca se acaba, los controles de las autoridades tampoco tienen respiro. A partir de que la Secretaría de Finanzas dispuso a principios de este mes separar el cupón de renta y amortización al que estaba adherido originalmente el principal del Boden 2012 –con el objetivo de realizar un canje voluntario de los vencimientos de agosto–, se inició una nueva "movida" especulativa para fugar dólares. Antes de que se concretara el pago anticipado, el cupón ya tenía una demanda sostenida que, en principio, se atribuyó a la intención de numerosos inversores por participar de la operación. Sin embargo, el canje tuvo una adhesión insignificante, mientras que el papel continuó con su raid alcista, llamando la atención de las autoridades. La explicación entonces cambió: "Se cubren en dólares", dijeron en el mercado.

El cupón o strip se cotiza actualmente en 101,15 pesos, mientras que ese precio debería rondar los 98 pesos. Según explicaron a este diario analistas consultados, para sacar el valor que se corresponde con el tipo de cambio actual para esos cupones se debe multiplicar el pago que se hará en agosto, de 12,92 dólares, por dos, debido a que su valor residual es de 50 por ciento, y también por el precio del dólar, en 3,79 pesos. Pero el resultado actual implica convalidar un dólar a 3,92 pesos. Esa diferencia, estiman las fuentes consultadas, es la pérdida que están dispuestos a ceder para evitar los controles cambiarios y fiscales. "Es más que una forma de sacar dólares, es una alternativa para tener una posición en moneda extranjera por encima del cupo de los dos millones que establece el Banco Central", dijo a Página/12 el analista Antonio Cejuela, de Puente Hnos. La operatoria quedó entonces bajo la supervisión de la CNV.

"Estamos haciendo un seguimiento de todas las operaciones con Boden 2012 por montos elevados", afirmó a este diario una alta fuente del ente regulador del mercado. Según se precisó, los seguimientos se realizaron desde el comienzo de la negociación del cupón de manera independiente y se detectaron varias irregularidades. "Ya aparecieron los primeros casos", anticipó el directivo de la comisión que conduce Eduardo Hecker. Hasta la semana pasada se encontraban bajo un análisis "riguroso" diez casos de inversores con colocaciones por montos superiores a los 10 millones de dólares. "Son casos contundentes, por eso la muestra es tan chica. Pero se están investigando más operaciones", explicó la fuente.

En el mercado local se lleva un registro de todas las transacciones que se realizan diariamente. En ese relevamiento saltaron lo que las autoridades de la CNV denominan "sistemas de alarmas" para detectar irregularidades. Estas alarmas se activan cuando se presenta una variación significativa en los precios de algún papel, en los volúmenes, en el porcentaje que un particular destina a un instrumento determinado o ante un incremento no habitual en el monto operado por un inversor.

Al apuntar a los grandes, los controles pueden pasar por alto las compras hormiga, cuya salida a cuentagotas erosiona también al peso. En el Gobierno señalan la contradicción que existe en el mercado. "Si hacen esta operación para cubrirse de una devaluación abrupta o de un incumplimiento de las obligaciones de parte del Gobierno, ¿por qué no aceptaron el canje del cupón? En última instancia, este juego refleja que prevén que el pago se va a cumplir", concluyeron desde el Palacio de Hacienda. Cejuela, por su parte, consideró que la operación "es especulativa", y que "no tiene sustento económico, ya que se está en el mejor de los escenarios posibles: suba en el precio de los commodities, retroceso internacional del dólar y apreciación del real."

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